Tips para mantener el apetito bajo control

Cuando somos golosos y/o nos gusta picar entre horas nos suele resultar bastante difícil controlar tanto nuestro apetito verdadero, es decir, cuando tenemos hambre realmente, como nuestra ansiedad “glotona”, que es esa en la que comemos por costumbre, porque nos encontramos tristes o simplemente por gula.

Si eres de lo segundo, es decir, comes por gula y no por apetito, tu problema es más psicológico-emocional que nada. Debes aprender a controlarte, a ser consciente primeramente de que comes únicamente por el placer de hacerlo y a tener la suficiente fuerza de voluntad y coraje para no picar entre horas y mantener unos hábitos alimenticios saludables.

Si lo que te cuesta realmente es mantener el apetito bajo control, es decir, que cada dos por tres en el día sientes hambre, en este artículo te vamos a dar una serie de ‘tips’ y consejos para ayudarte a calmar ese apetito. Son muy efectivos si los pones en práctica y tu voluntad no decae. Recuerda que nuestro principal poder reside en la mente, por lo que dependerá únicamente de esta y de lo que te digas a ti misma para conseguir tus objetivos.

Trucos para no tener hambre durante el día

  • El principal consejo que os damos es que realicéis un desayuno completo. Este desayuno estará compuesto por una pieza de fruta, unos lácteos y unos cereales. Si sois más de tostada que de cereales también es compatible. Lo importante de este punto es que el desayuno, la comida más importante del día, debe ser bastante completo y nutritivo.
  • No puedes pasar muchas horas sin comer. Según los nutricionistas, es aconsejable hacer un total de 5 comidas al día, o lo que es lo mismo, no pasar más de 3 horas seguidas sin comer nada. En este punto hay que dejar claro, que no es lo mismo comer una pieza de fruta que comer embutido. Si no quieres tener hambre pero a la misma vez quieres llevar una alimentación sana y cuidada, deberás controlar lo que comes y en qué medidas lo haces.
  • Come en platos pequeños. La ración perfecta para cada persona es lo que nos quepa en el puño de nuestra mano más una mitad más. Por lo tanto, al ser “poca” ración, no tendrá el mismo impacto en nosotros si lo servimos en un plato grande que en uno pequeño. Si servimos esa ración y media en un plato grande tendremos la sensación de estar comiendo muy poco. Por el contrario, si emplatamos esa ración y media en un plato pequeño, nuestra mente tendrá la sensación de estar comiendo bastante y así podremos quedar más saciados.
  • Come despacio y mastica bien los alimentos. Si comes rápido tendrás la sensación de que has comido poco y además podrá ocasionarte problemas gastrointestinales como flatulencias o pesadez de estómago. Por el contrario, al comer despacio y dedicarle unos 20-30 minutos a nuestra comida, tendremos la sensación de haber comido bastante bien y no nos quedaremos con hambre después de la misma. Además, masticar bien los alimentos ayuda a que nuestro metabolismo los digiera mejor.
  • Bebe mucha cantidad de agua. El agua sacia el hambre y además no engorda. Además de mantener nuestro cuerpo hidratado, nos sirve para saciarnos. De ahí a que los dietistas y médicos de todo el mundo recomienden siempre beber entre 2 y 3 litros de agua diarios.
  • Controla el estrés y la ansiedad. Os lo decíamos en los primeros párrafos de este artículo. Si sufres de estrés o tienes ansiedad, es probable que te de por comer más, entre horas y cosas generalmente con alto contenido en sales o azúcar. Evita el picoteo y calma tu ansiedad con tu fuerza de voluntad que de seguro es muchísimo más fuerte que tu estrés.
  • Ayúdate de especias y condimentos para darle un sabor diferente a tus comidas. De esta manera tendrás un amplio abanico de sabores distintos a los que estás acostumbrada a probar.

  • Come sentada y a ser posible sin ver la televisión. Cuando vemos la televisión o cualquier otra cosa mientras comemos estamos restándole cierta atención al plato. Debemos ser plenamente conscientes de que estamos comiendo para que así nuestro organismo no nos pida más comida antes de tiempo. ¿Qué tal una charla con la familia mirándonos a los ojos?
  • Come alimentos con alto contenido en fibra. La fibra suele ser bastante saciante, por lo que además de ayudarte a ir de forma regular y diaria al baño, te ayudará a no sentir tanta hambre antes de tiempo.

Como veis son trucos y tips bastante sencillos que todos podemos poner en práctica en nuestro día a día. Sabemos que la teoría es mucho más fácil de cumplir con la práctica, pero ahí entra a jugar tu fuerza de voluntad y constancia. ¡Sí se puede!


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