
Queda poco más de una semana para celebrar San Valentín. En Bezzia queremos ayudarte a que este día sea inolvidable con ideas especiales para sorprender a tu pareja. Hoy os traemos la Tarta Sacher, una creación exquisita y emblemática para los amantes del chocolate. Este postre, con su combinación de bizcocho de chocolate, mermelada de albaricoque y glaseado brillante de chocolate negro, promete hacer de cualquier cena romántica una experiencia aún más especial. ¿Quién puede resistirse a semejante delicia tras una velada romántica?
La Tarta Sacher tiene su origen en Viena, concretamente en el Hotel Sacher, donde su receta original sigue siendo uno de los secretos mejor guardados. Su historia se remonta a 1832 cuando Franz Sacher, un joven aprendiz de repostería, la creó para el príncipe Klemens Wenzel von Metternich. Desde entonces, este icónico postre ha conquistado los paladares de todo el mundo, convirtiéndose en sinónimo de sofisticación y sabor. La receta tradicional incluye un bizcocho de chocolate suave, relleno de mermelada de albaricoque y una cobertura de chocolate negro brillante que la hace irresistible.
Hoy te enseñamos a prepararla en casa de manera fácil, con ingredientes accesibles y con un resultado que hará que parezca salida de una pastelería profesional. ¡Adelante, tú también puedes crear esta obra maestra!
Ingredientes
Para hacer una Tarta Sacher auténtica y deliciosa, necesitarás los siguientes ingredientes:
Para el bizcocho:
- 100 g de harina de repostería
- 10 g de levadura química
- 110 g de mantequilla en pomada
- 110 g de azúcar glas
- 6 huevos (separadas yemas de claras)
- 110 g de harina de almendras
- 150 g de chocolate negro al 70% de cacao
- 110 g de azúcar
- 350 g de mermelada de albaricoque caliente
Para la cobertura:
- 300 g de chocolate negro para cobertura
- 300 g de nata con un 35% de materia grasa
- 70 g de mantequilla en pomada
Paso a paso: Cómo preparar la Tarta Sacher
Siguiendo estos pasos, podrás recrear esta icónica tarta en casa y sorprender a todos con su sabor y presentación profesional.
Preparación del bizcocho:
- Precalienta el horno: Comienza calentando el horno a 180º C. Engrasa y enharina un molde desmontable de 24 cm de diámetro.
- Mezcla los ingredientes secos: Tamiza la harina de repostería junto con la levadura química y resérvala.
- Prepara la base del bizcocho: Bate la mantequilla y el azúcar glas hasta obtener una mezcla blanquecina y cremosa.
- Añade las yemas: Agrega las yemas de huevo de una en una mientras continúas batiendo para que se integren perfectamente.
- Integra el chocolate: Añade la harina de almendras y el chocolate negro que previamente habrás derretido al baño maría o en el microondas. Mezcla bien.
- Montar las claras: Monta las claras a punto de nieve junto con el azúcar normal. Incorpóralas cuidadosamente a la mezcla anterior con movimientos envolventes para no perder aire.
- Añade la harina: Finalmente, incorpora la harina tamizada realizando movimientos suaves pero firmes hasta que esté totalmente integrada.
- Hornea: Vierte la masa en el molde y hornea durante 30-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro este salga limpio.
- Deja enfriar: Saca el molde del horno y deja que el bizcocho repose durante 15 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla. Deja que enfríe completamente antes de proceder al montaje.
Montaje de la tarta:
- Cuando el bizcocho esté completamente frío, córtalo por la mitad horizontalmente con una lira o un cuchillo de sierra.
- Rellena la parte inferior con la mitad de la mermelada de albaricoque caliente. Cubre nuevamente con la mitad superior del bizcocho.
- Pincela tanto la superficie como los bordes con el resto de la mermelada. Este paso es fundamental para sellar el bizcocho y facilitar la adherencia de la cobertura.
Preparación de la cobertura:
- Derrite el chocolate junto con la nata caliente y la mantequilla al baño maría. Es importante remover constantemente para evitar que el chocolate se queme.
- Cubre la tarta con una capa inicial de glaseado. Ayúdate de una espátula para alisar bien toda la superficie.
- Refrigera durante 10 minutos para que esta primera capa endurezca.
- Calienta ligeramente el glaseado restante y aplica una segunda capa sobre la tarta, asegurándote de cubrir también los bordes.
Consejos para un resultado perfecto
- El chocolate: Utiliza chocolate de alta calidad con un 70% de cacao para un sabor auténtico e intenso.
- Mermelada: Si prefieres, puedes colar la mermelada para eliminar grumos o trozos de fruta y obtener un acabado más suave.
- Termina la decoración: Si deseas personalizar tu tarta, puedes escribir la palabra «Sacher» sobre el glaseado utilizando una manga pastelera.
- Conservación: Aunque la tarta puede guardarse en la nevera, es recomendable sacarla un poco antes de consumirla para que alcance temperatura ambiente y recupere toda su textura y sabor.
Perfecta para celebraciones especiales como cumpleaños o aniversarios, la Tarta Sacher es un postre que combina tradición y sofisticación. Su combinación de texturas y sabores la hace un clásico inolvidable que nunca pasa de moda.
Elaborar esta Tarta Sacher en casa es una experiencia gratificante. Su presencia en la mesa no solo es un deleite visual, sino también un verdadero regalo para el paladar. Un símbolo de amor y dedicación que destaca en cualquier ocasión especial.


