Antes del descubrimiento de las vacunas, contraer depende que enfermedades, podía significar padecer graves efectos secundarios o en algunos casos, incluso la muerte.
Índice
Un poco de historia, la primera vacuna
Edward Jenner fue quien dio un atrevido paso en la ciencia médica. En 1796 desarrolló la primera vacuna de la historia, en un polémico experimento inyectó pus de un enfermo de viruela a James Phipps (un niño de 8 años, hijo de su jardinero).
En esa época, la viruela devastaba Europa, matando cada año a cerca de 400.000 personas, siendo los niños su víctima preferida. Tengamos en cuenta que en esa época, uno de cada tres afectados por viruela, moría, y los que sobrevivían tenían graves efectos secundarios, como puede ser la ceguera o la cara llena de cicatrices.
Gracias a este atrevido experimento del Edward Jenner descubrimos las vacunas, y desde entonces, se han ido creando una gran variedad de vacunas para diferentes enfermedades.
¿Por qué vacunar a nuestros hijos?
El acto de vacunar a nuestros hijos es una forma de brindarles inmunidad ante enfermedades que pueden llegar a ser potencialmente mortales.
La sanidad pública española cubre gran parte de las vacunas más importantes. Pero no solo las vacunas son importantes, también lo es la atención médica que pueden recibir nuestros hijos, una atención que está muy saturada en la Seguridad Social, pero que se puede corregir contando con un seguro de salud familiar.
La combinación de la sanidad pública y un seguro médico que cuente con amplias coberturas nos permitirá brindar a nuestros hijos una atención médica completa, rápida y efectiva.
Calendario de vacunación infantil
En 1975 se implantó en España el calendario de vacunación, calendario que se ha ido actualizando a medida que se han incorporado nuevas vacunas. Actualmente tenemos diferentes calendarios dependiendo de la comunidad autónoma en que se viva, pero en cualquier caso el Ministerio de Sanidad dispone qué vacunas de ese calendario son obligatorias en todas las comunidades.
Vacunación en España
Son vacunas que se consideran sistemáticas, es decir todos los niños y adultos deberían recibirlas de forma universal. Hay que decir que en España las vacunas no son obligatorias, pero sí son recomendables.
- Hepatitis B: a los 2, 4 y 11 meses.
- Difteria, Tétanos y Tosferina: a los 2, 4 y 11 meses o a los 6 años y entre 12 y 14 años.
- Poliomielitis: a los 2, 4 y 11 meses o a los 6 años.
- Haemophilus influenzae tipo b: a los 2, 4 y 11 meses.
- Neumococo: a los 2, 4 y 11 meses.
- Rotavirus: a los 2, 3 y 4 meses.
- Meningococo B: a los 2, 4 y entre los 12 y 15 meses.
- Meningococos C y ACWY: a los 4, 12 meses y entre los 12 y 18 años.
- Sarampión, Rubeola y Parotiditis: a los 12 meses y entre los 3 y 4 años de edad.
- Varicela: a los 15 meses y a los 3-4 años.
- Virus del papiloma humano: a los 12 años (para las niñas)
Vacunar a nuestros hijos es protegerlos contra enfermedades, es ayudarles a tener una vida más saludable, y con el tiempo, conseguimos incluso erradicar enfermedades que antaño causaban miles de muertes innecesarias
Sé el primero en comentar