Quién es Cristina Álvarez, nueva presidenta de El Corte Inglés

  • El Consejo de Administración nombra por unanimidad a Cristina Álvarez como nueva presidenta no ejecutiva de El Corte Inglés, en relevo de su hermana Marta.
  • El cambio se hará efectivo el 15 de enero de 2026 y se enmarca en un proceso de continuidad, tras la reciente remodelación de la cúpula ejecutiva y la salida del CEO.
  • Cristina, economista y ligada a la compañía desde 1992, ha desarrollado toda su carrera en el grupo y ocupaba hasta ahora la presidencia de la comisión de Nombramientos y Retribuciones.
  • El relevo llega en plena ejecución del Plan Estratégico 2025-2030, con 3.000 millones en inversiones y unos resultados semestrales al alza y con menor deuda.

Cristina Alvarez presidenta El Corte Ingles

El consejo de administración de El Corte Inglés ha dado luz verde a un relevo de primer nivel en la presidencia del grupo. A propuesta de Marta Álvarez, hasta ahora máxima responsable, la compañía ha designado a su hermana Cristina Álvarez como nueva presidenta no ejecutiva, en una transición pactada y aprobada por unanimidad.

El cambio se hará efectivo el 15 de enero de 2026 y llega tras más de seis años de mandato de Marta al frente del emblema de los grandes almacenes en España. Pese a dejar la presidencia, Marta Álvarez seguirá muy presente en la estructura de poder del grupo y concentrará su labor en áreas clave de negocio como las marcas propias, la moda y el hogar.

Un relevo entre hermanas en clave de continuidad

Nueva presidenta El Corte Ingles

El movimiento no estaba sobre la mesa hace unos meses, ya que Marta Álvarez había renovado en julio su mandato por cinco años, pero la propia directiva ha decidido adelantar el cambio. En una carta remitida a los accionistas, explica que, tras consolidar una primera línea ejecutiva y encauzar la situación financiera, considera que “ha llegado el momento de abrir una nueva etapa” con su hermana al frente.

El relevo se ha presentado como un proceso “ordenado, estable y de continuidad”. No hay giro brusco ni ruptura con la línea seguida hasta ahora, sino más bien un traspaso de testigo dentro de la misma familia fundadora. De hecho, todas las fuentes internas subrayan la sintonía entre Marta y Cristina en la toma de decisiones estratégicas del grupo.

La nueva presidenta asumirá un cargo de carácter no ejecutivo. El día a día y el poder operativo de El Corte Inglés recaerán en los dos directores generales: Santiago Bau, director general del grupo con responsabilidad sobre todos los negocios, y Rafael Díaz Yeregui, secretario general con rango de director general, que coordina áreas como asesoría jurídica, sostenibilidad y recursos humanos.

En paralelo, Marta Álvarez no se desvincula de la empresa. Continuará como consejera, permanecerá en la Comisión de Seguimiento —órgano que apoya al consejo en la supervisión de la gestión— y pilotará la estrategia de Marcas Propias, Moda y Hogar, segmentos donde el grupo quiere seguir creciendo en rentabilidad y diferenciación frente a la competencia.

Durante la reunión en la que se aprobó su nombramiento, Cristina Álvarez agradeció expresamente el trabajo realizado por su hermana en estos seis años y se comprometió a ejercer su papel con “humildad” y con el foco puesto en los accionistas, empleados y clientes de la compañía, una idea que se repite en todos los comunicados remitidos por el grupo.

Quién es Cristina Álvarez: una economista forjada en la casa

La nueva presidenta de El Corte Inglés llega al máximo cargo institucional tras más de tres décadas de trayectoria interna. Licenciada en Ciencias Económicas, Cristina Álvarez se incorporó a la compañía en 1992 y, como suele ocurrir en muchas empresas familiares, comenzó desde puestos de base para conocer el negocio sobre el terreno.

A lo largo de estos años ha pasado por distintos departamentos y centros, tanto en áreas comerciales como de gestión. Esa experiencia de “tienda a despacho” le ha permitido, según destaca el grupo, tener una visión muy cercana del cliente y del funcionamiento de las diferentes divisiones, desde El Corte Inglés de retail hasta cadenas vinculadas como Sfera.

Su salto a los órganos de gobierno se produjo en 2015, cuando entró en el Consejo de Administración pocos meses después del fallecimiento de su padre adoptivo, Isidoro Álvarez. Desde entonces ha pasado por todas las comisiones del consejo en la última década, lo que le ha dado un conocimiento profundo de las áreas clave: auditoría, riesgos, estrategia, gobierno corporativo y retribuciones.

Hasta este relevo, Cristina ejercía como consejera y presidenta de la comisión de Nombramientos y Retribuciones, un puesto especialmente sensible porque define los perfiles que acceden a la alta dirección y marca los incentivos de los principales ejecutivos del grupo.

Además de su papel en El Corte Inglés, es vicepresidenta de la Fundación Ramón Areces, primer accionista de la compañía con algo más del 40% del capital. La presidencia de esta fundación suele ir de la mano de quien dirige el grupo de distribución, de modo que se espera que Cristina asuma también ese puesto en la institución en la que su hermana Marta ha tenido un papel destacado en los últimos años.

La familia Álvarez y el control del grupo

El nombramiento de Cristina refuerza de nuevo el papel de la familia Álvarez en la cúpula del grupo. Marta y Cristina son hijas adoptivas de Isidoro Álvarez, histórico presidente de El Corte Inglés, considerado el gran impulsor de la expansión de los grandes almacenes a lo largo de varias décadas.

La historia familiar arranca con María José Guil, madre de ambas, que enviudó cuando ellas eran pequeñas y sacó adelante un negocio de restauración por su cuenta. Fue en ese contexto cuando conoció a Isidoro Álvarez, cliente habitual del local. La relación derivó en matrimonio en 1992 y el entonces presidente de El Corte Inglés adoptó legalmente a las dos niñas, que rondaban los cinco años.

Con el tiempo, las hermanas decidieron cambiar el apellido de su padre biológico por el de Álvarez, reforzando así su vinculación con la saga empresarial. A partir de ahí, se fueron incorporando de forma gradual al entramado del grupo, primero en puestos operativos y posteriormente en el ámbito de la gobernanza.

En el plano accionario, Marta y Cristina controlan en torno al 18,4% del capital a través de la sociedad patrimonial Cartera de Valores IASA, que comparten con otros familiares, entre ellos su tío César Álvarez. Esa posición las convierte en las segundas accionistas del grupo, solo por detrás de la Fundación Ramón Areces.

En la Fundación, auténtico pilar de control del grupo, Marta ocupa actualmente la presidencia y Cristina la vicepresidencia. De acuerdo con la tradición de la casa, la persona que preside El Corte Inglés suele asumir también la máxima responsabilidad en la fundación, por lo que se da por hecho que se repetirá el esquema con Cristina al frente de ambos órganos.

El legado de Marta Álvarez y una cúpula reordenada

La etapa de Marta Álvarez al frente de El Corte Inglés, iniciada en julio de 2019, se cierra con una compañía más saneada y con unas cuentas que han ido mejorando año a año. Bajo su mandato se han sucedido varios cambios en la primera línea ejecutiva, con tres consejeros delegados distintos y, más recientemente, una comisión ejecutiva y la designación de directores generales con amplias competencias.

Uno de los episodios más recientes fue la salida del CEO Gastón Bottazzini, acordada a finales de octubre tras poco más de un año en el cargo. La compañía habló entonces de una decisión tomada de mutuo acuerdo después de un “periodo de reflexión” por ambas partes. A raíz de esa marcha, se reforzó el papel de Santiago Bau como director general con control sobre todos los negocios y se nombró a Rafael Díaz Yeregui como secretario general con rango de director general.

Este reajuste en la estructura ejecutiva se completa ahora con el paso de Marta a un segundo plano institucional y la llegada de Cristina a la presidencia. Desde la compañía apuntan a que se trata de un reparto de funciones entre las hermanas: una centrada en la supervisión y la representación institucional, y la otra volcada en las palancas comerciales y de producto.

Durante estos años, El Corte Inglés ha avanzado también en la reducción de su deuda y en la mejora de sus márgenes. Se han llevado a cabo desinversiones inmobiliarias relevantes y una reordenación del portfolio de activos, lo que ha permitido al grupo mejorar su calificación crediticia hasta recuperar el grado de inversión por parte de las agencias de rating.

A la vez, se ha mantenido el foco en el cliente como eje central del negocio, impulsando la venta omnicanal y reforzando su presencia en sectores donde la competencia es cada vez más dura, especialmente en moda, belleza y viajes. Tanto en sus comunicados como en las cartas de Marta a los accionistas, se insiste en que estos resultados han sido posibles gracias al trabajo del conjunto de la plantilla y a una gestión más eficiente de los recursos.

Plan Estratégico 2025-2030: inversión y transformación

El relevo en la presidencia se produce en pleno arranque del Plan Estratégico 2025-2030, aprobado en la junta de accionistas del pasado julio. Este plan, que marcará la hoja de ruta de El Corte Inglés durante los próximos años, contempla una inversión de unos 3.000 millones de euros hasta 2030.

Según ha detallado la compañía, esos recursos se destinarán principalmente a la remodelación de tiendas, a la expansión de los distintos negocios —tanto en España como, en menor medida, en otros mercados europeos— y al refuerzo de las capacidades logísticas y tecnológicas. La idea es modernizar la red comercial, ganar eficiencia y dar un impulso definitivo a la integración entre el canal físico y el digital.

En este contexto, la figura de Cristina Álvarez se sitúa más en el plano institucional y de gobierno corporativo que en la gestión operativa. Los encargados de ejecutar el plan serán el equipo directivo y, de forma especial, la dupla formada por Bau y Díaz Yeregui, que reportan a la Comisión de Seguimiento del consejo de administración.

Esta comisión, que pasará a estar presidida por Cristina a partir del 15 de enero, no tiene poderes ejecutivos, pero sí la misión de acompañar y supervisar el cumplimiento de los objetivos marcados. En ella se mantendrán Marta Álvarez y José Ramón de Hoces, consejero secretario, lo que asegura que el núcleo duro de la familia y del grupo siga muy involucrado en el control de la gestión.

La estrategia del grupo pasa por priorizar el crecimiento rentable frente al mero aumento de facturación. Para ello, el plan pone el acento en categorías donde El Corte Inglés tiene una posición de referencia, como la moda, la belleza y el hogar, y en potenciar la marca propia, considerada una palanca clave para mejorar los márgenes y fidelizar al cliente.

Resultados semestrales al alza y foco en la rentabilidad

El anuncio del nombramiento de Cristina Álvarez ha coincidido con la publicación de los resultados del primer semestre del ejercicio fiscal 2025-2026, que abarca del 1 de marzo al 31 de agosto. Las cifras confirman la buena inercia de la compañía en términos de ventas, beneficios y reducción de deuda.

En esos seis meses, El Corte Inglés ha alcanzado un volumen global de ingresos de 8.212 millones de euros, lo que supone un incremento cercano al 2% respecto al mismo periodo del año anterior. Si se analiza la cifra de negocio a superficie comparable, el aumento es del 1,6%, hasta los 7.032 millones, lo que indica una mejora real en las tiendas que ya estaban operativas.

En el capítulo de rentabilidad, el grupo ha registrado un ebitda de 539 millones de euros, un 3,8% más que un año antes, impulsado por la mejora del margen y las acciones de eficiencia que se han venido aplicando en los últimos ejercicios. El beneficio neto se ha elevado hasta los 224 millones, con un crecimiento del 10,3%, mientras que el beneficio neto recurrente ha alcanzado los 192 millones, un 13,8% más.

La compañía remarca que esta evolución responde a la optimización de recursos y a una gestión más ajustada de los costes, más que a grandes saltos en la facturación. El objetivo, según reiteran desde la firma, es consolidar una base de resultados sólida que permita seguir invirtiendo y, al mismo tiempo, mantener controlada la deuda.

En cuanto a las divisiones, el negocio de retail sigue siendo el pilar central. En el semestre, ha logrado unos ingresos globales de 5.908 millones de euros y una cifra de negocio de 5.655 millones, con un crecimiento del 1,2% en términos comparables. Destaca especialmente el buen comportamiento de la moda y la belleza, con un papel relevante de las marcas propias, así como la evolución positiva de las ventas de marcas externas tanto nacionales como internacionales.

Viajes, seguros y financiera: motores adicionales del grupo

Más allá de los grandes almacenes, las actividades de servicios de El Corte Inglés continúan ganando peso en la cuenta de resultados. Una de las líneas más relevantes es Viajes El Corte Inglés, que mantiene su posición destacada en el mercado español y en otros destinos europeos.

En el primer semestre del ejercicio, Viajes ha alcanzado un volumen global de ingresos de 2.049 millones de euros y una cifra de negocio de 1.262 millones, lo que se traduce en un crecimiento del 3,3% frente al mismo periodo del año anterior. Este avance se apoya principalmente en el negocio vacacional, que ha subido un 5,3% y consolida al grupo como uno de los referentes en turismo organizado.

También destacan los negocios financieros vinculados a la marca. Seguros El Corte Inglés ha aumentado sus ingresos un 11,1%, hasta los 153 millones de euros, con un beneficio neto de 43 millones, lo que supone un crecimiento del 22,9%. Por su parte, Financiera El Corte Inglés ha elevado sus ingresos un 5,7%, hasta los 95 millones, con un beneficio neto de 30 millones, un 21,9% más.

Estas cifras reflejan la diversificación del grupo más allá del comercio minorista tradicional y muestran cómo los servicios añadidos —financiación, seguros, agencia de viajes— se han convertido en un complemento importante del negocio principal, aportando margen y estrechando la relación con el cliente.

De cara a la segunda mitad del ejercicio, la empresa confía en una buena campaña de Black Friday y Navidad, dos momentos clave para consolidar la mejora de ventas, especialmente en moda, tecnología, hogar y juguetes. El desempeño en estas fechas suele ser decisivo para el cómputo anual del grupo y será una primera prueba para la nueva etapa que se abre con Cristina Álvarez en la presidencia.

En el plano financiero, la compañía ha reducido su deuda financiera neta hasta los 1.738 millones de euros, lo que equivale a 1,4 veces el ebitda. Desde agosto de 2024, la deuda se ha rebajado en 195 millones de euros, apoyándose en una sólida generación de caja. Esa menor carga financiera proporciona un margen de maniobra mayor para invertir en los proyectos clave del plan estratégico sin tensionar el balance.

Con todo este contexto —cambio en la presidencia, equipo directivo renovado, plan de inversiones ambicioso y unas cuentas que muestran mejoras en ventas, márgenes y deuda—, la llegada de Cristina Álvarez a la presidencia de El Corte Inglés se interpreta como un paso natural dentro de la propia familia y del modelo de gobierno del grupo, que busca mantener la estabilidad mientras sigue adaptándose a un mercado cada vez más competitivo en España y en el conjunto de Europa.