Cuidado correcto de la piel

cuidado de la piel

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y, sin embargo, a veces no le damos la importancia que requiere a pesar de su constante exposición a agresiones externas y medioambientales. En invierno, el frío es bastante dañino porque reseca la piel y se necesita un aporte extra de hidratación. En verano, al contrario, el calor y la sudoración hacen que nuestra piel se vuelva algo más grasa y necesite más limpieza.

Una buena hidratación empieza desde dentro, bebiendo mucha cantidad de líquido al día, sobre todo agua y zumos, y nutriéndote con alimentos que aporten las vitaminas necesarias para su buen aspecto. Pero también necesita pequeñas aportaciones externas como son las cremas, geles, sérum, etc., que aporten a la piel ese cuidado necesario. Por ello, es recomendable seguir una rutina facial diaria que nos ayude a controlar la limpieza y la hidratación de la piel de la cara y del cuello.

Rutina facial diaria

  1. Limpieza facial. Nuestra cara necesita limpieza, estar libre de impurezas y totalmente limpia. Para ello nos enjuagaremos con agua templada y se usará un gel espumoso o jabón para su limpieza. Hay personas que usan gel, otras usan jabón y otras una leche limpiadora; eso ya depende de la persona y de su tipo de piel. El producto que se elija para esta función debe conseguir que al finalizar este paso se tenga la sensación de haber dejado la cara fresca y limpia. Te puedes ayudar con esponjas indicadas para este fin o simplemente con los dedos haciendo movimientos circulares. No debemos de abusar de las famosas “toallitas desmaquillantes”. Estas limpian muy superficialmente y no en profundidad como lo haría una buena leche limpiadora. Usa las toallitas para una noche que llegues tarde a casa y estés muy cansada, pero que no se haga costumbre en tu rutina de limpieza diaria.
  2. Tonificar la piel. Una vez se tenga la piel limpia hay que tonificar y cerrar esos indeseables poros abiertos que se quedan a menudo. Para ello se usará una loción tónica que ayudará a tonificar y matificar la piel. Este paso lo usan sobre todo aquellas personas que tienen la piel entre mixta y grasa, no tanto las personas con piel seca ya que la mayoría de tónicos suelen traer gran porcentaje de alcohol. El tónico se aplicará con un disco limpiador a pequeños toquecitos sobre la piel. Nunca se debe usar un tónico que al finalizar su aplicación nos deje sensación de sequedad o de rojez. Si esto sucediera se debería de buscar un tónico libre en alcohol. Si no te gusta dejar que el tónico se seque en la piel puedes retirarlo a continuación de su aplicación con un disco desmaquillante limpio.
  3. Aplicar contorno de ojos. Es un cuidado especial del contorno de ojos. La piel del círculo que forma el hueso del ojo es algo más sensible que el resto de la piel de la cara, por ello se debe tener un especial cuidado con esa zona. Para este cuidado existen las cremas conocidas como contorno de ojos y son utilizadas a una determinada edad. Es a partir de los 25 años aproximadamente cuando se recomienda empezar con el cuidado de esta piel en concreto. Se aplica un poco de crema en un dedo y se va extendiendo suavemente y con delicadeza por la piel, nunca arrastrando la zona. Como se explica anteriormente, es una zona bastante delicada y como tal hay que tratarla. Algo importante en este paso es saber que la crema facial que habitualmente utilizamos para la cara no sirve para el contorno del ojo, sino todo lo contrario. Su uso continuado puede ser dañino para la piel de dicha zona. Un truco para que “descongestione” nuestros ojos por la mañana es dejarlo la noche anterior en el frigorífico, así el frío de la crema ayudará a disminuir esa hinchazón de ojos mañanera.
  4. Hidratación. Una vez limpia, tonificada y matificada lo único que le queda ya a la piel para lucir luminosa y en perfectas condiciones es un gran aporte de hidratación. La hidratación es fundamental en todos los tipos de piel, sea seca, mixta, normal o grasa. Las personas con la piel grasa a veces confunden hidratación con exceso de sebo en la piel, y en numerosas ocasiones prescinden de este paso ya que consideran que su piel al ser grasa está hidratada y no es así. La piel grasa necesita de igual hidratación que una piel normal. Sí es cierto que las pieles secas necesitan mayor aporte de hidratación ya que son pieles más tirantes y que se resecan con facilidad. Por tanto, se usará una hidratante, aquella que mejor ayude a la piel y se aplicará con los dedos con movimientos ascendentes una capa de ella por toda la piel de la cara e incluso un poco por la zona del cuello. Siempre de dentro hacia fuera, con movimientos suaves y masajeando la zona para propiciar así una mejor absorción de la crema.

cremas-hidratantes-lush

Hay otros productos más específicos como son los exfoliantes, sérum, mascarillas, etc. que se aplican puntualmente (una o dos veces por semana) y ayudan a una limpieza más profunda o a una hidratación más potente.

Amplia gama de cremas en el mercado

En el mercado hay gran cantidad de geles limpiadores, jabones especiales para el rostro, tónicos, cremas hidratantes en formato gel, en formato crema, en formato fluido, etc. Es cuestión de ir probando hasta dar con aquellos productos que mejores resultados consigan con nuestro tipo de piel. Un truco es ir variando de crema hidratante (aunque nos vaya bien) para que la piel no se acostumbre siempre a la misma crema.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *