Remedios caseros para blanquear los dientes

En muchas ocasiones, bien por genética, por fumar bastante o por tomar alimentos que oscurecen el esmalte como pueden ser el café o el regaliz, nos salen unas indeseables manchas amarillas en los dientes muy difíciles de quitar con un limpiado normal y rutinario. Es entonces cuando tenemos que recurrir a una limpieza profunda y blanqueamiento en una clínica dental. Aunque los precios de estos servicios han ido reduciéndose conforme ha incrementado la competencia en el sector dental y gracias también a los seguros dentales, muchas personas siguen sin poder permitirse este tipo de servicios.

Tanto si eres una de ellas como si quieres ir haciendo este tipo de blanqueamientos desde tu casa, sin necesidad de desplazarte y ahorrándote un dinero, aquí te dejamos una serie de remedios caseros para blanquear los dientes. Cada uno de ellos tiene su modo de aplicación, así que revisa muy bien el cómo hacerlo y con qué productos concretos llevarlo a cabo.

“Tirar aceite” para blanquear los dientes

El “tirar aceite” se conoce sobre todo en Latinoamérica ya que desde hace siglos se hace en algunas culturas autóctonas de allí.

Lo que necesitas para llevar acabo este remedio casero blanqueador es aceite orgánico vegetal. Lo único que tendrás que hacer es dar pequeños buches del mismo, removerlo bien por todo el interior de tu boca, intentando que el mismo penetre por el interior de tus dientes, que es donde más residuos de comida suelen quedarse.

Debes aguantar con el aceite en el interior de la boca tantos minutos como puedas, cuantos más mejor. Y una vez escupas el aceite, debes aclarar tu boca con abundante agua.

Según quiénes ya han practicado este remedio casero blanqueante dicen que al principio cuesta un poco porque el aceite al ser espeso da un poco de “repelús” pero que con su práctica te vas acostumbrando. Este remedio al ser 100% natural no pasa nada si lo practicas casi a diario. Tus dientes se verán más blancos y no se dañarán en absoluto.

Bicarbonato de sodio

Este es el remedio casero más conocido para blanquear los dientes, pero también con el que más cuidado tenemos que tener puesto que el bicarbonato puede dañar nuestro esmalte si lo usamos en exceso (puede eliminar el brillo natural de nuestros dientes).

Es un remedio totalmente abrasivo, arrasa literalmente tanto con manchas como con bacterias, pero como dijimos anteriormente, también puede arrasar con el esmalte. Para que esto no suceda, te recomendamos que lo pongas en práctica como máximo 2 veces al mes, no más.

Procedimiento para su aplicación

  1. En un recipiente pequeño, mezcla una cucharadita de bicarbonato de sodio y algunas gotas de limón (limón natural y recién exprimido).
  2. Remueve ambos ingredientes.
  3. Limpia tus dientes previamente con un disco desmaquillante limpio. Retira con él el exceso de saliva y placa.
  4. Aplica la mezcla de bicarbonato de sodio y limón con un cepillo blando haciendo movimientos suaves y sin apretar.
  5. Deja reposar por un minuto y enjuaga tu boca con abundante agua. No excedas del minuto de aplicación.

Cáscaras de naranja

Este remedio es también muy efectivo pero debes realizarlo al menos durante dos semanas, cada día, para poder ver resultados. ¿Cómo? Pues con la parte blanca de las cáscaras de naranja. Estas contienen un elemento llamado “limoneno” que es muy eficaz contra las manchas.

Procedimiento para su aplicación

  1. Pela una naranja, asegurándote de que dejas sobre la cáscara la parte blanca de la misma.
  2. Guarda la fruta para comértela después.
  3. Corta tres o cuatro pedazos de parte blanca y ponlos directamente sobre tus dientes, frótalos con ellos durante 2 o 3 minutos.
  4. No es necesario aclarar los dientes después de esto.

Si repites este mismo proceso cada día, durante unas dos semanas, tus dientes se verán progresivamente más blancos. Para notar la diferencia puedes hacerte una foto de ellos del antes y otra del después, para comparar, bajo la misma iluminación.

Consejos generales para cuidar tus dientes

A continuación vamos a darte unos consejos que aunque todos sabemos no está de más recordar de vez en cuando:

  • El exceso de café y el tabaco dejan considerables manchas amarillas en tus dientes. Eliminar de tu día a día el consumo de uno y el exceso del otro, pueden ayudarte mucho a la hora de tener unos dientes mucho más bonitos y sanos. También te mancharán los dientes el regaliz, el té negro o el vino.
  • Limpia tus dientes de 2 a 3 al día. Si en alguna ocasión no puedes hacerlo, realiza algunos enjuagues con agua o come chicle. Estos eliminarán en gran medida los restos de comida que hayan podido quedar en nuestra boca.
  • Una buena limpieza de boca no vale con cepillarse con pasta dental. También debes usar enjuague bucal al menos una vez al día (preferiblemente de noche) e hilo dental.
  • No olvides el calcio en tus comidas (leche, queso, yogures, productos lácteos en general). Si ingieres alimentos con calcio estarás fortaleciendo tus dientes a diario.
  • No dejes de ir al dentista regularmente, aunque en principio no te duela muela alguna o no sientas ninguna molestia bucal. Es aconsejable ir al menos 2 veces al año si no se presenta problema alguno, y en esas dos visitas realizar una limpieza dental para eliminar el sarro y limpiar nuestros dientes en profundidad.
  • El sacar una muela debe ser el último recurso a gastar en caso de tener problemas con ella… No hay nada como tener unos dientes propios.

Cuida de tu boca tanto o más como cuidas de tu piel a diario. ¡Sólo tienes una!


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