Los beneficios de la disciplina

madre disciplinando a su hijo

Muchos padres cuando un niño se comporta mal se dedican a castigarle sin reflexionar sobre el comportamiento o las emociones de los niños. Esto es un gran error porque los niños de esta manera no aprenden qué es lo que deben hacer para que todo marche mejor. Los niños necesitan  que se les respete del mismo modo que el adulto quiere que se les respete a ellos.

Los padres deben tener en cuenta que los niños no nacen aprendidos en cuanto al comportamiento y que ellos, que son inmaduros, no saben entender ni controlar las emociones. Necesitan a los padres para que les orienten, les hagan entender cómo se sienten, qué les dicen las emociones incómodas, cómo pueden solucionar aquello que les hace sentir mal y lo más importante, a controlar su comportamiento para tomar decisiones más acertadas en el futuro.

Necesitan la orientación de los padres

Los niños desde el momento en que nacen necesitan que sus padres se conviertan en su guía, en su orientación diaria. Pero para orientar no hace falta gritar, ni castigar, ni utilizar malos modos. ¿Aprenderías en un nuevo trabajo si tuvieras un jefe que no para de gritarte o de amonestarte cada vez que te equivocas? Seguramente acabarías con tanto estrés que querrías buscar otro trabajo… ¿por qué para tus hijos los malos modos podrían irles bien? ¡No les van bien!

La autoridad tóxica solo les causará malestares emocionales severos y su comportamiento, ¡no mejorará en absoluto! De hecho, un niño que es castigado o acusado constantemente solo pensará que es mal niño y que si todos piensan eso, realmente lo es… Por eso, para evitar que esto ocurra los padres deben utilizar la disciplina desde el amor. Sabiendo que los niños les necesitan para aprender, desde el cariño, la flexibilidad, el entendimiento y sobre todo, ¡desde el respeto!

Padre que disciplina a su hijo

La buena disciplina y sus beneficios

La disciplina es proactiva, en lugar de reactiva. Previene muchos problemas de conducta y asegura que los niños aprendan activamente de sus errores. Pero los padres deben tomar una actitud activa en el proceso de aprendizaje del comportamiento de sus hijos. Muchas técnicas de disciplina involucran enfoques positivos, como los sistemas de alabanza y recompensas. El refuerzo positivo fomenta el buen comportamiento para continuar y brinda a los niños incentivos claros para que sigan las reglas.

La reglas deberán estar claras todo el tiempo y si hay consecuencias negativas por el comportamiento negativo o por romper las reglas, quedarán claras de antemano. De esta manera el niño tendrá el control sobre sus acciones y pensará cómo actuar antes para evitar las consecuencias.

La disciplina también fomenta relaciones positivas entre padres e hijos. Y muy a menudo, esa relación positiva reduce el comportamiento de búsqueda de atención y motiva a los niños a comportarse.  Mientras que la disciplina permite una cantidad apropiada de culpa, no se trata de avergonzar a los niños. Esto es crucial. Un niño que se siente bien consigo mismo es menos probable que tome malas decisiones. En cambio, tendrá confianza en su capacidad para manejar su comportamiento.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.