
La cuenta atrás para los Premios Oscar 2026 entra en su recta final y Hollywood se prepara para una de las noches más mediáticas del año. Entre quinielas, debates y maratones de películas nominadas, la industria del cine mira al Dolby Theatre de Los Ángeles, donde se despejarán todas las incógnitas de una edición especialmente competida.
Esta 98ª ceremonia llega cargada de récords históricos, favoritos muy claros en algunas categorías y varias carreras abiertas en otras, con un marcado peso del cine de autor y del talento europeo y latinoamericano. Para el público español y europeo, además, hay doble interés: por un lado, la presencia de Sirât representando al cine español y, por otro, la logística de horarios y plataformas para poder seguir la gala en directo sin perder detalle.
Fecha, horarios y dónde ver los Oscar 2026 desde España
La gala de la 98ª edición de los Premios Oscar se celebrará el domingo 15 de marzo en Los Ángeles. Como es habitual, la diferencia horaria obliga a trasnochar en Europa: en España peninsular, la ceremonia comenzará a la 01:00 de la madrugada del domingo al lunes, mientras que en las Islas Canarias arrancará a las 00:00 horas.
En Estados Unidos, la señal oficial está prevista para las 16:00 en la Costa Oeste y las 19:00 en la Costa Este, con una duración aproximada de tres horas y media. Traducido al horario español, la entrega de premios se alargará hasta alrededor de las 04:30 o 05:00, un clásico maratón nocturno para los cinéfilos más pacientes.
La alfombra roja —auténtico escaparate de moda y escaparate de estrellas— arrancará un par de horas antes. En España se podrá empezar a ver a las celebridades desfilando por el Dolby Theatre en torno a las 23:00 o medianoche, con el habitual desfile de vestidos imposibles, entrevistas rápidas y primeras impresiones antes de la ceremonia.
En cuanto a la retransmisión, en España la emisión vuelve a ser exclusiva de Movistar Plus+. La plataforma habilitará de nuevo su canal temático dedicado a los Oscar en el dial 15, donde se emitirá un especial titulado La noche de los Oscar que comenzará a las 22:30. A partir de ahí, se enlazará con la alfombra roja y, posteriormente, con la señal en directo de la ceremonia.
Para quienes prefieran seguirlo de forma fragmentada o no puedan trasnochar, numerosos medios especializados de cine y tecnología ofrecerán coberturas minuto a minuto, análisis y resúmenes nada más terminar la gala, de manera que el lunes por la mañana ya se podrá consultar la lista completa de ganadores y los principales momentos virales de la noche.
Una gala marcada por la política, Conan O’Brien y una música más austera
La edición de 2026 llega en un contexto internacional delicado, con tensiones geopolíticas y debates políticos que inevitablemente sobrevuelan Hollywood. No son pocos los que esperan una gala cargada de mensajes, referencias veladas (o no tan veladas) y discursos en los que las estrellas aprovechen el micrófono para posicionarse sobre la situación mundial.
La ceremonia volverá a estar conducida por el humorista Conan O’Brien, que repite como maestro de ceremonias. No es precisamente un presentador complaciente: se le conoce por su humor afilado y su tendencia a lanzar puyas personales y políticas, por lo que muchos ya dan por hecho que habrá dardos dirigidos a nominados, invitados e incluso a figuras políticas estadounidenses como Donald Trump. La reacción en redes sociales, especialmente en X (antigua Twitter), seguramente será inmediata.
Curiosamente, en un año en el que se prevé una gala intensa en lo político, la parte musical llega mucho más contenida. La Academia, según medios estadounidenses, ha optado por un formato más austero en cuanto a actuaciones en directo de las canciones nominadas a Mejor canción original. Todo indica que, salvo cambios de última hora, sólo habrá dos interpretaciones en vivo.
Por un lado, Miles Caton interpretará I Lied to You, el tema de Los pecadores que está confirmado dentro del bloque musical de la noche. Por otro, el grupo ficticio HUNTR/X, surgido de la película de animación Las guerreras k-pop, subirá al escenario para cantar Golden, con las voces de EJAE, Audrey Nuna y REI AMI. La reducción de actuaciones será una de las rareza más comentadas de esta edición, acostumbrada a dar a la música un peso mayor dentro del espectáculo.
«Los pecadores» bate récords y domina las nominaciones
En el terreno estrictamente cinematográfico, el gran titular de los Oscar 2026 lo firma Los pecadores (Sinners), de Ryan Coogler. El filme se ha convertido en la película más nominada en la historia de los Oscar, con un total de 16 candidaturas, superando el récord que durante décadas compartieron Eva al desnudo, Titanic y La La Land, todas ellas con 14 nominaciones.
Ambientada en el Delta del Misisipi en los años treinta, la película combina terror gótico, drama social y elementos de musical para abordar temas como el racismo estructural, la comunidad afroamericana y la supervivencia en una región marcada por la violencia y la pobreza. El reparto está encabezado por Michael B. Jordan, que opta al Oscar a Mejor Actor protagonista, acompañado por intérpretes como Wunmi Mosaku, Delroy Lindo, Hailee Steinfeld o Jack O’Connell. La banda sonora corre a cargo de Ludwig Göransson, que se ha consolidado como uno de los compositores más influyentes del cine reciente.
El peso de Los pecadores en la carrera a los Oscar no se limita a las categorías principales. En Mejor guion original, Ryan Coogler llega como claro favorito tras haber arrasado en la temporada de premios previa. En Mejor banda sonora, la tendencia también se ha inclinado hacia Göransson, que ya sabe lo que es ganar un Oscar y llega respaldado por un gran reconocimiento crítico e industrial.
La película figura, además, en las quinielas de muchos analistas como aspirante sólida a Mejor dirección de fotografía, diseño de producción, montaje y casting. En este último apartado, la responsable de los repartos, Francine Maisler, llega como la gran favorita después de imponerse en los premios de la Casting Society.
«Una batalla tras otra»: el otro gran peso pesado de la noche
Tras Los pecadores, la otra gran contendiente de esta edición es Una batalla tras otra (One Battle After Another), dirigida por Paul Thomas Anderson. La película suma 13 nominaciones y se ha mantenido como una de las favoritas a lo largo de toda la temporada, especialmente tras su éxito en los Globos de Oro.
El filme sigue a Bob, interpretado por Leonardo DiCaprio, un antiguo revolucionario que vive aislado, paranoico y atrapado por sus propios demonios, junto a su hija Willa (Chase Infiniti). Cuando un enemigo del pasado, encarnado por Sean Penn, reaparece después de 16 años y la joven desaparece, el protagonista se ve obligado a enfrentarse a las consecuencias de su historia de violencia y militancia. La película mezcla thriller político, drama familiar y retrato psicológico de un hombre que ha quedado fuera de tiempo.
DiCaprio, que ya ganó el Oscar en 2016 por El renacido, vuelve a situarse entre los grandes favoritos al premio a Mejor Actor, aunque no hay consenso claro sobre quién se llevará finalmente la estatuilla. Sean Penn, por su parte, compite en la categoría de Mejor actor de reparto, donde su trabajo ha generado división: arrancó la temporada como gran favorito tras llevarse el BAFTA y el Actor Award, pero su escasa participación en campañas y eventos ha abierto la puerta a otros candidatos.
En la categoría de Mejor guion adaptado, Paul Thomas Anderson parte prácticamente como rival imbatible. Su libre adaptación de una novela de Thomas Pynchon ha ido encadenando premios de crítica y sindicatos, hasta el punto de que muchos expertos la describen como una de las pocas estatuillas “casi aseguradas” de la noche.
La película también suena con fuerza en apartados técnicos como mejor dirección de fotografía, donde el trabajo de Michael Bauman llega respaldado por el Bafta y el premio del American Society of Cinematographers, y en mejor montaje, con Andy Jurgensen como candidato muy bien posicionado tras imponerse en los premios de su sindicato y en los Gold Derby.
Favoritos en interpretación: una carrera muy abierta
La categoría de Mejor Actor protagonista se presenta como una de las batallas más comentadas. Entre los nombres destacados figuran Leonardo DiCaprio (Una batalla tras otra), Michael B. Jordan (Los pecadores), Timothée Chalamet (Marty Supreme), Ethan Hawke (Blue Moon) y Wagner Moura (El agente secreto), junto a otros intérpretes que completan la terna de nominados.
Algunos analistas dan como ligera ventaja a Timothée Chalamet, que con Marty Supreme ha conseguido su primer Globo de Oro tras varias nominaciones fallidas. En la película interpreta a Marty Mauser, un prodigio marginal del tenis de mesa, un buscavidas brillante y autodestructivo que confunde el éxito deportivo con la validación personal. Su papel, muy físico y emocional, ha conectado tanto con el público como con la crítica especializada.
En el caso de Michael B. Jordan, su trabajo en Los pecadores le sitúa en el centro de un reparto coral en estado de gracia, lo que le ha convertido en uno de los rostros más visibles de la campaña de premios. La lectura de la película como un relato sobre el racismo y la memoria histórica de EE UU juega también a su favor, dado el peso que a menudo tienen estos temas en la Academia.
Ethan Hawke, en Blue Moon, ofrece una interpretación introspectiva que muchos críticos consideran una de las mejores de su carrera. Da vida a un hombre profundamente enamorado y heridas abiertas, alguien que intenta contener su propio veneno y que vive a la sombra del talento ajeno. El personaje le permite un registro contenido pero muy intenso, que algunos colocan discretamente en las quinielas aunque con menos opciones reales de ganar.
Por su parte, Wagner Moura se ha convertido en el primer actor brasileño nominado al Oscar por su papel en El agente secreto, donde interpreta a un hombre con un pasado turbio que huye de São Paulo hacia Recife en busca de una nueva vida y de su hijo. La película, ambientada en el Brasil de los años 70, durante la fase final de la dictadura militar, mezcla thriller político y drama personal, y ha tenido una recepción muy positiva en Europa y América Latina.
Mejor actriz protagonista y reparto: Jessie Buckley, Emma Stone y la fuerza europea
En Mejor Actriz protagonista, los nombres que más suenan son los de Jessie Buckley (Hamnet), Emma Stone (Bugonia), Kate Hudson (Song Sung Blue), Renate Reinsve (Valor sentimental) y Rose Byrne (Si pudiera, te daría una patada), entre otras candidatas. Buckley llega a la ceremonia arrasando en la temporada previa: según algunos medios especializados, ha acumulado la inmensa mayoría de premios de la crítica por su retrato de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en el drama de época Hamnet.
Emma Stone, dirigida de nuevo por Yorgos Lanthimos en Bugonia, firma otra interpretación arriesgada en una historia de ciencia ficción sobre dos jóvenes obsesionados con teorías conspirativas que secuestran a una poderosa ejecutiva farmacéutica. Aunque la actriz ya cuenta con un Oscar, su candidatura se percibe igualmente fuerte por el carisma del personaje y el buen recorrido del filme en festivales.
Otras interpretaciones femeninas han centrado parte de las conversaciones, como la de Demi Moore, que este año no compite en las categorías principales pero sí estará muy presente en la ceremonia como presentadora de uno de los premios. Su reciente resurgir en la industria, en buena medida gracias al impacto de La sustancia, ha reforzado su imagen en la alfombra roja y en los grandes eventos de Hollywood.
En Mejor actriz de reparto, la carrera está mucho más repartida. Entre las aspirantes destaca Amy Madigan por Weapons, cuyo personaje de tía Gladysy, inquietante y casi terrorífico, le ha valido premios como el Critics’ Choice y el Actor Award, convirtiéndola en una de las favoritas. A sus 75 años, muchos ven en ella una candidata ideal para un reconocimiento tardío por toda una carrera.
También suenan con fuerza Teyana Taylor (Una batalla tras otra), que fue la primera en imponerse al ganar el Globo de Oro, y Wunmi Mosaku (Los pecadores), que se llevó el Bafta y ha ganado peso en las quinielas. Y entre las grandes revelaciones figura la noruega Inga Ibsdotter Lilleaas, nominada por Valor sentimental, cuyo trabajo discreto y emotivo en este drama familiar de Joachim Trier ha conquistado a buena parte de la crítica europea.
Actores de reparto: Skarsgård, Penn y la batalla por el voto europeo
La categoría de Mejor actor de reparto llega sin un claro ganador cantado. Entre los nominados están Sean Penn y Benicio del Toro por Una batalla tras otra, Jacob Elordi por Frankenstein, Stellan Skarsgård por Valor sentimental y Delroy Lindo por Los pecadores. Una combinación de veteranos curtidos y actores en plena ascensión.
En los primeros compases de la temporada, Penn parecía encaminado a su tercer Oscar: se impuso en premios clave como el BAFTA y el Actor Award. Sin embargo, su ausencia en varios actos de promoción y ceremonias ha hecho que parte de la conversación se desplace hacia Stellan Skarsgård, que se llevó el Globo de Oro y ha acumulado un apoyo considerable, especialmente entre votantes europeos.
Skarsgård interpreta en Valor sentimental a un director de cine veterano, padre de las protagonistas, en una interpretación espinosa, compleja y llena de matices que muchos consideran una de las cimas de su extensa carrera. Con más de medio siglo de trabajo a sus espaldas, su posible victoria se percibe como una de esas “sorpresas bonitas” que encajan bien con la narrativa de la Academia.
Jacob Elordi, por su parte, llega nominado por Frankenstein, la reinterpretación de Guillermo del Toro del clásico de Mary Shelley, donde comparte pantalla con Oscar Isaac y Mia Goth. Durante buena parte de la temporada, se le consideró el favorito casi indiscutible en esta categoría, pero el empuje de Penn y Skarsgård ha complicado las predicciones.
Mientras tanto, nombres como Delroy Lindo completan una terna de altísimo nivel en la que cualquier giro de última hora puede decantar la balanza. Muchos observadores apuntan a que el voto europeo podría ser decisivo para inclinar la balanza hacia Skarsgård en un año con fuerte presencia de cine del Viejo Continente.
Películas clave: de «Frankenstein» a «Hamnet» y «Valor sentimental»
Más allá de Los pecadores y Una batalla tras otra, la carrera a Mejor película se completa con una serie de títulos que han marcado la temporada. Entre ellos destacan Valor sentimental (Sentimental Value), Marty Supreme, Frankenstein y Hamnet, todas ellas con un número notable de nominaciones.
Valor sentimental, dirigida por el noruego Joachim Trier, ha tenido un enorme respaldo internacional, especialmente en Europa, donde ha arrasado en premios del cine europeo y en festivales. El filme sigue a dos hermanas, Nora y Agnes, que se reencuentran con su padre —un cineasta de renombre— tras la muerte de su madre, en una historia íntima que explora el duelo, las tensiones familiares y el peso de la memoria.
Marty Supreme, por su parte, se adentra en el mundo del ping pong profesional y de las apuestas clandestinas. Con Timothée Chalamet como protagonista, la película muestra el ascenso, caída y reinvención de un jugador carismático y autodestructivo que utiliza su talento como tabla de salvación en un entorno tan competitivo como peligroso.
La esperada Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, reinterpreta la novela gótica de Mary Shelley siguiendo a Victor Frankenstein y la criatura que da vida en un experimento que termina consumiendo a ambos. Con Jacob Elordi, Oscar Isaac y Mia Goth al frente del reparto, la cinta ha sobresalido en categorías técnicas como diseño de producción, vestuario, maquillaje y peluquería, donde muchos la dan por clara favorita.
En Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y basada en la novela de Maggie O’Farrell, la acción se sitúa en la Inglaterra del siglo XVI, mostrando la vida familiar de William Shakespeare (Paul Mescal) y su esposa Agnes tras la muerte de su hijo Hamnet por la peste. La película combina el retrato íntimo de un matrimonio en duelo con la reflexión sobre cómo esa pérdida pudo influir en la obra del dramaturgo, y ha conseguido ocho nominaciones, incluyendo Mejor actriz para Jessie Buckley.
Categorías internacionales, animación y documental
En Mejor película internacional, el abanico de candidatos refleja la diversidad geográfica y temática de esta edición. Entre los títulos destacados están El agente secreto (The Secret Agent), Valor sentimental, Sirât, It Was Just An Accident y The Voice of Hind Rajab. La noruega Valor sentimental llega como teórica favorita tras su buen recorrido en galardones europeos, pero el nivel de la categoría invita a no dar nada por cerrado.
La presencia del cine brasileño se hace notar con El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho, ambientada en los últimos años de la dictadura militar en Brasil. La historia sigue a un exprofesor experto en tecnología que huye de São Paulo hacia Recife para escapar de su pasado. La película combina thriller político, memoria histórica y drama personal, y le ha proporcionado a Wagner Moura su histórica nominación como actor protagonista.
En Mejor película de animación, el título que más se repite en las quinielas es Las guerreras k-pop (KPop Demon Hunters en algunas ediciones internacionales). La cinta se ha convertido, prácticamente, en la candidata “fija” para muchos analistas, por delante de producciones como Arco, Elio, Little Amélie or the Character of Rain o Zootopia 2, también presentes en la categoría.
En el terreno del cine documental, el favoritismo recae en La vecina perfecta (The Perfect Neighbor), dirigida por Geeta Gandbhir, cineasta muy reconocida en el ámbito del documental y que también compite en corto documental. Aunque algunos especialistas se muestran más fríos con la película a nivel artístico, su popularidad entre los votantes especializados la sitúa como candidata principal.
En Mejor corto documental suena con fuerza Todas las habitaciones vacías, un trabajo disponible en Netflix que durante siete años ha seguido los dormitorios de menores víctimas de tiroteos en colegios. El resultado es un retrato devastador de la violencia armada en Estados Unidos, uno de los temas más dolorosos y recurrentes en la sociedad norteamericana.
Los premios técnicos y el dominio de las grandes superproducciones
La parte técnica de los Oscars 2026 viene dominada por unas pocas producciones que concentran buena parte de las nominaciones. En Mejor diseño de vestuario, por ejemplo, la mayoría de apuestas apuntan a Frankenstein, cuya diseñadora Kate Hawley ha ido encadenando premios durante la temporada hasta consolidarse como favorita casi incontestable.
En mejor maquillaje y peluquería, también Frankenstein parte con ventaja. El equipo formado por Mike Hill, Cliona Furey y Jordan Samuel ha sido reconocido por su trabajo previo y llega con el impulso de haber colaborado ya con Guillermo del Toro, aunque es la primera vez que este trío en concreto compite por el Oscar.
Si hablamos de efectos visuales, el nombre que más se repite es el de Avatar: Fire and Ash, nueva entrega de la saga creada por James Cameron. Tras las victorias de las dos anteriores películas de la franquicia en esta misma categoría, muchos dan por hecho que la combinación de innovación tecnológica y espectacularidad visual volverá a imponerse.
En Mejor sonido, la carrera se cruza con los intereses españoles, ya que la producción nacional Sirât compite en este apartado. No obstante, muchos analistas sitúan como favorita a F1: la película, un proyecto centrado en el mundo de la Fórmula 1 con un despliegue sonoro muy potente, respaldado además por un equipo de técnicos que ya sabe lo que es ganar, como Gareth John, premiado el año anterior por su trabajo en Dune: parte dos.
La categoría de Mejor montaje vuelve a tener a Una batalla tras otra como candidata principal gracias al trabajo de Andy Jurgensen, que viene de ganar el Eddie de su sindicato, el BAFTA y otros reconocimientos. En dirección de fotografía, se repite el patrón con Michael Bauman, también de la película de Paul Thomas Anderson, reforzando la impresión de que el filme se perfila como un contendiente muy fuerte en los apartados técnicos.
España y Europa: la carrera de «Sirât» y el peso del voto europeo
Para el público español, la principal esperanza de la noche se llama Sirât, dirigida por Oliver Laxe. La película representa a España en la categoría de Mejor película internacional y también está nominada en Mejor sonido, lo que la sitúa con dos oportunidades de llevarse estatuilla. El propio Laxe ha restado dramatismo a la presión, asegurando que se siente “muy tranquilo” pese a reconocer que compite contra “dinosaurios” de la industria.
En lo que respecta a la presencia española en la gala, destaca también Javier Bardem, que este año acudirá como presentador de uno de los premios. El actor ya ha recibido en otras ocasiones la famosa bolsa de regalos para nominados, pero en esta edición ninguno de los españoles presentes tendrá acceso a ese exclusivo obsequio, restringido a las categorías de interpretación protagonista y de reparto, además de mejor dirección.
La bolsa, conocida como Everyone Wins Nominee Gift Bag, alcanza un valor aproximado de 278.000 euros, con una lista de regalos que va desde viajes de lujo (resorts con estrella Michelin en Sri Lanka, villas en Costa Rica o escapadas al Ártico) hasta tratamientos estéticos de alto nivel, revisiones dentales en clínicas de Beverly Hills o incluso sesiones con abogados matrimoniales para redactar acuerdos prenupciales válidos en todos los estados de EE UU.
Más allá del caso español, el llamado “voto europeo” podría jugar un papel clave en categorías como Mejor actor de reparto —donde Stellan Skarsgård aspira a dar la sorpresa— o Mejor película internacional, con títulos como Valor sentimental o la propia Sirât. El peso creciente del cine europeo en la Academia se refleja también en la fuerte presencia de intérpretes y directores procedentes del continente en las nominaciones de este año.
En el conjunto de la gala, la participación de cineastas y producciones europeas refuerza la sensación de que, cada vez más, los Oscar funcionan como un escaparate global y no únicamente como un reflejo del cine de Hollywood, por más que la maquinaria de la industria estadounidense siga marcando el tono del evento.
Con una gala que combina récords históricos, carreras interpretativas muy reñidas, un contexto político tenso y la expectación propia de cualquier edición, los Premios Oscar 2026 prometen una noche larga y llena de titulares, tanto dentro como fuera de la pantalla. Entre el dominio de Los pecadores, el pulso de Una batalla tras otra, el empuje de Valor sentimental y las opciones de Sirât, el público español y europeo tiene este año múltiples motivos para trasnochar y seguir de cerca cómo reparte la Academia sus codiciadas estatuillas.

