
Seguro que te ha pasado: compraste la freidora de aire con toda la ilusión del mundo y, al cabo de un tiempo, solo la usas para hacer las típicas patatas o unas alitas. La realidad es que mucha gente se queda en lo salado, pero este aparatito es un auténtico que merece que le saquemos todo el jugo aprovechando algunos trucos para sacar el máximo provecho a la freidora de aire.
Si te apetece un capricho dulce pero no quieres liarte encendiendo el horno, especialmente en verano cuando la casa ya es un horno, la airfryer es tu mejor aliada. Desde bizcochos esponjosos hasta tartas cremosas, los postres en freidora de aire son sorprendentemente sencillos de preparar y quedan fetén.
Clásicos irresistibles: Tartas y Bizcochos
Para empezar por lo más top, tenemos la tarta de queso. Puedes hacer una versión muy similar a la famosa tarta de la Viña, consiguiendo esa textura cremosa y fundente que tanto nos gusta. El truco está en precalentar la máquina a 200 °C y luego cocinar la mezcla de queso crema, huevos, nata y azúcar a 170 °C durante 45 minutos, protegiéndola con papel de aluminio para que no se queme por arriba. Un último toque a 200 °C durante 8 minutos y, tras un buen reposo en la nevera, tienes un postre de diez.
Si buscas algo más chocolatoso, una tarta de chocolate intensa es la opción ideal. Mezclando ingredientes secos como cacao y harina con mantequilla, huevos y chocolate fundido, se obtiene un resultado tan esponjoso como el horno. Se cocina a 180 ºC durante unos 20 minutos y se remata con una cobertura de chocolate y nata que la deja espectacular.
En cuanto a los bizcochos, el de yogur es el rey absoluto por su sencillez. Usando la medida del vaso de yogur para el aceite, el azúcar y la harina, y añadiendo ralladura de limón para darle ese toque fresco, se hornea a 170 °C durante 30 minutos. Si quieres variar, puedes probar un bizcocho de natillas, que aporta una cremosidad extra, o aventurarte con uno de calabaza, que queda increíble si le pones un frosting de queso por encima.
Dulces fritos y caprichos crujientes
Una de las mayores ventajas de la freidora de aire es que podemos disfrutar de frituras con mucho menos aceite. Los donuts de hojaldre son un ejemplo perfecto: solo necesitas dos láminas de hojaldre, huevo, mantequilla y una mezcla de azúcar y canela. Tras congelar la masa unos 15 minutos para que suban más, se cocinan a 165 ºC durante 10 minutos y se pasan por la canela mientras están calientes.
Los churros y las torrijas con toque asiático también encuentran su lugar aquí. Para los churros caseros, basta con hervir agua con sal, añadir harina y formar los palitos con una manga pastelera directamente en la cubeta. Unos 7 minutos a 200 ºC y ya los tienes. Si prefieres los churros congelados, basta con un toque de spray de aceite y 10 minutos a la misma temperatura.
Para los más atrevidos, existen las Oreo fritas. Se trata de rebozar las galletas en una masa líquida de harina, leche, huevo y vainilla, y cocinarlas a 180 ºC durante unos 4 minutos por cada lado. El resultado es un bocado crujiente y dulce que es pura pecaminosidad, pero sin terminar empapados en aceite.
Postres rápidos y opciones ligeras
Si buscas algo más individual, el coulant de chocolate es la elección correcta. La clave es un tiempo de cocción muy corto (unos 8 minutos a 200 ºC) para que el exterior se cuaje pero el corazón se mantenga líquido. Desmoldarlo y servirlo con una bola de helado es el cierre perfecto para cualquier cena.
El flan de huevo también se puede adaptar. Usando moldes de silicona y una base de caramelo casero hecho en el microondas, se cocina a 160 °C durante 16 minutos. Es una alternativa cómoda y rápida que evita complicaciones.
Para quienes prefieren algo más saludable, los chips de manzana son una maravilla. Solo hace falta laminar la fruta y cocinarla hasta que esté crujiente, pudiendo acompañarla con miel o chocolate fundido. Otra opción nutritiva son las galletas de avena y plátano, machacando la fruta madura y mezclándola con copos de avena, almendra y canela, horneando durante 25 minutos a 180 ºC.
Otras delicias con hojaldre
El hojaldre es el mejor amigo de la freidora de aire porque se vuelve supercrujiente en tiempo récord. Podemos preparar croissants rellenos de chocolate o palmeritas que en solo 10 o 15 minutos a 185 ºC están listos para comer. También es posible hacer un estilo strudel de manzana, preparando una compota casera con canela y nuez moscada, envolviéndola en hojaldre y dorando todo a 175 ºC durante 10 minutos.
La capacidad de este electrodoméstico para imitar la convección del horno nos permite experimentar con casi cualquier receta dulce. Desde la gestión de la temperatura para que un bizcocho no quede seco, hasta el control del tiempo para un coulant perfecto, la airfryer se ha consolidado como una herramienta versátil y eficiente para endulzar nuestros días sin complicaciones.

