Cambios hormonales en el ciclo menstrual de las mujeres

Puede que tengas semanas durante el mes donde te sientas más fatigada, sin energía, otras poco atractiva y en otras te ves simplemente fantástica.

Tranquila, no tienes ningún problema y no son cambios de ánimo que requieran atención médica. Seguramente es que tu ciclo menstrual cambia cada cierto tiempo y puede llegar a alterarte.

Los cambios hormonales pueden provocar algunos cambios no deseados, nuestro consejo es que conozcas bien cuáles son y cómo nos afectan.

Ciclo menstrual y los cambios físicos en nuestro cuerpo

Se ha analizado y estudiado cuál es el comportamiento del ciclo menstrual en las mujeres y todas ellas, presentan variaciones y cambios físicos en su organismo durante el ciclo, es decir, durante todo el mes y no sólo en los días en los que se menstrúa.

A continuación veremos los cambios que podemos llegar a tener a lo largo de ese mes, algunos se producen de manera interna y otros tantos se notan físicamente.

Mirada cansada

La primera semana del ciclo menstrual hace que se reduzcan los niveles de estrógeno, por lo que se reducen al mismo tiempo el colágeno y la elastina. Dos componentes que hacen que la piel se vea afectada y por último, afecta a la piel fina de nuestros párpados. 

Para solucionar el problema, consigue dormir 8 horas diarias y ayúdate de cremas hidratantes ricas en colágeno, así activarás la zona y tus ojos se verán mejor.

Labios secos

Durante la menstruación, la humedad baja porque nuestro cuerpo no produce tantas hormonas, por lo que podemos tener los labios secos, agrietados y resecos.

Durante los días previos puedes utilizar protector labial para aumentar  la hidratación.

Piel íntima con irritación

Por esa poca producción de hormonas, las zonas con piel sensible de nuestro cuerpo, ya sea la zona de los genitales, o en las axilas podemos sufrir irritación.

Recomendamos utilizar cremas aptas para la zona íntima para evitar esa irritación causada por el exceso de humedad y fricción.

Pies hinchados

Durante la segunda semana del ciclo, se eleva la producción de estrógenos lo que puede ocasionar dolor en los pies porque tienen muchas terminaciones nerviosas.

Para evitar el dolor, un baño en tus pies con agua caliente con sales naturales podrá evitar el hinchazón y el dolor.

Cabello seco

En la tercera y cuarta semana del ciclo bajan de nuevo los niveles de estrógeno y en cambio, aumenta la secreción de sebo. Cuando está a punto de bajarte la regla, el cuero cabelludo es más sensible de lo normal y suele estar más seco.

Para que no lo notes tan graso, lávalo con agua tibia todos los días. 

Uñas débiles

Durante la cuarta semana del ciclo, las uñas crecen más rápido, porque se logran equilibrar los estrógenos y la testosterona de nuestro organismo.

Cuando tenemos la regla, las uñas lucen más pálidas, se pueden romper con facilidad y se agrietan por esa falta de hormonas.

Para evitarlo impulsa durante esos días mediante tu alimentación la ingesta de hierro y evita los tratamientos de belleza agresivos en las uñas.

Los estados de ánimo durante el ciclo menstrual

A lo largo de los tiempos hemos escuchado bromas sobre la menstruación de las mujeres y sus cambios de humor. A pesar de que algunas mujeres no puedan notarlo, sí que es cierto que existen cambios de humor y ánimo durante esos 28 días.

Dividimos el ciclo menstrual en cuatro, los cuales analizamos a continuación.

Menstruación

En esta etapa el cerebro libera serotonina para intentar aliviar los dolores y para mejorar nuestro estado de ánimo, pero la pérdida de sangre puede que nos haga sentir fatigadas y ponernos de mal humor.

La progestorena baja y los estrógenos aumentan. Pueden ocurrir dos cosas: o bien la mujer siente alivio al menstruar, o padece fuertes dolores, cansancio, irritabilidad o falta de concentración.

La líbido sexual empieza a aumentar aunque muchas mujeres deciden no tener relaciones porque les parece sucio, incómodo o doloroso.

Durante la menstruación se recomienda consumir líquidos, hacer reposo y un ejercicio moderado.

Fase folicular

Una vez terminada la menstruación, empieza la fase fértil, los estrógenos aumentan de forma considerable. Se puede aumentar de peso, hasta medio kilo, aunque en general las mujeres no notan ningún síntomas. Están relajadas y tranquilas.

La líbido sexual empieza a aumentar y mejora la calidad de las relaciones sexuales.

Ovulación

Es el momento en el que el cuerpo se prepara para concebir un bebé, por lo que el pico de estrógeno hace que aumente el flujo vaginal, el riego sanguíneo y las mucosas del cuello del útero.

Durante la ovulación nos sentimos más atractivas, seguras y con mayor deseo sexual, se facilita tener orgasmos.

Fase lútea

Si no se ha llegado a término el embarazo, el pico de progesterona cae y empezamos a notar el síndrome pre-menstrual. 

Durante esta etapa estamos de nuevo más sensibles, con mal humor, empezamos a tener más hambre, nos sentimos más hinchadas.

Para ponerle solución, podemos aumentar la ingesta de fibra, beber más agua y realizar ejercicios moderados para mantener activo el organismo.

La ovulación y el flujo vaginal blanco

Es importante hablar de esta fase ya que muchas personas buscan quedarse embarazados de manera natural. Sin embargo, antes de llevar a cabo la práctica necesitamos un poco de teoría.

Nuestro cuerpo nos manda señales cuando está en la fase de ovulación a lo largo del mes, es decir, la fase donde es más fácil quedarnos embarazadas.

Una pareja sana que no utiliza ningún método anticonceptivo tiene alrededor de un 20% de probabilidad para quedarse en estado. Y sólo hay una oportunidad de embarazo cada mes, entre 12 y 24 horas porque es el tiempo en el que el óvulo es viable y está preparado para ser fecundado.

Cómo detectar que estamos ovulando

Una de las mejores maneras para detectar esta fase es detectar las secreciones vaginales, denominado también, moco cervical.

  • Después de la menstruación podemos notar un flujo más pegajoso. 
  • Justo después de la menstruación, la mayoría de las mujeres ven que aumentan las secreciones vaginales y tienen una textura como la de la clara de huevo cruda, es resbaladiza. 
  • Cuanta más cantidad de este tipo de flujo vaginal nos está diciendo que será el momento para concebir y fecundar el óvulo. Estamos en la etapa de la ovulación.
  • Pasada la ovulación, el flujo se vuelve más pesado y no producimos tanta cantidad.

Esta información es la que suele pasar cuando una mujer está sana y no tiene ninguna infección. Pueden existir factores que puedan alterar la producción de flujo vaginal, como son las infecciones, enfermedades de transmisión sexual, la excitación sexual, el uso continuado de lubricantes, etc.


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Bienestar, Salud

Soy Paula, aunque no me importa que acorten mi nombre en Pau. Estudié comunicación audiovisual y estoy empezando a trazar un camino hacia un futuro profesional. Entre radio, televisión y pequeñas productoras dejo un hueco de mi agenda para compartir con vosotros lo más interesante que me encuentre por este camino.

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