Síntomas y remedios para tratar la tortícolis

Puede que en algún momento de tu vida te hayas levantado con el cuello rígido y con un dolor insoportable. Si es así, en ese momento seguramente hayas padecido tortícolis muscular.

Si quieres saber más sobre este dolor, no dudes en seguir leyendo este artículo, te contamos cuáles son los síntomas, por qué aparece y cuáles son los mejores tratamientos para aliviar el dolor.

La tortícolis muscular es una contracción que se origina en la zona del cuello y suele producirse por una mala postura por la noche. Esa mala posición genera rigidez y dolor a la hora de realizar cualquier tipo de movimiento. 

Existen varios tipos de tortícolis, entre las que se encuentran la tortícolis muscular congénita o la que padecemos en momentos determinados de nuestra vida.

Cuello y escote

¿Qué es la tortícolis muscular congénita?

Antes de hablar en profundidad de los síntomas y los remedios, tenemos que explicar bien qué es exactamente la tortícolis muscular congénita y esta hace referencia a la patología o afección que aparece desde bebé. 

En este aspecto, el bebé presenta un acortamiento del músculo esternocleidomastoideo derivado de problemas en el parto y la única solución es someterse a una operación quirúrgica, ya que este acortamiento afecta directamente al cuello y a padecer problemas en la columna vertebral.

Si se trabaja esta afección puede evitarse la cirugía, aunque en la gran mayoría de los casos es la única solución.

Características de la tortícolis muscular congénita

Este tipo de tortícolis tiene una serie de síntomas comunes a todas las personas. A continuación, te las contamos para que tengas en cuenta cuáles son por si percibes estos síntomas en ti.

La cabeza tiene un movimiento limitado

Si después de levantarnos de la cama, después de haber dormido durante toda la noche y notamos un dolor intenso en el cuello a la hora de hacer un leve movimiento, estamos hablando de tortícolis muscular.

Fíjate si tienes la cabeza inclinada hacia un lado o si tienes reducida la movilidad de la zona,  y si es así, evita los movimientos bruscos y cubre tu cuello para evitar que coja frío.

Chica con dolor de cuello

Dolor de cabeza

También puede provocar dolores de cabeza, y más si la persona en cuestión es propensa a tener migrañas o cefaleas. Esto hace que la zona se quede rígida y produzca dolor cervical.

Si se siente el dolor es importante evitar los movimientos bruscos en toda la zona porque hay que premiar el descanso. Por otro lado, si el dolor es insufrible y no tenemos movilidad podemos utilizar un collarín para inmovilizar la zona. 

Tener los hombros a diferente altura

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora para poder saber si se padece tortícolis congénita muscular es tener un hombro más alto que el otro. Esto se debe a que la intensa contracción que se produce en el músculo hace que la cabeza se tuerza hacia un lado.

¿Por qué aparece la tortícolis?

A continuación, contamos una serie de causas por las que podemos sufrir tortícolis:

  • De forma general, la tortícolis aparece por causa desconocida. 
  • Contracturas musculares por malos movimientos durante la noche.
  • Contracturas generadas por la noche a la hora de dormir.
  • Lesiones en el hombro, cuello o cabeza. 
  • Afecciones derivadas durante la gestación o tras el parto. 
  • Factores genéticos. 

De forma habitual la tortícolis se manifiesta a través de dolores en el cuello y en la espalda, imposibilita el mover la cabeza y nos provoca un endurecimiento de los músculos del cuello.

Ejercicio para descontracturar cuello

Cómo aliviar la tortícolis

Para aliviar la tortícolis podemos no sólo medicarnos con medicamentos específicos para reducir el dolor, también existen alternativas que podemos poner en práctica en casa.

A continuación te contamos qué prácticas son esas para que puedas realizarlas.

  • Puedes realizar estiramientos muy suaves y controlados para aliviar tanto las molestias como el dolor.
  • También evita realizar los movimientos bruscos.
  • Busca más el descanso y el reposo. 
  • Puedes optar por utilizar un collarín, aunque esta práctica tiene que ser puntual.
  • La tortícolis mejora a medida que pasan los días, de hecho suele durar 3 días.
  • Mantén una buena higiene postural al dormir. 
  • Busca una almohada adecuada para reducir el impacto y los dolores en la zona.  Puede que el problema de la tortícolis comience al momento de dormir, por lo general la almohada tiene mucho que ver.
  • Masajea los músculos del cuello con aceites esenciales y evita hacer movimientos bruscos.
  • Puedes aplicar compresas calientes en la zona durante 15 minutos.
  • Toma té de hierbas relajantes, puedes tomar manzanilla, azahar o té de manzana.
  • No dejes de descansar el cuello acostándote sobre tu espalda mínimo 3 veces al día.
  • Cuando te acuestas, el cuello descansa de la presión de tener la cabeza erguida, por lo que siempre que puedas, acuéstate un rato.
  • No hagas trabajos pesados o movimientos bruscos, porque  podrías agravar la tensión en la zona.
  • Cuida tu postura durante el trabajo, mientras estés sentado.
  • Puedes tomar analgésicos si el dolor es insufrible, como aspirinas, ibuprofenos o naproxeno.
  • Por último puedes tomar relajantes musculares al mismo tiempo que te sometes a masajes específicos para la zona.

dolor en el cuelllo mala postura

¿Cómo prevenir la tortícolis?

En este apartado, os contamos cuáles son las prácticas y acciones que debemos de realizar para prevenir la tortícolis en nuestro cuello. Son acciones parecidas y similares a las que debemos realizar cuando ya sufrimos de los dolores.

En realidad, estas medidas no aseguran que la tortícolis no vuelva a aparecer, sin embargo, podría serte de mucha ayuda:

  • Mantén siempre que puedas una buena postura, sobre todo si vas a restar largas horas sentado.
  • Contesta al teléfono de forma adecuada, ya que muchas personas tienen la costumbre de ayudarse con el hombro para contestar el teléfono y dejar su cabeza en una posición mala durante varios minutos seguidos.
  • Consigue una buena almohada, es primordial para tener una buena salud en la zona.
  • Evita hacer movimientos bruscos, no muevas el cuello y la espalda de manera exagerada.
  • Realiza ejercicios y movimientos constantes que alivien el dolor del cuello.

Si piensas que sufres de dolores en el cuello, no dudes de acudir a tu médico de cabecera para que pueda examinarte en un primer momento.


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