Primeras lecturas para una boda por la iglesia

Lecturas boda

¿Has decidido casarte por la iglesia? Si es así probablemente estés informándote ya sobre los requerimientos de la iglesia para celebrar la boda y pensando en algunos de los detalles mas importantes como son el vestido con el que recorrerás el camino hasta el altar o el lugar del banquete. Pero, ¿y las lecturas para la boda?

En una boda religiosa, la elección de la las lecturas de la ceremonia tiene una gran importancia. Lo ideal es elegir lecturas que os representen como pareja o que os gusten a ambos y a las personas idónea para que las reciten. Como sabemos que el tiempo nunca sobra cuando de preparativos se trata, en Bezzia hemos querido ayudaros con la elección de la primera lectura para la boda. ¿Cómo? Haciendo una selección de cinco textos pertenecientes al Antiguo Testamento al que deben pertenecer esta.

Tobías 8, 4-8

«En la noche de bodas, Tobías dijo a Sara: «mujer, levántate, vamos a rezar pidiendo a nuestro Señor que tenga misericordia de nosotros y nos proteja». Se levantó, y empezaron a rezar, pidiendo a Dios que los protegiera. Rezo así: «bendito eres, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan el cielo y todas tus criaturas por los siglos. Tú creaste a Adán y, como ayuda y apoyo, creaste a su mujer, Eva; de los dos nació la raza humana». Tú dijiste: «No está bien que el hombre esté solo, voy a hacerle alguien como él, que le ayude». Si yo me caso con esta prima mía, no busco satisfacer mi pasión, sino que procedo lealmente. Dígnate apiadarte de ella y de mí y haznos llegar juntos a la vejez. Los dos dijeron: «Amén, amén».

Iglesia

Eclesiastés 4, 9-12

«Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!».

Cantar de los Cantares 2,8-14

«Aqui viene mi amado, saltando sobre los montes, brincando por los collados! Es mi amado como un gamo, es mi amado un cervatillo. Miren: se ha parado detrás de la tapia, atisba por las ventanas, mira por las celosías. Habla mi amado y me dice: «¡levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Porque ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y se han ido, brotan flores en la vega, llega el tiempo de la poda, el arrullo de la tórtola se deja oír en los campos; apuntan los frutos en la higuera, la viña en flor difunde perfume. ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Paloma mía, que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz, porque es muy dulce tu voz, y es hermosa tu figura».

Oseas 2, 16.7. 21-22

Esto dice el señor: «Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto. Y le hablaré al corazón. Ella me responderá allá, como cuando era joven, como el día en que salió de Egipto. Israel, yo te desposaré conmigo para siempre. Nos uniremos en la justicia y la rectitud, en el amor constante y la ternura. Yo te desposaré en la fidelidad y entonces tú conocerás al señor».

Corintios 13, 1- 8

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”.

¿Te gusta alguna de estas lecturas para tu boda por la iglesia?


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