
Mientras buena parte de la población está pendiente de las vacaciones de verano, miles de jubilados y pensionistas ya miran de reojo a la nueva campaña de viajes del Imserso, que arrancará en temporada baja. El organismo ha confirmado que activará la prórroga del contrato actual para la temporada 2026-2027, por lo que el programa continuará prácticamente con las mismas reglas que el año anterior.
Según ha comunicado el Instituto de Mayores y Servicios Sociales, adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, la próxima campaña repetirá el número de plazas, las principales condiciones económicas y las novedades que se estrenaron recientemente, como la tarifa reducida para pensionistas con menos recursos y la posibilidad de viajar con animales de compañía.
Prórroga del contrato y presupuesto del programa
El Imserso ha decidido ejecutar la prórroga prevista en los pliegos de la licitación anterior, de manera que el contrato de viajes se extenderá una temporada más sin grandes cambios. El importe global de la campaña ronda los 60 millones de euros (en torno a 58,6 millones según algunas fuentes oficiales), cifra destinada a financiar parte del coste real de los paquetes turísticos.
Con esta decisión, el instituto garantiza la continuidad de uno de los programas de turismo social más veteranos de Europa, creado en los años 80 para fomentar el envejecimiento activo y apoyar al sector turístico en los meses de menor demanda. El objetivo, insisten desde el Ministerio, es que las personas mayores puedan seguir disfrutando de vacaciones a precios asequibles y que los hoteles mantengan ocupación y empleo fuera de la temporada alta convencional.
Cuántas plazas habrá y cómo se reparten los lotes
Para la temporada 2026-2027 se mantiene intacta la oferta: 879.213 plazas distribuidas por todo el territorio español. No se contemplan ampliaciones ni recortes respecto a la campaña anterior, por lo que el volumen de viajeros seguirá siendo muy similar.
El programa se estructura en tres grandes bloques o lotes, que agrupan los distintos tipos de viaje. El lote 1 corresponde al turismo de costa peninsular (Andalucía, Cataluña, Región de Murcia y Comunidad Valenciana), con 440.284 plazas aproximadamente. El lote 2 recoge la costa insular, es decir, Baleares y Canarias, con 228.142 plazas. Por último, el lote 3 está dedicado al turismo de escapada e interior, con 210.787 plazas destinada a circuitos culturales, naturaleza y capitales de provincia, además de algunos viajes con procedencia europea.
La gestión se reparte entre dos grandes uniones temporales de empresas (UTE). Turismo Social —integrada por BTravel Turismo Accesible y Viajes Halcón (grupo Ávoris)— seguirá al frente de la costa peninsular y de las escapadas, es decir, de los lotes 1 y 3. Por su parte, Mundicolor —formada por IAG7 Viajes, World 2Meet y Next Continental Holdings— continuará gestionando la costa insular en el lote 2.
En los pliegos originales se estableció que un mismo adjudicatario no podía controlar los dos grandes bloques de costa (lote 1 y lote 2) para asegurar una mayor competencia. Esa limitación se mantiene en la prórroga, al igual que el reparto económico aproximado: en torno a 26 millones para el lote 1, casi 20 millones para el lote 2 y unos 12,7 millones para el lote 3.
Calendario, inscripciones y reserva de plazas
Aunque la prórroga del contrato ya está decidida, las fechas concretas para inscribirse y reservar aún se detallarán en los próximos meses. El funcionamiento, en cualquier caso, seguirá el esquema habitual: primero se abre el plazo para que los beneficiarios actualicen datos o se apunten por primera vez, después se bareman las solicitudes y, finalmente, se inicia la comercialización de los viajes.
El año pasado, el periodo de venta arrancó en torno al mes de octubre, y todo apunta a que el calendario será muy similar. Antes de esa fecha, el Imserso suele remitir millones de cartas informativas a los acreditados —la campaña anterior se enviaron en torno a 2,8 millones de misivas a algo más de 4 millones de personas registradas— para que confirmen si quieren participar y comuniquen cualquier cambio.
La reserva se puede realizar de forma telemática, a través de la sede electrónica del Imserso, o bien de manera presencial, tanto en oficinas de la Seguridad Social como en agencias de viajes autorizadas. El sistema de adjudicación combina el orden de solicitud con criterios de prioridad (discapacidad, no haber viajado en temporadas anteriores, edad, etc.), de manera que se intenta equilibrar el acceso de nuevos usuarios con la demanda de quienes repiten.
Una vez asignadas las plazas, se abre la fase de comercialización, en la que los pensionistas eligen destino, fechas y tipo de viaje entre las opciones disponibles. No se descarta que, como en otras campañas, surjan nuevas oportunidades en forma de plazas liberadas por cancelaciones o renuncias, sobre todo en destinos de menor demanda.
Precios de los viajes del Imserso para 2026-2027
Uno de los puntos que más miran los usuarios son los precios. La prórroga implica que se mantendrán las tarifas vigentes en la campaña 2025-2026, incluidas las subidas que se introdujeron entonces respecto a temporadas anteriores. Esa revisión supuso incrementos medios de entre el 18% y el 47%, en función del tipo de viaje y de la temporada elegida.
Además, se consolida la diferenciación entre temporada baja y temporada alta dentro del propio programa. En muchos casos, la misma estancia cuesta alrededor de 100 euros más si se realiza en los meses considerados de mayor demanda del Imserso. También se mantienen los suplementos de 100 euros por viajar en temporada alta y otros 100 euros adicionales por segundos y sucesivos viajes en la misma campaña.
A pesar de estos incrementos, los paquetes siguen fuertemente subvencionados si se comparan con la oferta turística general. El precio final que abona el pensionista cubre transporte (si se incluye), alojamiento en pensión completa, seguro de viaje y actividades básicas, mientras que el organismo público asume el resto del coste.
Cuánto cuesta viajar: ejemplos de tarifas por destino
La horquilla de precios para 2026-2027 es amplia. La opción más económica ronda los 132,91 euros, correspondiente a una escapada de 4 días (3 noches) a capitales de provincia en temporada baja. En el extremo opuesto, el viaje más caro se sitúa en unos 564,72 euros por una estancia de 10 días (9 noches) en Canarias con transporte en temporada alta.
En la costa peninsular con transporte incluido (Andalucía, Cataluña, Murcia y Comunidad Valenciana), los precios orientativos son los siguientes:
- Estancia de 10 días (9 noches): unos 309,22 euros en temporada baja y 409,22 euros en temporada alta.
- Estancia de 8 días (7 noches): en torno a 244,04 euros en temporada baja y 344,04 euros en temporada alta.
Si se opta por la costa peninsular sin transporte, los importes bajan algo al desplazarse por cuenta propia:
- 10 días (9 noches): alrededor de 270,39 euros en temporada baja y 370,39 euros en alta.
- 8 días (7 noches): unos 224,63 euros en baja y 324,63 euros en alta.
En el bloque de costa insular a Baleares con transporte, los precios se sitúan aproximadamente en:
- 10 días (9 noches): 353,37 euros en temporada baja y 453,37 en alta.
- 8 días (7 noches): 285,29 euros en baja y 385,29 en alta.
Mientras que en Baleares sin transporte las tarifas quedan en torno a:
- 10 días (9 noches): 270,52 euros en baja y 370,52 en alta.
- 8 días (7 noches): 224,36 euros en baja y 324,36 en alta.
Para la costa insular en Canarias con transporte, los precios son los más elevados del catálogo del Imserso:
- 10 días (9 noches): 464,72 euros en temporada baja y 564,72 en alta.
- 8 días (7 noches): 378,75 euros en baja y 478,75 en alta.
Si el viaje a Canarias se hace sin transporte incluido, el coste baja hasta alrededor de 270,39 euros en baja y 370,39 euros en alta para 10 días (9 noches), y 224,28 euros en baja y 324,28 euros en alta para 8 días (7 noches).
En el apartado de turismo de escapada, que engloba circuitos culturales, naturaleza y viajes a Ceuta y Melilla, los precios de referencia son:
- Circuitos culturales de 6 días (5 noches): 312,51 euros en temporada baja y 412,51 en alta.
- Turismo de naturaleza de 5 días (4 noches): 305,75 euros en baja y 405,75 en alta.
- Visitas a capitales de provincia de 4 días (3 noches): 132,91 euros en baja y 232,91 en alta.
- Estancias en Ceuta y Melilla de 5 días (4 noches): 305,75 euros en baja y 405,75 en alta.
Tarifa plana de 50 euros para pensionistas con menos recursos
Uno de los elementos más llamativos que se consolidan es la tarifa reducida de 50 euros por viaje para pensionistas con rentas muy bajas. Esta opción, introducida en la campaña anterior, se mantiene sin cambios para 2026-2027 y está pensada para quienes más dificultades tienen para costear unas vacaciones.
En total, el programa reserva 7.447 plazas específicas para personas que perciban una prestación igual o inferior al importe de las pensiones no contributivas de invalidez o jubilación de la Seguridad Social. Quienes entren en este grupo pagarán siempre 50 euros por viaje, con independencia del destino elegido o de la duración de la estancia.
Ese importe fijo cubre alojamiento, pensión completa, seguro de viaje y transporte de ida y vuelta cuando esté incluido. El resto del coste lo asume el Imserso, lo que permite que los beneficiarios accedan a estancias que, en el mercado turístico convencional, serían inasumibles para muchos presupuestos.
Con esta medida, el programa pretende ampliar de forma real el acceso al turismo social a los colectivos más vulnerables, evitando que la falta de ingresos deje fuera precisamente a quienes más podrían beneficiarse de unos días de descanso y convivencia.
Viajar con animales de compañía: condiciones y cupos
La otra gran novedad que se afianza es la posibilidad de viajar con mascotas en determinadas modalidades. El programa seguirá permitiendo que los usuarios lleven animales de compañía en los viajes de costa peninsular y costa insular, siempre bajo condiciones muy concretas.
En los lotes 1 y 2 se reservará alrededor de un 2% de las plazas para viajeros con animales, lo que supone un contingente específico para quienes no quieren separarse de su mascota durante las vacaciones. Para poder acceder a estas plazas, el animal debe pesar como máximo 10 kilos, incluyendo el transportín.
Los hoteles que participan en esta modalidad tienen que cumplir con la normativa sobre alojamiento de animales y garantizar unas condiciones adecuadas de convivencia e higiene. El usuario, por su parte, asume la responsabilidad de los cuidados del animal durante todo el viaje y debe respetar las normas internas que marque cada establecimiento.
Esta iniciativa nace para dar respuesta a una demanda creciente entre las personas mayores, que a menudo consideran a sus mascotas un miembro más de la familia. Además, el Imserso subraya que la compañía de animales tiene efectos positivos sobre la salud física y emocional de los mayores, algo que se ha tenido en cuenta al diseñar el programa.
Objetivos sociales del programa y perfil de beneficiarios
Más allá de los números, el Imserso insiste en que el programa tiene una clara vocación social y de salud pública. La idea central es facilitar que las personas mayores mantengan una vida activa, socialicen y salgan de su entorno habitual, lo que repercute en su bienestar emocional y en su autonomía.
El programa está dirigido, principalmente, a pensionistas del sistema de la Seguridad Social mayores de 60 años, así como a pensionistas de clases pasivas y de otros regímenes especiales (MUFACE, MUGEJU, ISFAS) que cumplan los requisitos fijados. En muchos casos, los beneficiarios pueden viajar acompañados de su cónyuge o pareja de hecho, incluso aunque esta no sea pensionista o no alcance la edad mínima, siempre que se cumplan las condiciones del programa.
Desde el Ministerio se pone el acento en el concepto de envejecimiento activo, que engloba tanto la participación social como el acceso al ocio y al turismo. Se considera que estos viajes contribuyen a prevenir situaciones de aislamiento, favorecen la actividad física moderada y ayudan a romper rutinas que, a ciertas edades, pueden resultar muy rígidas.
El programa no solo beneficia a los usuarios directos. Para el sector turístico, especialmente en destinos de costa e interior con menor tirón internacional, las campañas del Imserso suponen una inyección de demanda en temporada baja, permitiendo mantener abiertos hoteles, restaurantes y servicios complementarios que, de otro modo, podrían cerrar fuera del verano.
Calidad mínima de los hoteles y obligaciones de las empresas
La prórroga del contrato mantiene las exigencias de calidad ya conocidas. Todos los hoteles incluidos en el programa deben contar al menos con una categoría de tres estrellas y ofrecer un estándar de servicio adaptado a las necesidades específicas de las personas mayores.
Entre las obligaciones figuran la oferta de actividades de ocio y tiempo libre para los viajeros, así como la disponibilidad de información sobre envejecimiento activo, hábitos saludables y prevención del maltrato a personas mayores. Estos contenidos suelen ofrecerse en forma de trípticos o material divulgativo que se entrega durante la estancia.
El contrato renovado también contempla un sistema de sanciones reforzado para las empresas que incumplan los estándares establecidos por el Imserso, tanto en lo referente a calidad del servicio como al respeto a las condiciones pactadas. El objetivo es que los usuarios se encuentren con una experiencia lo más homogénea posible, independientemente del destino.
En los pliegos se incluye, asimismo, la obligatoriedad para las adjudicatarias de distribuir de forma proporcional el 36% de las plazas de cada lote a lo largo de todos los meses de la campaña. Esta condición está pensada para evitar la concentración excesiva de viajes en unas pocas semanas y reforzar la desestacionalización del turismo.
Desestacionalización, empleo y situación en zonas con más dificultades
Uno de los objetivos estratégicos del programa, más allá de la función social, es apoyar al sector turístico español en los meses de menor ocupación. Al obligar a repartir las plazas a lo largo de la campaña, se fomenta que los hoteles no centren su actividad en dos o tres momentos puntuales, sino que mantengan plantilla y servicios durante más tiempo.
Este enfoque tiene especial relevancia en zonas de costa que viven casi exclusivamente del turismo, pero también en destinos de interior que han apostado por circuitos culturales o de naturaleza orientados a mayores. Al tener asegurado un flujo de viajeros en otoño, invierno y primavera, muchos establecimientos pueden sortear mejor la caída de la demanda general.
No obstante, el modelo no está exento de desafíos. En lugares como Ibiza y Formentera se han detectado dificultades añadidas para acceder a los viajes del Imserso, principalmente por la reducción de salidas directas y la obligación contractual de concentrar las salidas en capitales de provincia. El propio ministro de Derechos Sociales ha reconocido estas barreras y ha señalado que se trabajará con las empresas adjudicatarias para «allanar» estos obstáculos y facilitar la participación de los residentes en las Pitiusas.
Desde el Gobierno se insiste en que el programa de turismo social es un «buque insignia» de la política social y que, pese a las críticas y ajustes necesarios, se buscará seguir reforzándolo y adaptándolo a las nuevas realidades demográficas y turísticas del país.
A falta de que se concreten fechas y detalles menores, la próxima temporada de los viajes del Imserso se presenta en clave continuista: se mantienen plazas, precios de referencia, cupos especiales para pensionistas con menos recursos y la opción de viajar con mascotas, así como las exigencias de calidad y el reparto escalonado de plazas para sostener empleo y actividad en el sector turístico. Un escenario que ofrece certidumbre a quienes ya son habituales del programa y marca el camino para quienes estén pensando en apuntarse por primera vez.



