¿Qué hacer si tu niño se asoleó demasiado?

El sol permite sintetizar la valiosa vitamina D, que a su vez permite la fijación en los huesos del calcio que ingerimos con los alimentos. Sin embargo, todo en exceso puede resaultar dañino y es muy importante no exagerar.

Las radiaciones solares pueden resultar peligrosas para la delicada piel de los bebés y niños. Esto se puede presentar si tu pequeño permanece expuesto al sol durante un período de tiempo prolongado o incluso cuando la exposición es breve y la piel no está bien protegida.

Debes saber que el hecho de permanecer demasiado tiempo bajo el sol expone a tres riesgos: quemaduras, insolación y golpe de calor.

  • Quemaduras: Pueden ser de primer o segundo grado. Son de primer grado cuando la piel está enrojecida, pero homogénea. Son de segundo grado cuando aparecen ampollas llenas de líquido acompañadas de una sensación de dolor y ardor.

    ¿Qué debes hacer?
    Cuando es de primer grado, lo primero es suspender la exposición al sol. El enrojecimiento se puede aliviar aplicando compresas de agua y bicarbonato, y posteriormente una fina capa de vaselina o de aceite de almendras dulces para humectar la piel. Para las quemaduras de segundo grado es necesario someterse a la valoración de un médico y seguir sus indicaciones.

  • Insolación: Representa la consecuencia más peligrosa de una larga exposición a los rayos solares sin protección. Se manifiesta a través de un repentino dolor de cabeza, así como de sensación de vértigo, náuseas, confusión mental y en ocasiones van acompañados de pérdida del conocimiento. La temperatura corporal casi siempre se eleva bruscamente y alcanza incluso los 42 grados.

    ¿Qué debes hacer?
    Lleva al pequeño a un lugar fresco y ventilado, acuéstalo un rato. Después se le debe aplicar una compresa de agua fresca en la cabeza y pasarle un paño húmedo por todo el cuerpo. Por último debes llevarlo al médico o a un hospital cercano para su revisión, ya que puede deshidratarse como consecuencia de la insolación.

  • Golpe de calor: Se produce como consecuencia de una permanencia prolongada en un ambiente caluroso, húmedo y con escasa ventilación. Empieza con una sensación de inquietud, dolor de cabeza y zumbido de oídos. La temperatura corporal asciende de forma brusca, incluso superando los 39 grados. La piel está congestionada y caliente, y la respiración se acelera.

    ¿Qué debes hacer?
    Es necesario que lleves al pequeño a un lugar con sombra y ventilado. A continuación deben acostarlo boca arriba, con las piernas elevadas. Después de desnudarlo, aplíquenle en la cabeza y en el cuerpo un paño empapado en agua fría. Será necesario llevarlo al hospital lo antes posible.

¿Cuándo será necesario ir a urgencias?

Cuando aparecen varias ampollas llenas de un líquido similar al suero, resulta oportuno que un médico vea al pequeño y le prescriba el tratamiento más adecuado.

En general, se aconseja aplicar sobre la piel un tipo de gasas impregnadas en una solución medicinal que por un lado, limitan el riesgo de padecer una infección y por el otro, favorecen la regeneración de la piel.

Por eso si tu pequeño manifiesta los síntomas de insolación o golpe de calor, es necesario que te dirijas de inmediato a urgencias.


Categorías

Salud

Mujeres con Estilo

Mujeresconestilo era una web sobre belleza, moda, salud y otros consejos para la mujer. Actualmente está integrada dentro de Bezzia.com para formar... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *