Y tú, ¿de qué modo sueles enamorarte?

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Seguro que a lo largo de tu vida afectiva te has enamorado varias veces y nunca ha sido de igual modo. Puede que en alguna ocasión primara más la pasión y el deseo sexual, en cambio en otras, valoraras más el compromiso y el amor romántico. No siempre establecemos los mismos lazos personales con nuestras parejas, de ahí que los expertos nos digan que hay diversas formas de enamorarse.

En ocasiones depende de nuestra personalidad e incluso del ciclo vital que estemos viviendo. Hay personas que, simplemente, no desean establecer una relación estable y un compromiso. De ahí que prefieran simplemente unos encuentros casuales donde no se estrechen excesivamente los vínculos afectivos. En otras ocasiones y llegada una edad, es frecuente que deseemos encontrar una pareja estable con la cual madurar y formar una familia. Hay muchos modos en los que puedes enamorarte. Y no en todos ellos está garantizada la felicidad, de ahí que valga la pena hacer un breve repaso. Hoy en Bezzia, te hablamos de los distintos modos de amar.

Tipos de enamoramiento

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Para establecer esta clasificación vamos a seguir la teoría del psicólogo canadiense John Alan Lee. Este autor  estableció hace unos años una interesante tipología de seis dimensiones donde, seguramente, no solo te verás reflejada a ti misma, sino también a muchas de las personas que forman tu círculo personal.

1. Ágape (Todo para el otro)

Este término, Ágape, proviene del griego y significa altruismo, generosidad. ¿Cómo aplicamos entonces esta palabra a alguna de nuestras relaciones de pareja? Enseguida lo vas a entender y verás como te es familiar. El amor llamado “ágape” se da cuando nos entregamos al otro de forma ciega sin cuestionarnos nada. Satisfacemos cada uno de los caprichos y deseos del otro, hasta llegar a tal punto, que nos olvidamos de nosotros mismos. Es un riesgo muy elevado donde en ocasiones, perdemos nuestra propia autoestima por esa “devoción” al otro. Enamorarte de este modo nunca es saludable, de ahí la necesidad de encontrar un equilibrio. Nunca lo des todo si no ves reconocimiento. Si no ves respeto y si no hay reciprocidad.

2. Eros

Este modo de amar, es algo que sin duda todos hemos sentido. Se da ante todo un alto deseo sexual, una fuerte atracción física y una pasión casi irracional. Solo nos importa una cosa: ser correspondidos. Y si esto no ocurre, aparece un gran sufrimiento. Es un sentimiento casi incontrolable que no suele mantenerse mucho en el tiempo, los psicólogos nos hablan desde unos meses hasta máximo dos años.

3. Ludus (Instinto de cazador)

Es posible que alguna vez lo hayas vivido. El Ludus es una relación puntual. Ni siquiera podemos hablar de amor. Solo deseo y placer por seducir para conseguir una persona en un momento dado. Son personas que buscan por ejemplo una relación de una noche o como mucho, algo que no dure más que unas semanas o unos meses. Pero ojo, en ningún momento existe el compromiso y es común que puedan llevarse varias relaciones al mismo tiempo. Son esas relaciones donde se valora ante todo el sexo pero en las que nunca hay un claro enamoramiento.

4 Pragma (Contabilidad afectiva)

Una relación curiosa que aunque te sorprenda, se da muy a menudo. Se valora ante todo el sentido práctico de la relación. ¿Será esta persona un buen padre o una buena madre de familia? ¿Podrá conservar su trabajo y pagar conmigo la hipoteca de la casa? ¿Será una persona capaz de engañarme el día de mañana? ¿Cómo será mi vida dentro de 10 años con esta persona?  Enamorarte de una persona de estas características también tiene su riesgo. Tras estas personalidades hay un rasgo de inseguridad que puede llegar a hacernos verdadero daño.

5. Manía u obsesión (Fantasma de la pérdida)

Es como vivir en un tiovivo de emociones. Relaciones en las cuales hoy eres feliz y mañana, una desgraciada. Ello se debe ante todo al tener parejas afectivas con una personalidad obsesiva, y también celosa. No hay equilibrio ni estabilidad. No confían en nosotras y a instantes nos colman de atenciones como al momento, nos recriminan el que no los atendamos. El que nos fijemos en otros más que en él. Debes ir también con cuidado al enamorarte de este tipo de perfiles, son sin duda relaciones tóxicas de las que debemos saber defendernos.

6. Storge (Amigos con derecho a sexo)

Seguro que lo has vivido alguna vez. En la universidad, en el trabajo, con algún amigo de tu círculo personal… Son relaciones que empiezan de la nada, de dos personas que se conocen y que en un momento dado, pueden pasar una noche juntos. Pero en estos casos no es necesario que haya amor. Hay amistad, comprensión y una unión de valores. No hay esa visión romántica de las relaciones afectivas, tampoco una atracción física. Solo confianza mutua, comprensión y unos mismos intereses. Dimensiones que a veces, no llegamos a establecer con la misma intensidad con nuestras parejas. Es un tipo de relación curiosa que se da muy a menudo. Seguro que no te es desconocida.

En conclusión. A lo largo de nuestra vida establecemos muchos tipos de uniones afectivas o físicas con otras personas. Enamorarte es siempre una aventura que merece la pena y de la cual, puedes obtener placer, amor y también un modo de conocerte mejor. Pero recuerda siempre proteger tu autoestima y no darlo todo a la otra persona si ves que no eres correspondida. Evitar hacer daño al otro y  proteger también nuestro equilibrio emocional, es un modo saludable de ir aprendiendo, de ir experimentando hasta encontrar nuestra pareja perfecta. La persona capaz de hacernos felices. Cuéntamos tus experiencias. Y tú, ¿de qué modo sueles enamorarte?

 


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