¿Sabes lo que es el principio 90/10 en psicología?

El principio 90/10 en psicología

Si alguna vez has escuchado hablar del principio 90/10 en términos de psicología pero nunca has prestado atención a lo que era o no te quedó claro en su momento, aquí en este artículo, te contamos lo que es… Y lo hacemos de una manera práctica, usando ejemplos.

Imagina que…

Imagina que estás en casa, que es por la mañana y estás dándole el desayuno a tu hijo/a antes de ir al colegio. En ese momento, de “amada” tranquilidad, tu hijo derrama tu café sobre tu pantalón. En ese momento, le gritas tanto a tu hijo como a tu marido o esposa por haber puesto la taza de café tan al filo de la mesa. Dejas inmediatamente de desayunar, te cambias rápidamente de ropa y cuando vuelves a la cocina, tu hijo sigue llorando por la riña anterior y además aún no ha terminado de desayunar para llevarlo al colegio. A tu esposa o marido, también se le ha hecho tarde, puesto que se ha quedado limpiando y recogiendo el estropicio que se quedó mientras tú fuiste a cambiarte de ropa.

Como vas tarde, llevas a tu hijo al colegio quebrantando algunas normas de tráfico. Llegas tarde al trabajo y te das cuentas que dejaste algunos documentos que necesitabas para ese día en tu casa. Todo está saliendo mal a tu juicio y no acaba ahí la historia, sino que cuando vuelves a casa, aún siguen nerviosos por todo lo sucedido.

Es hora de que te hagas esta pregunta: ¿Por qué te fue tan mal el día?

  1. Tu hijo derramó el café.
  2. Él no se había arreglado a tiempo para llegar bien al colegio.
  3. Llegaste tarde al trabajo.
  4. Reaccionaste mal ante la situación. 

Seguramente, antes que nada, barajarás las opciones 1, 2 y 3 como poniéndolas de excusas, antes de darte cuenta por fin, que el único problema de porqué fue mal tu día es que reaccionaste mal a primera hora de la mañana ante la situación que se produjo, y has estado alargando ese malestar a lo largo de las horas. De esta forma, arruinaste tanto tu día como el de los demás que tienes alrededor.

No pudiste hacer nada acerca del café derramado, sin embargo, sí pudiste reaccionar de manera diferente: En vez de gritarle a tu hijo, pudiste decirle que no pasa nada y que tenga más cuidado la próxima vez. Controlando esa primera situación después del percance todo hubiese sido distinto: te hubieses arreglado con tranquilidad, no te habrías dejado olvidados los documentos en el hogar y posiblemente no hubieses llegado tarde al trabajo.

Así se demuestra como dos mismas situaciones que empiezan del mismo modo, acaban de manera diferente.

Y entonces, ¿qué tiene que ver esto con el principio 90/10? El 10% de las cosas que nos suceden depende de aquello que podemos controlar. El 90% restante depende únicamente del cómo reaccionamos a ese 10% anterior. Aprende a reaccionar de tal forma que no arruines ni tu día ni el de los demás. ¡Así de fácil!

Y si no te sale siempre… Cuenta del 1 al 10 y deja reposar la mente.


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