Resistencia a la insulina ¿Qué es? ¿Cómo saber si lo padezco?

Hoy día hay cada vez más enfermedades crónicas como la hiperinsulinemia o la resistencia a la insulina. Tiene mucho que ver con nuestro estilo de vida y nuestra alimentación.

Es importante saber si presentamos alguno de los síntomas que se relacionan con la resistencia a la insulina para atajar esta problemática y que no derive en enfermedades más grabes como la diabetes de tipo 2 en la que puede dañarse nuestro páncreas y dejar de funcionar.

¿Qué es la resistencia a la insulina?

En la actualidad comemos una gran cantidad de alimentos que en nuestro organismo se convierten en glucosa. La glucosa da energía a nuestro cuerpo, sin embargo un exceso es perjudicial y por ello nuestro páncreas genera una hormona, la insulina, encargada de protegernos de este exceso de azúcar.

El problema viene cuando este exceso de glucosa es cada vez mayor y nuestro organismo tiene que crear cada vez más y más insulina. Llega un momento que nuestro cuerpo no es capaz de responder a esta gran cantidad de insulina producida y comienzan los síntomas de los que hablaremos más adelante.

Podemos comenzar a hablar aquí ya de una prediabetes, lo que significa que nuestros niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal al no asimilar bien toda la cantidad de insulina generada por nuestro organismo.

Sin poder asimilar la suficiente insulina, la glucosa permanece en el torrente sanguíneo en vez de entrar en las células para convertirse en energía. Esto conlleva que con el tiempo la persona que tenga esta sintomatología pueda desarrollar una diabetes de tipo 2. Llegados a este punto y si el páncreas se ve afectado y deja de generar insulina, deberemos inyectárnosla para mantener el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

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¿Cómo saber si tengo resistencia a la insulina?

Lo primero de todo es tener claro que no tenemos que tener todos los síntomas para tener resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina y su sintomatología es algo que se da a largo plazo y por tanto es importante atajar la problemática en cuanto vemos que comienza a desarrollarse y así no llegar a padecer una enfermedad.

Para hacernos una idea, desde que comenzamos a tener resistencia a la insulina hasta que podemos desarrollar una diabetes pueden pasar más de 10 años. 

Hay dos síntomas principales que se presentan en la piel y que nos indican que tenemos una probabilidad muy elevada de estar padeciendo resistencia a la insulina.

El primero de estos síntomas son verrugas en la piel. Estamos hablando de un tipo de verrugas muy particular que aparecen por la zona del cuello y/o la espalda, este tipo de verrugas se denomina «skin tags» y son como unos saquitos. Son producidas por un crecimiento descontrolado de las células de esa zona del cuerpo en particular y que esta provocado por una hiperinsulinemia.

El segundo síntoma se denomina «acantosis nigricans». Se trata de una afección en la piel que provoca un oscurecimiento en ciertas zonas del cuerpo como el cuello, las axilas, en el interior de los codos, detrás de las rodillas o el torso. La apariencia de la acantosis nigricans es como si la piel estuviera manchada, incluso se cuartea el enegrecimiento en las zonas de pliegues. Es común que lo padezcan también aquellas mujeres que padece síndrome de ovario poliquístico o SOP. El SOP también esta relacionado con la resistencia a la insulina, y por ello os recomendamos leer nuestro artículo sobre el Síndrome de Ovario Poliquistico.

Un síntoma que suele aparecer entre 5 y 10 años antes de que se produzca una diabetes es la polineuropatía, es decir, hormigueo, adormecimiento o quemazón en los pies. Esta sensación se va agravando y subiendo por las piernas llegando a ser realmente incómodo para quién lo padece.

Otra forma de saber si tenemos resistencia a la insulina es analizando nuestra sangre y viendo los datos que aparecen en dicho análisis: 

  • Triglicéridos más altos de 150
  • Si el ratio entre los triglicéridos y el colesterol HDL es mayor a 3 hay resistencia a la insulina
  • Cuando nuestra glucosa en ayunas es más alta de 100 mg por decilitro
  • Si la glucosa en sangre pasadas dos horas de haber comido es mayor a 140 mg por decilitro
  • El caso del colesterol LDL es particular, si es mayor de 500 puede ser también un síntoma de resistencia a la insulina, si es el único síntoma que encontramos entonces no es indicador de esta problemática.

También pueden realizarnos un test de insulina para asegurar si padecemos o no de resistencia a la insulina.

Como hemos mencionado antes, todas aquellas mujeres que padecen de síndrome de ovario poliquístico tienen resistencia a la insulina.

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¿Qué hacer si tenemos los síntomas de resistencia a la insulina?

Lo primero es no asustarse ya que es una enfermedad que puede revertirse siempre que no haya llegado a dañarse el páncreas y la persona deba inyectarse insulina. En este caso ya sería una enfermedad irreversible y por tanto debemos evitar llegar a ese extremo.

Si comenzamos a notar los síntomas nombrados, lo primero que debemos hacer es cambiar nuestro estado de vida y de alimentación baja en carbohidratos, también podemos ayudarnos del ayuno intermitente siempre bajo supervisión.

Si realizamos el cambio en la dieta la resistencia a la insulina puede solucionarse en cuestión de meses. Una vez pasado este tiempo, debemos seguir manteniendo una dieta saludable, evitando los carbohidratos malos porque volveremos a generar la resistencia a la insulina.

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