Sé la mejor versión de ti mismo para tus hijos

Si encuentras la forma de aumentar tu energía marcarás la diferencia entre tu bienestar y el cansancio en la crianza d tus hijo. Está en la naturaleza de la crianza que los placeres y alegrías de antes se conviertan en estrés y ansiedad… las frustraciones pueden consumir gran cantidad d energía física, mental y emocional. Está en tu mano poder aumentar la energía y marcar la diferencia en tu bienestar y en cómo tratas a tus hijos.

Ser la mejor versión de ti mismo

En ocasiones, cuando los padres están estresados, pueden tratar a sus hijos de una forma más negativa que si se sienten bien consigo mismos y con el entorno. Si estás dentro de tu zona de bienestar serás la mejor versión de ti mismo, pero claro, debes estar en ese punto para conseguirlo. Esta zona también se conoce como “zona de resiliencia” o “ventana de tolerancia”. En esta zona te sentirás bien y feliz, estarás tranquilo y conectado con los demás.

Sentirás que puedes hacer frente a los altibajos de la vida, te sintonizarás con tus hijos y te recuperarás d los reveses. Si las cosas se ponen difíciles encontrarás de forma más fácil formas creativas para enfrentar tus desafíos. En esta zona de bienestar siempre serás la mejor versión de ti mismo.

La razón de este aumento de la capacidad es que nuestro cerebro funciona mejor cuando estamos relajados y nos sentimos bien. Tenemos mejor acceso a las partes más evolucionadas del cerebro, lo que nos ayuda a pensar de forma inteligente y creativa, y a tomar mejores decisiones. Por el contrario, cuando estamos fuera de nuestra zona de bienestar, nos sentimos abrumados, fuera de control o molestos. Nos inundan las hormonas del estrés y las partes primitivas del cerebro toman el control para ofrecer respuestas de supervivencia urgentes, como luchar o huir.

Los padres pueden reconocer esto en arrebatos gritados con furia, como:” ¡Ya he tenido suficiente de esto! ¡Ve a tu cuarto!’ ‘¡Detente o no hay iPad por una semana!’ O incluso quizás, golpear a un hijo o atacar con insultos. Desde el punto de vista de nuestro cerebro, cuando nos sentimos de esta manera, anula nuestra inteligencia racional, así como nuestra capacidad de pensar creativamente, ver el panorama más amplio y responder desde un lugar de amor.

A veces, nuestra reacción de enfado ayuda a hacer que las cosas sucedan o que nuestro mensaje llegue. Pero con demasiada frecuencia, cuando se sienten empujados al límite, los padres pueden sentirse agitados, indefensos y arrepentidos de sus acciones. Sencillamente, cuando tenemos una relación sólida con nuestra zona de bienestar, nos convertimos en mejores padres y más sanos de mente y cuerpo.

Desafortunadamente, los rigores, no solo de la crianza de los hijos, sino también de la vida moderna exigente y acelerada, hacen que muchos de nosotros nos encontremos fuera de la zona de bienestar más a menudo de lo que se debería… Podemos conectarnos y fortalecer nuestra zona de bienestar y resiliencia deliberadamente haciendo que las cosas nos ayuden a sentirnos bien. Busca un momento para meditar y conseguirás estar más a menudo en esta zona de bienestar tan importante para ti y tu familia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.