Personalidades tóxicas: el perfil agresivo-pasivo en la pareja

Personalidades tóxicas el perfil agresivo-pasivo en la pareja

Perfil agresivo-pasivo. Todas conocemos a alguna persona con estas características. Son personalidades con las que cuesta mucho convivir, ahí donde se ejerce una sutil manipulación mediante comportamientos que alternan la pasividad, y el ataque.

Llama la atención el hecho de que ensalcen por ejemplo los grandes proyectos. Grandes planes por los cuales, no demuestran esfuerzo alguno por alcanzarlos. Y lo que es peor, nos ponen “muros” a nosotros. Les gusta criticar, juzgar a las personas, pero a la vez, viven escondidas en su propia burbuja. En su propio aislamiento, ahí donde evitar asumir responsabilidades, así como apoyar a quienes están a su lado. Hoy en Bezzia, queremos hablarte sobre el comportamiento de los pasivos-agresivos a nivel de pareja.

Cómo identificar un perfil agresivo-pasivo

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1. Falta de cooperación

Las personalidades agresivo-pasivas, optan casi siempre por la inmovilidad. Suelen involucrarse muy poco en los ámbitos más importantes de su vida. A la hora de mantener una relación con ellos, por ejemplo, notamos cómo a pesar de decirnos que nos aman, no vemos excesivas pruebas de ello en el día a día.

Suelen optar por las excusas cuando les demandamos algo. Son ellos quienes prefieren llevar la iniciativa a la hora de hacer planes sin escuchar nuestra opinión. Pero a su vez, gustan de ejercer el poder criticando a los demás. Atacando aspectos que por ejemplo, también ellos cometen. Suelen ser pasivos en su cotidianidad, una actitud que lejos de demostrar serenidad o calma, es simple falta de ímpetu. De responsabilidad hacia los suyos y hacia sí mismos.

2. La “ley del hielo” como forma de coacción

Seguro que en cuanto te demos unas pequeñas pistas sobre lo que significa la “ley del hielo”, vas a entenderlo de inmediato:

  • Si algo le molesta a la persona con perfil agresivo-pasivo, no te lo va a decir. Elegirá el silencio y la cara seria para demostrarte que hay algo que no le parece bien, antes de decírtelo con palabras.
  • Son habituales las conversaciones del tipo: ¿Te ocurre algo?, “¿A mí? A mi no me pasa nada”.
  • El silencio es un modo de castigo. No son personas eficientes a la hora de comunicar, es más, lo evitan. Se escudan en su propia frialdad para ocasionarnos malestar, remordimientos y dolor.

3. El uso habitual del sarcasmo

Otro recurso infalible. Estamos convencidos de que estas características no te serán desconocidas. Sabemos que todos conocemos a alguien con este tipo de personalidad tan complicada. Tan difícil de enfrentar. Sin embargo, a nivel de pareja se vuelve algo más “convulsa”.

  • El sarcasmo es un arma de doble filo que le permite a la persona con perfil agresivo-pasivo, hacer daño y manipular.
  • Usa este recurso para desahogar aquello que le molesta, a la vez que para ridiculizarnos. El sarcasmo es un escudo. Una pantalla donde esconderse, puesto que nunca nos dirá con palabras claras y altas qué le ocurre. Qué le molesta. Es mejor usar una sutil y dañina ironía para atacar.

4. “Estoy distraído” ¿por qué tienes que hablarme ahora?

En ocasiones, buscamos esos necesitados instantes en que poder hablar con nuestra pareja. Algo tan común y básico se hace casi imposible con el perfil agresivo-pasivo. Te explicamos la razón.

  • Suelen evitar el contacto visual, rehuyen el mirarnos cuando les hablamos.
  • Y lo que es peor. Suelen darse esas situaciones en las que, después de haberles dicho algo importante, nos responde aquello de “perdona, ¿qué has dicho? estaba en otra parte”.
  • Aunque les repitamos una vez más las mismas palabras, es probable que cualquier cosa les distraiga de nuevo. Es una táctica con la cual, evitar responsabilizarse de las cosas.

5. “¿Yo?, pero si yo nunca me enfado…”

Lo vemos en su rostro, en su actitud, en su trato “helado”. Sabemos que están molestos por alguna razón que desconocemos y es casi imposible averiguar por qué.

  • Niegan la evidencia para ocasionarnos sufrimiento, a la vez que para levantar muros de distancia.
  • No les gusta comunicar y aún menos hablar de sus sentimientos o emociones. Negar su enfado es un modo sencillo de evitar tener que razonar sobre temas importantes de la relación. Evitar, en esencia, responsabilizarse de algún modo de que no somos felices. De que tal vez ellos, tienen algo de culpa.

6. La vieja técnica de la victimización

El hacerse la “víctima” es algo que siempre ha funcionado y que funcionará. Es un recurso fácil para el perfil agresivo-pasivo, porque con ello, ganan todo esto:

  • Asumir responsabilidades.
  • Demostrar que están heridos, y responsabilizarnos a nosotras en lugar de a ellos.
  • Saben que al final, nos sentiremos culpables, y que haremos lo imposible por buscar su bienestar.
  • Si lo logran, si al final caemos en su chantaje, habrán logrado su propósito: evitar comunicar, asumir responsabilidades, y reconocer que su comportamiento no hace feliz a la pareja.

Para concluir. Debes saber que el perfil agresivo-pasivo está ampliamente descrito en manuales de psiquiatría como el DSM-IV. Sin embargo, no se le considera un trastorno en sí. De momento es una conducta poco efectiva emocional y socialmente. Una personalidad que trae consecuencias tanto a nivel laboral, como personal y afectivo.

Personas inmaduras y con patrones en ocasiones de claro maltrato emocional hacia quienes conviven con ellos, que hay que saber reconocer. Recuerda siempre mantener las riendas de tu vida, y una buena autoestima que te permita poner límites. Y ante todo, pensar siempre en tu propia felicidad.


Un comentario

  1.   martha dijo

    Como vivir con pasivo agresivos

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