
La temporada de virus del Nilo Occidental ha arrancado con fuerza en España, especialmente en Andalucía, donde ya se han confirmado varios casos en humanos. Hasta el momento, son cinco las personas diagnosticadas con fiebre del Nilo, todas ellas con síntomas leves y residentes en municipios sevillanos. La Junta de Andalucía ha declarado quince localidades como áreas en alerta, lo que implica un refuerzo de la vigilancia entomológica, animal y humana, así como campañas informativas para la población.
El virus, que se transmite a través de la picadura de mosquitos del género Culex, ha sido detectado también en aves silvestres por primera vez este año. Los focos en animales se han localizado en Huelva y Lleida, lo que pone de manifiesto la circulación del patógeno más allá de las fronteras andaluzas. Las autoridades sanitarias insisten en que la prevención es clave, ya que no existe vacuna para humanos y la única forma de evitar el contagio es protegerse de las picaduras.
Casos confirmados y áreas en alerta
Los primeros casos de la temporada se dieron a conocer a mediados de julio: un hombre de la provincia de Alicante que requirió hospitalización, una mujer de Sevilla que pasa temporadas en Palomares del Río y un varón de Villamanrique de la Condesa. Todos presentaban síntomas leves, salvo el primero que necesitó ingreso. Posteriormente, se confirmaron dos nuevos casos: un hombre de Coria del Río y dos mujeres de La Puebla del Río. En total, cinco personas han dado positivo, todas ellas en la provincia de Sevilla y con cuadros clínicos leves que no han requerido hospitalización.
La Junta de Andalucía ha declarado áreas en alerta en quince municipios: Pulpí (Almería), Torredonjimeno (Jaén), Salobreña (Granada), y en Sevilla: Almensilla, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Constantina, Coria del Río, Gelves, La Puebla del Río, Mairena del Aljarafe, Palomares del Río y Villamanrique de la Condesa. Además, en la provincia de Málaga se han sumado Fuengirola y el núcleo de Las Lagunas en Mijas. La alerta se mantiene durante al menos cuatro semanas o hasta que no se detecte circulación del virus en mosquitos, aves o équidos.
Vigilancia y control vectorial
Para monitorizar la circulación del virus, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias cuenta con una red de 120 trampas propias, a las que se suman las de diputaciones, la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y la Universidad de Córdoba, sumando cerca de 215 puntos de muestreo. Desde el inicio de la temporada se han realizado más de 3.300 determinaciones en 213 trampas, detectándose positivos en varias localidades. La densidad de mosquitos hembra transmisores ha aumentado de forma progresiva, con niveles abundantes en municipios como Los Palacios, La Puebla del Río y Palomares del Río.
Los ayuntamientos de las áreas en alerta deben intensificar los tratamientos contra mosquitos no solo en los núcleos urbanos, sino también en un radio de hasta 1,5 kilómetros alrededor de focos larvarios. En Mijas, por ejemplo, se ha reducido la frecuencia de fumigaciones de quincenal a semanal y se han cerrado parques para realizar desinsectaciones extraordinarias. En Salobreña, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan de choque con refuerzo de fumigación y nuevas trampas.
Medidas de prevención para la ciudadanía
La principal recomendación de las autoridades es evitar las picaduras de mosquito. Para ello, se aconseja usar repelentes registrados y de uso tópico, vestir ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo y evitar olores intensos como perfumes o jabones aromatizados, que atraen a los insectos. En casa, es fundamental instalar mosquiteras, usar insecticidas domésticos y apagar luces innecesarias, ya que la luz también atrae a los mosquitos.
Otra medida clave es eliminar cualquier acumulación de agua estancada, donde los mosquitos depositan sus larvas. Se recomienda mantener piscinas y albercas en buen estado, vaciar macetas, cubos y juguetes, y renovar con frecuencia los bebederos de animales en explotaciones ganaderas. La Junta recuerda que la vigilancia precoz y el control vectorial son las herramientas más eficaces para limitar la circulación del virus.
Primeros focos en aves silvestres
El Ministerio de Agricultura ha confirmado los primeros casos de fiebre del Nilo Occidental en aves silvestres este año. Se han notificado dos focos en la provincia de Huelva, en los municipios de Almonte e Hinojos, ambos en pollos de águila imperial ibérica que murieron con sintomatología nerviosa. Estos casos corresponden al linaje 1 del virus. Además, en Lleida se ha detectado un foco en un polluelo de azor, en este caso del linaje 2. El año pasado se registraron 19 focos en España, la mayoría en Andalucía.
La detección de estos primeros casos en animales es posible gracias al Programa nacional de vigilancia de la FNO, que recoge muestras de équidos, aves y mosquitos. Los caballos representan el 96,9% de los casos en mamíferos no humanos, y su detección temprana tiene un gran valor epidemiológico para activar protocolos de actuación. Por el momento, no se ha detectado circulación del virus en équidos ni en aves silvestres en Andalucía, aunque se han analizado 208 ejemplares.
En definitiva, la situación del virus del Nilo Occidental en España durante este verano requiere máxima atención por parte de las autoridades y la ciudadanía. Con cinco casos humanos leves confirmados, quince municipios en alerta y los primeros focos en aves, la prevención sigue siendo la mejor herramienta. Evitar las picaduras de mosquito y eliminar el agua estancada son las medidas más efectivas para reducir el riesgo de contagio, mientras la red de vigilancia continúa monitorizando la evolución del virus en todo el territorio.








