
Los libros de cocina de Yotam Ottolenghi son una fuente inagotable de inspiración culinaria. Aunque no siempre sigo sus recetas al pie de la letra, suelen ser el punto de partida para mis propias creaciones, adaptadas a los ingredientes disponibles en mi despensa. Este pastel de coliflor es un ejemplo magnífico de cómo transformar una receta compleja en algo más sencillo y accesible, sin perder sabor ni estilo.
El pastel de coliflor no solo destaca por su sabor, sino también por su presentación visual. Su textura suave y los colores vibrantes, junto con la sencillez de su preparación, lo convierten en una excelente opción para comidas o cenas. Puedes servirlo acompañado de una ensalada verde para un menú equilibrado y saludable. Además, este pastel se puede preparar con antelación, lo que lo convierte en una solución perfecta para quienes buscan ahorrar tiempo en la cocina.
La versión original de la receta, extraída del libro de Ottolenghi, emplea el doble de las cantidades aquí propuestas, ideales para un molde de 15 centímetros y aproximadamente cuatro raciones generosas. Algunos ingredientes han sido reemplazados o eliminados en esta versión, sin comprometer la calidad del resultado final. ¿El veredicto? ¡Un pastel irresistible que debes probar!
Ingredientes (para un molde de 15 cm)
- 260 g de coliflor
- 1/2 cebolla
- 2 cucharadas rasas de aceite de oliva extra virgen
- 1/2 cucharadita de romero picado
- 3 huevos grandes
- 60 g de harina de trigo
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/3 cucharadita de cúrcuma
- 75 g de queso parmesano rallado
- 1/2 cucharadita de sal
- Pimienta negra al gusto
- Mantequilla para engrasar el molde
- 2 cucharadas de semillas de sésamo blancas
Beneficios nutricionales
La coliflor es un ingrediente bajo en calorías que destaca por su rico contenido en nutrientes esenciales. Contiene abundante vitamina C, vitaminas del complejo B, vitamina K, magnesio, potasio y calcio. Además, posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que la convierte en una opción ideal para dietas saludables. La combinación de huevo y queso en este pastel aporta proteínas y calcio, convirtiéndolo en un plato completo y equilibrado.
El uso de cúrcuma en esta receta no solo añade un color vibrante y un sabor especial, sino que también aporta beneficios para la salud, como sus propiedades antioxidantes y su capacidad para combatir la inflamación. Al preparar este pastel, no solo estás disfrutando de una deliciosa comida, sino que también estás cuidando tu cuerpo.
Paso a paso
- Precalienta el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.
- Limpia la coliflor y sepárala en trozos pequeños. Pon agua con sal a calentar en una cazuela. Cuando hierva, cuece la coliflor durante 15 minutos. Retírala, colócala en un colador para eliminar el exceso de agua y deja que se enfríe.
- Mientras tanto, corta cuatro aros de cebolla para decorar y pica el resto en trozos medianos. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio y pocha la cebolla durante 10 minutos. Añade el romero, cocina dos minutos más y retira del fuego para que se temple.
- En un bol, mezcla los ingredientes secos: harina, cúrcuma, levadura, sal y pimienta.
- En otro recipiente, bate los huevos y mézclalos con la cebolla templada, los ingredientes secos y el queso parmesano. Finalmente, incorpora los trozos de coliflor.
- Engrasa un molde desmontable de 15 cm con mantequilla y espolvorea las semillas de sésamo en las paredes para evitar que se pegue.
- Vierte la mezcla en el molde y decora con los aros de cebolla reservados.
- Hornea durante 45 minutos o hasta que el pastel esté completamente cuajado. Retira, deja enfriar durante 5 minutos y desmolda cuidadosamente.
- Sírvelo con una ensalada fresca y disfruta.
Consejos adicionales
Si buscas una alternativa más ligera, puedes sustituir la harina de trigo por harina de almendra o de garbanzo para hacerlo sin gluten. Además, puedes incorporar especias como el comino o el pimentón para darle un toque distintivo al sabor. Este pastel también es ideal para quienes buscan incorporar más verduras en su dieta diaria de una manera original y apetitosa.
Puedes adaptarlo fácilmente a una versión vegana utilizando un sustituto de huevo en polvo y queso vegano rallado. De esta manera, se convierte en un plato apto para todos los comensales, independientemente de las restricciones dietéticas.
Este pastel es una opción deliciosa, versátil y saludable que no dejará a nadie indiferente. Su facilidad de preparación y el equilibrio entre sabor y nutrición lo convierten en un plato estrella para cualquier ocasión.

