
La decoración del hogar no deja de evolucionar y, para este año, varias corrientes se disputan el protagonismo. Desde las rayas veraniegas hasta el maximalismo nostálgico, pasando por los colores que vestirán el árbol de Navidad, hay opciones para todos los gustos. Lo que tienen en común es la apuesta por el color y la personalidad, dejando atrás el minimalismo más estricto.
Los expertos coinciden en que 2026 será un año de contrastes y mezclas. Las tendencias que ya se ven en tiendas y revistas apuntan a una vuelta a lo artesanal y lo expresivo, donde cada rincón cuenta una historia. A continuación, repasamos las tres corrientes que más están dando que hablar.
Rayas y curvas: la combinación del verano
Las rayas vuelven a ser protagonistas, pero esta vez con un giro. Ya no se trata de las clásicas rayas marrones o naranjas del otoño pasado, sino de un fondo blanco con líneas de colores vivos: amarillo, azul, verde, naranja, rojo o rosa. Se ven en cojines, manteles, sábanas, toallas, jarrones e incluso lámparas de techo.
A su lado, los diseños curvilíneos se convierten en su mejor compañero. La mezcla de rayas y curvas aparece en muebles de gran formato y en pequeños accesorios, creando un contraste visual muy atractivo. Esta tendencia es ideal para quienes quieren dar un toque alegre y fresco a su casa sin renunciar a la elegancia.
Granny cool: el maximalismo nostálgico
Si el cottagecore dominó los últimos años con sus flores y aires campestres, ahora llega el ‘granny cool’ para darle una vuelta de tuerca. Este estilo combina el encanto vintage con colores intensos y estampados atrevidos, pero sin caer en lo anticuado. Se trata de mezclar piezas heredadas con muebles modernos, superponiendo telas y texturas.
Diseñadores como Lia Gold, ganadora de Interior Design Masters de la BBC, lo definen como una rebelión contra el minimalismo estéril. La idea es crear espacios que parezcan armados con el tiempo, no comprados en una tienda. Las mantas de lana, las colchas tradicionales y los objetos de colección vuelven a tener un lugar destacado.
Para lograr este look, los expertos recomiendan superponer estampados en lugar de emparejarlos. Por ejemplo, combinar flores con cuadros o rayas en colores complementarios, y añadir muebles de madera, terciopelo o lino. El resultado es un hogar con mucha personalidad, donde cada pieza cuenta una historia.
Colores navideños: champagne y ciruela
Aunque falten meses para la Navidad, los colores que vestirán el árbol ya se conocen. El champagne y el ciruela se perfilan como los tonos estrella de la temporada. El champagne aporta luminosidad y calidez, con un acabado más sutil que el dorado tradicional. El ciruela, por su parte, mezcla violeta y borgoña para dar profundidad y contraste.
La clave está en usar el champagne como base y añadir detalles en ciruela, como esferas aterciopeladas, moños o cintas. Las luces LED cálidas realzan ambos colores, y los elementos naturales como piñas pintadas en champagne completan la decoración. Esta combinación logra un árbol elegante y moderno, alejado del rojo y verde clásicos.
En definitiva, las tendencias de decoración para este año ofrecen un abanico de posibilidades que van desde lo veraniego y alegre hasta lo nostálgico y sofisticado. La mezcla de estampados, los colores vivos y la vuelta a lo artesanal son el hilo conductor que une todas estas corrientes. Ya sea para el salón, el dormitorio o el árbol de Navidad, 2026 invita a decorar con personalidad y sin miedo a arriesgar.






