Los distintos tipos de heridas

Herida en la mano

La mayoría de nosotros no estamos exentos de sufrir diferentes tipos de heridas a lo largo de la vida, las actividades diarias nos hacen estar expuestos a peligros constantes que pueden causarnos heridas. Muchas heridas menores dan lugar a las células dañadas de la piel que pierden su función y necesitan tiempo y un tratamiento sencillo para poder sanar correctamente.

La mayoría de las heridas comunes son superficiales y sólo dañan las capas externas de la piel. Algunas heridas pueden ser algo más profundas porque llegan a los tejidos y órganos subyacentes. Dependiendo de la causa, la localización o la profundidad, una herida puede variar de algo sencillo de curar a que la vida de la persona herida pueda correr peligro.

Qué es una herida

Herida en el dedo

Una herida es la interrupción de la continuidad de los tejidos como consecuencia de la agresión por la energía mecánica. Habitualmente se aplica el término a las producidas en la piel y en planos subyacentes. Hay muchos tipos y formas según la repercusión o las consecuencias funcionales, dependiendo de la intensidad y características de la agresión mecánica y de la zona del cuerpo afectada.

Las dos complicaciones que pueden conllevar las heridas son la pérdida de sangre (hemorragia) y la infección. Los auxilios y medidas más elementales irán encaminadas a combatir o suprimir la primera y evitar la aparición de la segunda.

Son muchos los tipos de heridas que podemos encontrarnos y como ya hemos visto, se desarrollan en función a distintos agentes y circunstancias. A continuación, hacemos un pequeño repaso sobre las heridas más comunes que podemos encontrarnos.

Las abrasiones

Las abrasiones que son heridas superficiales más o menos extensas y que están producidas por el roce o aplastamiento. Suelen infectarse con facilidad, aunque la infección en sí, no tendrá repercusiones graves. En ocasiones, vienen acompañadas de agentes externos (arena, barro). Deben limpiarse bien con agua y jabón y tras cortar la hemorragia, pueden dejarse secar al aire.

Generalmente las abrasiones son heridas superficiales, lo que significa que sólo las capas externas de la piel se ven afectadas. Una abrasión profunda que penetra en las capas internas de la piel puede dejar cicatriz. Las partes del cuerpo con capas delgadas de piel como rodillas o codos, son las zonas más propensas a sufrir abrasiones.

Laceraciones o desgarros

Laceraciones o desgarros son aquellas heridas que se producen como consecuencia de un estiramiento excesivo del tejido. Pueden tener distintas formas: lineales, rectas, curvas o quebradas. Suelen desarrollarse en las zonas de piel sobre hueso o con escasas capas de tejidos interpuestos.

También puede ser una lesión de piel cuando ésta está siendo cortada o desgarrada. Las laceraciones pueden ser superficiales o profundas y puede causar daños a los músculos, tendones, ligamentos,  vasos sanguíneos o nervios. Las laceraciones se realizan con mayor frecuencia a causa de algún tipo de traumatismo cerrado, como el golpe con un puño o un bate. A diferencia de una herida de incisión, una laceración suele ser porque la piel está rota pero no cortada.

Contusiones o heridas contusas

Las heridas contusas son un tipo en el que la fuerza del impacto se transmite a través de la piel, hacia los planos subyacentes. Los vasos sanguíneos por debajo de la piel se rompen con facilidad. La hemorragia producida no puede abrirse camino al exterior y la sangre se colecciona en los espacios o tejidos subcutáneos. En casos leves basta con aplicar agua fría o hielo sobre la zona. En los casos más graves la herida debe tratarse mediante cirugía.

Incisiones o heridas cortantes

Cinta para curar heridas

Las heridas cortantes son las que rompen la piel a través de objetos como navajas, cuchillas o cristales. Por definición, son heridas más largas que profundas. La hemorragia en este caso se hace muy notable debido a que produce un corte en la piel que hace saltar la sangre. Para su cura, debe estudiarse la herida ya que, puede haber también dañado otro tipo de tejido. Por lo general, se remedia con la sutura de las mismas.

Cuando se llama herida o incisión “limpia” los bordes de la piel donde se ha cortado se queda por lo general liso, sin rasgaduras.

Heridas punzantes

Las heridas punzantes son profundas, penetrantes y poco extensas originadas por objetos que perforan la piel (punzones, agujas, clavos) Su sangrado es mínimo por lo general y los bordes cierran fácilmente. Por ello se infectan con facilidad y es posible que se originen complicaciones infecciosas importantes. En ocasiones, al ser muy profundas, pueden producir hemorragias ocultas o sangrados internos en cavidades del organismo de especial importancia.

Una herida por punción suele cerrarse más rápidamente, pero necesitan tratamiento porque la infección puede ser peligrosa. Las heridas punzantes pueden ser propensas a la infección del tétanos, por lo que es muy importante acudir al médico ante cualquier herida punzante, aunque parezca de poca gravedad. Los tipos comunes de heridas punzantes incluyen pisar un clavo o las mordeduras de animales.

Fracturas

La fractura es un tipo especial de herida y una de las más complicadas. Las fracturas pueden romper tejidos, piel y planos óseos en este caso éstas, son abiertas. Tienden a infectarse con mucha facilidad lo que hace que la intervención del traumatólogo sea complicada e impide una correcta reparación del hueso.

Clasificación de las heridas

Crónicas o aguas

Curar una herida

Dependiendo del tiempo de curación de una herida se puede clasificar como aguda o crónica. Las heridas agudas se curan sin problemas y sin complicaciones, en una cantidad corta o predicha de tiempo. Las heridas que se clasifica como herida crónica tarda más tiempo en sanar y pueden tener algunas complicaciones que deberá valorar un médico.

Abiertas o cerradas

Las heridas pueden ser abiertas o cerradas. Las heridas abiertas son heridas con tejidos u órganos subyacentes expuestas y que están abiertos al ambiente exterior (como las heridas penetrantes) y las heridas cerradas son las que sufren daños sin exponer los tejidos y los órganos (heridas no penetrantes) subyacentes.

Limpias o contaminadas

Las heridas limpias no tienen materiales o residuos extraños en el interior, mientras que las heridas contaminadas o heridas infectadas podrían tener suciedad o fragmentos de objetos, bacterias u otros materiales extraños.


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