Sales que licuan las grasas

Sales que licuan las grasas
 
 
Las algas marinas, convenientemente tratadas, reducen adiposidades, ya que producen en el organismo el mismo efecto beneficioso de los baños de mar: estimulan la circulación, desintoxican la piel, suavizan y nutren en profundidad.
Bajar de 2 a 4 centímetros de contorno de cualquier parte de tu cuerpo, en pocos días y en forma natural parece de ciencia ficción, pero no lo es. Las sales marinas microestalladas permiten concretar este anhelo son necesidad de fórmulas mágicas. El secreto se halla en la composición a base de algas que conservan intactas sus propiedades y en los años de investigación que han logrado finalmente incorporar en la cosmética estos vegetales de difícil procesamiento.

Con el auge de la new age y la corriente ecologista, las algas han pasado a ocupar un sitio privilegiado tanto en los tratamientos estéticos como en la alimentación. Fundamentalmente porque son muy ricas en minerales, aminoácidos y otras sustancias elementales para el cuerpo humano. Esto es perfectamente comprensible si se considera que la vida se ha originado en el mar y que la composición del agua de los océanos tiene idéntica concentración de sales que el plasma sanguíneo. Por lo tanto, los productos elaborados a base de sustancias marinas tienden a componer los desequilibrios orgánicos y prácticamente (por compatibilidad) no existen rechazos ni brotes alérgicos.

En los tratamientos dérmicos como las sales actúan en forma eficaz al solo contacto con la piel, pero si lo deseas, nunca está de más reforzar el tratamiento de desintoxicación con la inclusión de algunas algas en tu dieta. Por ejemplo, las Kombu, son algas laxantes por excelencia que ayudan, además, a mejorar la circulación y fortalecen el sistema inmunológico. Las algas Nori e Iziki, además de poseer las propiedades de la anterior, son muy ricas en calcio, ayudan a combatir la celulitis y mejoran las retenciones hídricas.

Otras algas a considerar son las Wakame, que se caracterizan por licuar las grasas y fortalecer el sistema inmunológico. Cualquiera de ellas puedes conseguirlas en las tiendas naturistas y puedes consumirlas en infusiones o hervidas, mezcladas o rociadas en salsas o patatas.


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