
Estamos viviendo momentos muy complicados, especialmente para quienes enfrentan problemas médicos o económicos. Sin embargo, también puede ser profundamente desafiante si estás esperando un bebé. Durante esta crisis sanitaria, muchas clases de educación prenatal han sido canceladas, dejando a millones de futuras madres sintiéndose perdidas y asustadas. El distanciamiento social puede intensificar estas emociones, generando una sensación de aislamiento y falta de control sobre los eventos futuros.
Embarazo y ansiedad
Es común que el embarazo y la ansiedad vayan de la mano. La presencia de la hormona del estrés, conocida como cortisol, puede afectar el desarrollo fetal. Estudios indican una relación inversa entre el cortisol materno y el crecimiento fetal, lo que podría derivar en un bajo peso al nacer. Aunque la investigación sigue en curso, la conexión entre la ansiedad materna y los resultados perinatales destaca la importancia de la salud emocional durante esta etapa.
Además del impacto físico, esta ansiedad puede nublar tu capacidad de tomar decisiones claras sobre el nacimiento. Es posible que sientas pérdida de control, especialmente con los cambios repentinos provocados por eventos como la pandemia. Sin embargo, reinterpretar la ansiedad y gestionar las emociones adecuadamente puede marcar la diferencia entre un parto lleno de confianza y uno con experiencias negativas.
Una forma efectiva de manejar estos temores es buscar ayuda profesional o participar en clases virtuales de preparación para el parto. Estos recursos pueden brindar herramientas para afrontar desafíos y canalizar emociones hacia un proceso de nacimiento más positivo.
Tienes el control en…
Aunque la pandemia ha cambiado drásticamente la forma de prepararse para el parto, hay aspectos que todavía puedes controlar. Aquí te detallamos cuatro puntos clave:
El lugar del parto
Todavía puedes decidir dónde quieres dar a luz: en un hospital público, privado o incluso en tu propio hogar con un equipo médico capacitado. Evalúa tus intereses y riesgos asociados a cada opción. La planificación cuidadosa y la consulta con expertos te permitirán tomar la mejor decisión para ti y tu bebé.
La posición del parto
Muchas mujeres sienten que deben empujar en la posición más común, sobre su espalda, especialmente si tienen una epidural. Sin embargo, aún en este caso, se puede explorar una variedad de posturas que puedan ser más cómodas y beneficiosas para prevenir el desgarro perineal. Considera posiciones como de cuclillas, de lado o apoyada en una pelota de parto.
Además, puedes determinar los momentos más adecuados para cada etapa de tu parto. Reconoce las señales de tu cuerpo y permítete avanzar a tu ritmo.
Tu mentalidad
La mentalidad es crucial en el proceso del parto. Tu capacidad de responder a las contracciones y a los cambios durante el trabajo de parto influirá directamente en tu experiencia. Recuerda que cada contracción es un paso más cerca de conocer a tu bebé.
Incluso si las circunstancias no son las que planeaste, como la no presencia de una doula en la sala de parto, explora alternativas como la educación online en este ámbito. Haz todas las preguntas necesarias para sentirte informada y segura. Tu capacidad de adaptar tu mentalidad será clave en esta etapa.
Cuidados esenciales durante la pandemia
La pandemia ha acentuado la importancia de cuidar tanto el cuerpo como la mente en el embarazo. Aquí te dejamos algunos consejos esenciales:
- Asiste a tus controles prenatales: Aunque algunas consultas pueden realizarse de forma virtual, asegúrate de no descuidar las presenciales esenciales, como ecografías y análisis de sangre.
- Vacunación: Las vacunas, incluidas las de COVID-19, han demostrado ser seguras para las mujeres embarazadas. Consulta con tu médico sobre el momento ideal para recibirlas, especialmente si tienes algún factor de riesgo.
- Mantente activa: Realizar ejercicios suaves, como yoga prenatal, mejora tu estado físico y mental. Si no puedes asistir a clases presenciales, las opciones virtuales son una excelente alternativa.
- Alimentación equilibrada: Una dieta rica en nutrientes es fundamental para el desarrollo del bebé y tu bienestar general.
El parto y el posparto en tiempos de pandemia
La pandemia ha generado cambios en los protocolos de atención médica, pero el acompañamiento emocional y físico sigue siendo una prioridad. Los hospitales están adaptados para garantizar la seguridad de las madres y los recién nacidos, incluso en casos de infección por COVID-19.
El contacto piel con piel y la lactancia materna son altamente recomendados, incluso si la madre es positiva para COVID-19, siempre y cuando se sigan las medidas de aislamiento. La lactancia materna ofrece múltiples beneficios, fortaleciendo el sistema inmunológico del bebé.
En los días posteriores al parto, es crucial contar con apoyo emocional y cuidado profesional. La adaptación a esta nueva etapa puede ser desafiante, pero herramientas como los grupos de apoyo y el seguimiento médico adecuado pueden marcar una gran diferencia.
A pesar de las adversidades que puedan surgir durante una crisis sanitaria, encontrar recursos adecuados y mantener una actitud positiva puede transformar tu experiencia de embarazo. Estar informada y rodeada de apoyo garantizará un camino más seguro y gratificante hacia la maternidad.





