Mi hijo tiene Altas Capacidades, ¿y ahora qué? Pautas y características

Los niños con altas capacidades desde que son bebés son precoces en muchos aspectos y poseen un carácter especial. Resaltan por presentar unas habilidades por encima de la media y ser personas con algún tipo de talento. Sin embargo, esto puede ser un arma de doble filo si no se identifican estas capacidades y se les enseña a canalizar y gestionar todo ese potencial.

En este artículo encontraréis una serie de pautas o indicaciones que os serán de ayuda para entender mejor todo lo relacionado con este tema.

¿Qué significa tener altas capacidades?

La definición de Altas Capacidades engloba los conceptos de: sobredotación, talento y precocidad intelectual.

  • La sobredotación implica poseer una capacidad muy superior en áreas y aptitudes de la inteligencia.
  • Las personas con talento pueden ser excepcionales en una aptitud específica (talento simple), o en varias combinadas (talento complejo).
  • Los niños que han presentado precocidad intelectual son los que adquirieron de forma temprana ciertas capacidades intelectuales o psicomotrices. Por ejemplo, comienzan a hablar o a escribir antes de los dos años de edad.

¿Desde cuándo podemos ver los primeros signos?

Los padres son los primeros que suelen notar que su hijo, ya desde muy pequeñito, presenta características diferentes respecto a otros bebés. Prestan una atención muy directa y precoz hacia los padres, duermen poco y fijan la mirada con curiosidad.

Además suelen ser bebés muy demandantes de atención, se sobreestimulan con facilidad y reflejan un alto nivel de coordinación psicomotriz. Normalmente levantan la cabeza antes del primer mes de vida, dicen su primera palabra hacia los 5 meses y a los 6 meses pueden responder de forma no verbal a su nombre.

Características más comunes

Son muy intensos emocionalmente y muestran una baja tolerancia a la frustración, que les hace estallar en fuertes rabietas cuando algo no sale como ellos esperaban. Suelen presentar alta hipersensibilidad sensorial: les molestan las etiquetas de la ropa, sonidos fuertes, luces intensas… Los niños con altas capacidades son muy creativos y muestran gran interés por cuestiones poco comunes en niños pequeños, como la muerte, la existencia de Dios o el origen de la existencia humana. Son niños con un exceso de energía, entusiastas y difíciles de agotar.

Tienen una memoria prodigiosa y en la mayoría de los casos se observa un aprendizaje de la lectoescritura muy temprano. Son muy autodidactas, y poseen un vocabulario rico, amplio y adelantado para su fase evolutiva. Tienen predilección por juegos de tipo cognitivo que impliquen cierto grado de dificultad como los puzzles y juegos de construcción.

No todo son ventajas

Además de tener dificultades a la hora de identificar y gestionar eficazmente sus emociones, son autocríticos, competitivos y muy perfeccionistas. Esto es lo que ocasiona que muestren una baja tolerancia a la frustración. Se aburren y distraen con facilidad si una actividad no capta su interés y cuestionan las normas, si éstas no coinciden con lo que para ellos tiene sentido.

Suelen experimentar lo que en psicología se conoce como disincronía evolutiva, que significa que no todas las áreas de su desarrollo evolucionan de forma paralela. Lo que normalmente ocurre es que intelectualmente van a un ritmo y emocionalmente a otro. Por ejemplo, un niño con altas capacidades puede interesarse por temas existenciales más propios de la edad adulta, pero a la vez reaccionar con una inmensa rabieta ante la pérdida de un juguete.

¿Qué hacer cuando un hijo presenta altas capacidades?

Ante sospecha de altas capacidades, se recomienda acudir a un profesional para confirmar el diagnóstico. La detección a edades tempranas, facilita la adecuada canalización de su potencial. Como padres, debéis informaros de cuáles son las necesidades de vuestro hijo.

Tener altas capacidades implica una manera diferente de entender y procesar la realidad. Esto en la infancia resulta muy duro, puesto que reciben mucha más información de la que pueden gestionar. El mundo para ellos se vuelve en muchos casos hostil, aburrido e incomprensible. Es por ello que vuestra mejor ayuda será la de comprenderlos y potenciar todo aquello que pueden dar. Pero siempre siempre, recordando que son niños y como tales, también actúan y piensan.


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Psicología

Carmen Espigares

Psicóloga, especialista en RRHH y community manager. Granaína de toda la vida y buscadora de metas a alcanzar. ¿Algunas de mis aficiones? Cantar... Ver perfil ›

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