
Cuando llega la temporada de frutas y queremos platos ligeros, el cuscús se convierte en el protagonista absoluto de la cocina. Este grano de origen árabe es una alternativa fantástica al arroz, ya que aporta una textura ligera y una versatilidad increíble, permitiéndonos jugar con ingredientes dulces y salados en un mismo plato.
Tanto si buscas algo rápido para llevar en la fiambrera al trabajo como un plato único más elaborado, mezclar el cuscús con albaricoques o sus orejones es un acierto total. Esta combinación no solo es deliciosa, sino que es una forma estupenda de aprovechar los productos de temporada y darle un toque exótico a nuestra dieta diaria.
Ensalada refrescante de cuscús y orejones
Para quienes buscan una opción saludable y rápida, una ensalada de cuscús integral es la solución ideal. Para preparar una ración para cuatro personas, necesitaremos unos 150g de cuscús integral, 340g de agua hirviendo, un chorrito de aceite de oliva y el zumo de un limón. En cuanto a los ingredientes frescos, utilizaremos un tomate, dos albaricoques frescos, 30g de orejones y una cebolleta.
El proceso es sencillísimo: hidratamos el grano durante diez minutos con el agua caliente. Mientras tanto, troceamos la verdura y la fruta. El secreto para darle ese toque especial está en añadir hierbas frescas como menta, albahaca o perejil, y rematar el plato espolvoreando sésamo tostado, que además de dar sabor, aporta minerales esenciales.
Versión Gourmet: Cuscús al vapor con feta y avellanas
Si queremos subir de nivel, podemos preparar una versión más compleja que combine texturas. Esta variante incluye 200g de cuscús, 600g de agua, y un mix de verduras compuesto por calabacín, pimiento rojo, zanahoria y guisantes. Para el toque dulce y crujiente, añadimos 150g de avellanas y 150g de orejones troceados.
La técnica aquí es más elaborada. Primero se sofríen la cebolla y el ajo, se añade el grano con concentrado de caldo de verduras y se deja absorber el líquido. Lo más interesante es que el conjunto se termina de cocinar al vapor junto con las verduras. Para finalizar, se mezcla con dados de queso feta, logrando un contraste espectacular entre lo salado del queso y la dulzura del albaricoque.
Este plato es sumamente flexible. Si en casa hay alguien que no soporte el queso, se puede omitir sin problema. Para quienes quieran más proteínas, una buena idea es sustituir la mitad del cuscús por quinoa, o añadir granos de granada para darle un color más vivo y un sabor ácido.
Cuscús tradicional con verduras y pasas
Otra forma de disfrutar este cereal es siguiendo la línea más tradicional, utilizando un caldo rico y especias aromáticas. Usaremos 250g de cuscús y 250ml de caldo (ya sea de pollo o verduras), junto a un sofrito de calabaza, calabacín y pimiento amarillo, todo picado en dados muy pequeños.
El sabor se intensifica gracias al uso de especias como curry, canela, jengibre y comino. Es fundamental añadir las pasas justo antes de finalizar el sofrito para que suelten su dulzor. Para que el grano quede suelto y no se pegue, se recomienda añadir una cucharada de margarina vegetal o aceite de oliva justo después de la hidratación.
Para acompañar este manjar, una cerveza artesana tipo American Pale Ale, con notas cítricas y de piña, resulta el maridaje perfecto para equilibrar los sabores especiados y la densidad del plato.
Curiosidades: De la cocina mallorquina al cuscús
Aunque estamos centrados en el cuscús, el albaricoque es la estrella de muchos platos mediterráneos, como la famosa coca de albaricoque mallorquina. Esta tarta tradicional utiliza una masa elaborada con harina de fuerza, harina floja, manteca de cerdo y patata hervida, creando una base densa y deliciosa donde los albaricoques macerados en azúcar aportan el toque ácido.
Tanto en el cuscús como en la repostería de las islas, el albaricoque demuestra su capacidad de adaptarse. Mientras que en el cuscús buscamos el equilibrio con el salado, en la coca se busca una experiencia dulce y reconfortante, demostrando que esta fruta es la reina indiscutible de la temporada estival.
Tener a mano diversas formas de cocinar el cuscús, desde ensaladas rápidas con sésamo hasta platos al vapor con queso feta o versiones especiadas con pasas, permite variar el menú semanal con ingredientes saludables y sabores internacionales que siempre gustan a todo el mundo.




