Síndrome del ojo seco, síntomas y tratamiento

Síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco es un trastorno que afecta a muchas personas, sin que lleguen a ser consciente de ello. Este problema ocular se da generalmente en mujeres, especialmente en las mayores de 45 años, aunque puede ocurrir en cualquier etapa de la vida.

Este trastorno está relacionado con los cambios hormonales, especialmente en mujeres en etapa de la menopausia. Aunque existen otros factores que pueden causar el ojo seco, como una calidad deficiente de las lágrimas que produce el propio cuerpo. ¿Quieres conocer más datos sobre este problema? Te lo contamos todo a continuación.

En qué consiste el síndrome del ojo seco

Comúnmente se conoce como ojo seco y en la gran mayoría de los casos es un problema que afecta a las mujeres. Los cambios hormonales producidos a los largo de la vida son la principal causa de esta alteración en las lágrimas, que se vuelven insuficientes. Durante el embarazo se producen cambios muy importantes, aunque el mayor trastorno hormonal y el que generalmente causa el síndrome del ojo seco es la menopausia.

Aunque en principio puede parecer una afección menor, el ojo seco puede producir importantes molestias, incluso llevarte a acudir a los servicios de urgencia. El desconocimiento del diagnóstico es la principal causa, ya que el dolor del ojo seco puede causa desconcierto y preocupación cuando no se conoce la causa. Por ello, conocer los síntomas puede ayudarte a resolver este problema antes de que se vuelva demasiado grave.

Síntomas del ojo seco

Síntomas del ojo seco

El principal síntoma del ojo seco lo indica su propio nombre, la sequedad ocular que produce irritación. Pero además de este, pueden aparecer otros síntomas como los siguientes:

  • Picor: Una sensación de hormigueo o picor en el globo ocular.
  • Sensación de ardor en los ojos.
  • Dificultad para mantener el ojo abierto.
  • Enrojecimiento.
  • Una sensación muy característica como si se tuviera arenilla en el ojo, como cuando entra arena por el viento en la calle.
  • Visión borrosa, dificultad para leer, conducir o ver con normalidad.
  • Sensibilidad a la luz excesiva.
  • Inflamación, dolor y sensación de pesadez en los párpados.
  • Lagrimeo: Ante la falta de lágrimas, el cuerpo produce un exceso de lagrimeo como mecanismo de defensa ante este trastorno.

Causas

Causas del ojo seco

Además de los cambios hormonales, el síndrome del ojo seco puede estar producido por otras causas como una disfunción de las Glándulas de Meibomio. Cuando esto ocurre, se rompe la película que cubre el lagrimal y lo deja expuesto al aire, la contaminación y los agentes externos. Lo que provoca que el lagrimal se reseque y las lágrimas sean insuficientes para mantener el ojo con la humedad necesaria.

Este trastorno puede producirse por muchos y diversos motivos, estos son algunos:

  • El consumo de tabaco.
  • Problemas de piel como la rosácea.
  • Diversas alergias.
  • El consumo de ciertos fármacos como antidepresivos, antihistamínicos e incluso los anticonceptivos.
  • La cirugía para corregir problemas de visión también puede alterar y aumentar la sensibilidad de la córnea.
  • Utilizar lentillas en exceso, dormir con ellas puestas o no tener los cuidados necesarios para su correcto uso, como limpiarlas en solución salina.
  • Pasar mucho tiempo frente a la pantalla del ordenador o cualquier otro dispositivo electrónico que emita calor.
  • El uso de calefacción y aire acondicionado en interior, así como el viento o la falta de humedad en exteriores.
  • La contaminación también es una causa y factor de riesgo para el síndrome del ojo seco.

Tratamiento para el síndrome del ojo seco

En los casos generales el tratamiento se debe asumir como algo a largo plazo y definitivo. Lo más habitual es el uso de lágrimas artificiales para mantener la humedad. Se trata de una solución salina sin conservantes que favorece la humedad ocular. Estas gotas ayudan a eliminar la contaminación, el polvo y los agentes externos que producen irritación y el ojo seco.

Para los casos más graves, el especialista puede recomendar otros tratamientos a base de corticoides, ácido hialurónico y otros remedios. Aunque en estos casos, el tratamiento debe estar supervisado en todo momento por el oftalmólogo ya que se trata de fármacos que conllevan efectos secundarios. Si notas tus ojos más secos y reconoces alguno de los síntomas mencionados, pide cita con tu oftalmólogo para que pueda realizar una revisión y un diagnóstico.


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