Por que gritar a tus hijos NUNCA es una opción

¿Cuántas veces gritas a tus hijos al día? Es probable que lo hagas casi por inercia y que no te hayas parado a pensar en las graves consecuencias que puede tener para su desarrollo, su autoestima, su bienestar emocional y también para vuestra relación. Cuando gritas estás transmitiendo tu incapacidad para educar de una forma asertiva y con disciplina positiva por este motivo es necesario que seas consciente de esto.

¿Gritas a tus hijos?

Si gritas a tus hijos estarás estableciendo una barrera emocional entre tú y tus hijos y a ellos, les estarás causando graves heridas emocionales. Gritar indiscriminadamente es una forma de maltrato psicológico que solo libera tu frustración ante una situación que no eres capaz de otra manera.

Los niños sienten miedo, el respeto hacia ti se desvanecerá y lo peor, tus hijos aprenderán a que gritar es una forma aceptable de comunicarse con los demás. Por lo tanto, si tus hijos te gritan, no te enfades con ellos… Primero recapacita y sé honesto contigo mismo, ¿gritas a tus hijos? Si les gritas tus hijos también te gritarán porque habrán aprendido de ti a hacerlo.

Si no quieres que tus hijos te griten y quieres que te muestren respeto, primero respeta a tus hijos y háblales con respeto, con un tono de voz suave. Es cierto que en ocasiones, las responsabilidades diarias o el estrés pueden hacer que les grites, de forma puntual. Si esto ocurre, pídeles perdón inmediatamente y promete que intentarás controlarte para no hacerlo más, y luego, hazlo. Es muy importante que tus hijos vean en ti arrepentimiento y voluntad de cambio, porque de esta manera les estarás enseñando algo fundamental que ellos también aplicarán en el futuro: la responsabilidad de las propias acciones.

Respira hondo y cuenta hasta 10

Parece simple pero es efectivo. Si crees que la situación que tiene delante se está desbordando por el comportamiento de tus hijos o por tu estado de estrés, antes de gritar, sal de la situación por unos segundos, respira profundamente y cuenta hasta 10. Así te darás la oportunidad de calmarte y ver la situación desde otra perspectiva.

De esta manera, podrás pensar de una forma más acertada el cómo enfrentarte a la situación y cómo reconducir la conducta de tus hijos de una forma mucho más efectiva y adecuada. La disciplina positiva es fundamental. Trabaja con tus hijos a través de la educación emocional y hazles ver que pueden comportarse de otro modo, más adecuado.

Establece normas, límites y rutinas en casa y así todos sabréis cómo actuar en un momento dado, tus hijos se sentirán más seguros y tú te verás más capaz de controlar la situación sin necesidad de utilizar la agresividad que transmiten los gritos.

Tus hijos no necesitan tus gritos para hacer las cosas bien, solo necesitan sentirse comprendidos, escuchados y respetados, y esto, a través de los gritos no se consigue. Sé consciente de si gritas a tus hijos y busca remedios para que la crianza sea armoniosa en lugar de conflictiva.



Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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