¿Qué hacer ante la primera borrachera de tu hijo/a?

Dos chicas adolescentes bebiendo de una botella y de una copa

Ante la sospecha de si los hijos consumen alcohol o no, los padres no deben emprender una tarea persecutoria para averiguar si dicen la verdad o no. Lo aconsejable es realizar con antelación una buena comunicación con ellos. Generarles confianza y enseñarles valores como la responsabilidad y la asunción de límites.

Pero cuando un menor llega a casa bajo los efectos del alcohol, se recomienda a los padres seguir las siguientes pautas:

Lo primero de todo ante su primera borrachera

Chico adolescente rodeado de botellas de alcohol

Si observamos que llega en un estado muy perjudicado, lo primero de todo: preguntarle cómo se encuentra y, en el caso de verlo necesario, pedir ayuda médica. Lo primero es su salud; el sermón puede esperar hasta mañana.

La conversación, mejor para el día siguiente…

En un primer momento, respira profundamente y pospón la conversación para el día siguiente. De esta forma será más fácil mantener una conversación. El adolescente estará en condiciones de mantener un diálogo y, vosotros, no estaréis bajo la reacción emocional del momento inicial. Es importante dejar clara nuestra desaprobación ante lo que ha pasado, pero sin exceso de dramatismo.

No hay que dramatizar

Madre regañando a su hijo adolescente por su primera borrachera

Mantened la calma y evitad dramatizar. Sin embargo, mostrad seriedad durante la conversación. Es necesario que entienda que es un tema que nos preocupa ya que entraña sus riesgos. Averiguad los motivos y la cantidad del consumo de alcohol. Si es algo esporádico o si el alcohol cumple una función importante en el adolescente.

Dar la información necesaria

Deben ser conscientes de los riesgos que conlleva el consumo irresponsable de alcohol. Les facilitaremos esta información y reflexionaremos con ellos sobre el tema.

Un compromiso de responsabilidad

Manos de un grupo de chicas sosteniendo botellas de cerveza

Es una técnica muy útil acabar la conversación con un compromiso de responsabilidad por parte de los hijos. En él, el adolescente asumirá ciertas responsabilidades en cuanto al consumo de alcohol en posteriores salidas. Previamente pactadas estas pautas, si vuelve a darse esta situación, deberán aplicarse consecuencias naturales: retirada de recompensas y refuerzos, como por ejemplo llegar antes o casa o no ir a esa fiesta de cumpleaños que tanto le apetecía.


Un comentario

  1.   Jesús Godino Camacho dijo

    Espero que no tengas hijos, y si los tienes, ¿como les dirías que tomar drogas se puede hacer con responsabilidad? Ya que habla de riesgos ¿que le diría que tiene de seguro consumirlas? Gracias.

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