We Are Spastor: vanguardia y honestidad premiadas por el Ministerio de Cultura

  • La firma de Sergio Pastor e Ismael Alcaína ha obtenido el Premio Nacional de Diseño de Moda con una dotación de 30.000 euros.
  • El jurado destaca su capacidad para romper moldes en la industria mediante una visión cosmopolita y transgresora.
  • Tras décadas de trayectoria y un retiro voluntario, la marca regresó en 2019 manteniendo su esencia independiente y experimental.
  • Su enfoque actual se centra en el contacto directo con el cliente desde su taller en el madrileño barrio de Lavapiés.

Diseños de la firma We Are Spastor

La noticia ha pillado a los protagonistas con las manos en la masa, concretamente manejando tejidos en su recién estrenado taller del madrileño barrio de Lavapiés. Sergio Pastor e Ismael Alcaína han recibido con asombro la noticia de que su firma, We Are Spastor, ha sido elegida para recibir el máximo reconocimiento institucional en el sector textil de nuestro país. Los diseñadores han admitido que el agradecimiento se les queda corto, especialmente por venir de una situación económica que no ha sido sencilla en los últimos tiempos.

Este galardón, que concede anualmente el Ministerio de Cultura y cuenta con una dotación económica de 30.000 euros, viene a reconocer una forma de entender la costura que se sale de los cauces habituales. El dúo creativo, que lleva décadas picando piedra en la industria, se ha mostrado profundamente agradecido por un gesto que pone en valor la cultura y el diseño en un momento que ellos mismos definen como complejo. La marca se suma así a un listado de honor donde ya figuran nombres propios de la talla de Juana Martín, Teresa Helbig o Palomo Spain.

Un veredicto basado en la valentía creativa

Reconocimiento nacional diseño de moda

El jurado ha sido unánime al señalar que esta distinción premia la honestidad de una trayectoria que ha sabido mantenerse en pie en un entorno tan volátil como el de la moda. Se ha valorado especialmente que la firma supusiera en su día una revolución en la moda española, aportando una mirada cosmopolita que bebía directamente de las subculturas y del arte más actual. Para los expertos, la marca ha logrado conservar su vigencia gracias a una capacidad de adaptación que no ha sacrificado su identidad por el camino.

La propuesta de estos creadores destaca por cómo le dan la vuelta a los códigos de género tradicionales. Al combinar la sastrería clásica con la investigación de nuevos volúmenes, han logrado crear un idioma propio. Sus colecciones no se rigen por las temporadas ni por las prisas del mercado, sino que buscan un diálogo con otras disciplinas artísticas para ofrecer prendas que perduren en el tiempo y que planteen una visión transgresora de lo que llevamos puesto.

Casi tres décadas desafiando las convenciones

Colección de We Are Spastor en pasarela

La andadura de este proyecto comenzó en 1997 de la mano de Sergio Pastor, al que se uniría Ismael Alcaína apenas un año más tarde. Su irrupción fue tan potente que ya consiguieron el premio a la mejor colección en la pasarela Cibeles en el año 2001, un hito que los situó en el radar internacional. Gracias a aquel impulso, sus creaciones llegaron a verse en las semanas de la moda de ciudades tan relevantes como París o Tokio, consolidando su prestigio fuera de nuestras fronteras.

Sin embargo, no todo ha sido desfilar y exponer. En un ejercicio de coherencia, decidieron retirarse durante un tiempo para proteger su libertad creativa de las asfixiantes exigencias comerciales que dictan los calendarios de la industria. No fue hasta el relanzamiento en 2019 cuando regresaron bajo la denominación actual, We Are Spastor, retomando el discurso experimental y artesano que siempre les ha caracterizado y que les ha permitido seguir yendo por libre, como los «raros» de la moda que ellos mismos dicen ser.

Un modelo de negocio directo y global

Detalle de costura y diseño contemporáneo

En la actualidad, la firma ha encontrado su lugar apostando por formatos más personales y alejados de los grandes focos de las pasarelas tradicionales. Aunque participan en circuitos como Madrid es Moda, su fuerza reside en la venta en línea y en un potente mercado en el ámbito internacional, donde cuentan con una base de clientes muy fiel. Este éxito en el extranjero les ha dado la estabilidad necesaria para seguir explorando materiales y texturas sin tener que rendir cuentas a las tendencias pasajeras.

El objetivo actual de la pareja de diseñadores es potenciar el trato directo con quien viste sus prendas. Para ello, han apostado por su espacio en el barrio de Lavapiés, donde el consumidor puede acercarse a tocar los tejidos y entender el proceso que hay detrás de cada pieza. Es una forma de cerrar el círculo y volver a la esencia de la costura, priorizando la calidad y la experiencia sensorial sobre la producción en masa que domina el panorama actual.

Este reconocimiento nacional coloca a la firma en el lugar que le corresponde por su empeño en dignificar el diseño como una forma de arte y resistencia. Al unirse a la lista de ilustres diseñadores premiados anteriormente, se confirma que la industria española sabe valorar la disrupción y el trabajo bien hecho. La trayectoria de Pastor y Alcaína demuestra que, a veces, salirse del camino marcado es la mejor forma de llegar a la meta sin perder la integridad por el camino.


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