5 hábitos diarios que disminuyen tu estado de ánimo

Si por regla general a veces nos cuesta sacar fuerzas hasta debajo de las piedras para poder sobrellevar el día a día y su a veces agotadora rutina, le añadimos el extra de hacer ciertas cosas, que sin darnos cuenta, nos bajan el estado de ánimo haciéndonos sentir cada vez más cansados o deprimidos, ¡apaga y vámonos!

Tenemos que ser conscientes de nosotros mismos, tanto de nuestra parte física (lo que nos solicita: deporte, descanso, reposo, etc) como de nuestra parte mental y emocional (si necesitamos practicar meditación, hacer terapita, simplemente llorar porque lo necesitamos o ir a un espectáculo de teatro para reír a carcajadas y quitarnos el estrés). Una vez somos conscientes de nuestro estado físico como anímico, podremos detectar perfectamente esos hábitos diarios que pueden estar disminuyendo tu estado anímico sin que ni siquiera te des cuenta.

Hoy os resumimos brevemente cuáles son los 5 hábitos diarios que disminuyen tu estado anímico, o por lo menos, son los más generales y los más detectados. Una vez los conozcas podrás poner remedio, evitándolos radicalmente o haciéndolos cada vez menos y de manera progresiva.

No dejes que tu estado anímico disminuya…

¿Reconoces estos hábitos diarios?

  • El sedentarismo: Bien porque tienes un trabajo de oficina, bien porque eres estudiante y debes pasar gran parte de tu tiempo sentado/a, el sedentarismo hará que tu estado de ánimo disminuya progresivamente. Pero esto tiene fácil solución: si no puedes dejar de estar sentado porque es tu obligación y forma parte de tu trabajo o vida de estudiante, sí puedes levantarte cada cierto tiempo y hacer un parón de 4 o 5 minutos cada hora u hora y media. Levántate, camina, ver a por agua, ve al baño, etc… Sólo con este gesto estarás rompiendo esa rutina y evitando este mal hábito. También te recomendamos, hacer una hora de ejercicio diario si pasas el resto del día sentado/a. Camina, haz ‘running’, natación, lo que más te guste. Practicar un deporte o varios a la semana, ayuda a evitar ese mal hábito diario.
  • La mala alimentación: Comer comida procesada y con alto contenido en azúcares hace que nuestro organismo funcione cada vez más lentamente, por lo que tendremos la sensación interior de ir como a “cámara lenta” y de forma aletargada. Intenta llevar una buena alimentación: verduras, carnes con bajo contenido en grasa, pescado, frutas, etc. Sobre todo si eres también de cumplir el primer mal hábito.

  • La soledad: Aunque todos necesitamos nuestros momentos diarios de soledad, también somos seres sociables por naturaleza y necesitamos la compañía de seres queridos y amigos. Pasar demasiado tiempo diario en soledad nos vuelve cada vez más huraños, más esquivos y menos sociables. Por lo que te recomendamos que tengas tantos tus momentos de soledad como tus momentos de compañía. En esto, como en casi todo, el buen equilibrio de la balanza tiene resultados más positivos y mejores.

  • Acostarse muy tarde y dormir poco: Nuestro cuerpo, igual que necesita actividad para sentirse cada vez más activo (aunque suene contradictorio), también necesita cumplir con unas horas diarias de forma habitual de descanso y sueño. Si retrasamos nuestra hora de acostarnos y tenemos que madrugar para estudiar o trabajar, estaremos quitando horas de sueño a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Hacerlo puntualmente porque no nos queda otra pues no tienen mayor importancia, pero no dejes que esto se convierta en un hábito. En los adultos, las horas de sueño deben estar entre 7 u 8 horas diarias (aunque también varía mucho de la persona).
  • Usar anticonceptivos hormonales: Si has empezado a tomar hace poco anticonceptivos hormonales y has notado un bajón considerable en tu estado anímico, debes hablarlo con tu médico o médica de cabecera habitual. Se ha estudiado que estos anticonceptivos hormonales (algunos) pueden afectar a ciertas mujeres haciéndolas más propensas a sufrir depresión.

Como veis, pueden ser varios los factores que disminuyen nuestras fuerzas tanto físicas como mentales a diario, pero también veis, que la mayoría de ellas, por no decir todas, están en nuestra mano cambiarlas y modificarlas por otras rutinas mucho más saludables. Si haces a diario alguno de estos hábitos o varios, ponle freno ya… ¡Cambia tu rutina! Tu mente te lo agradecerá…


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