
La Región de Murcia ha decidido mantener la mascarilla obligatoria en todos sus centros sanitarios hasta el 14 de enero, una prórroga que llega en pleno pico de virus respiratorios y en unas fechas marcadas por las reuniones navideñas. La medida afecta tanto a la sanidad pública como a la privada y se aplica a pacientes, acompañantes, visitantes y profesionales.
La decisión, que se formalizará mediante una orden de la Consejería de Salud en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM), busca contener el impacto asistencial de la gripe, la bronquitis, la bronquiolitis y otras infecciones respiratorias agudas, que han disparado las consultas y la presión en Urgencias en las últimas semanas.
Hasta cuándo es obligatoria la mascarilla y dónde se aplica
La obligatoriedad del uso de la mascarilla en centros sanitarios entrá en vigor el 9 de diciembre como respuesta al incremento de las infecciones respiratorias agudas (IRA) en la comunidad y, tras la nueva orden, se prorroga desde el 31 de diciembre hasta el 14 de enero. Es decir, la medida se mantiene sin interrupciones durante todo el periodo navideño.
Según ha detallado la Consejería de Salud, la mascarilla seguirá siendo imprescindible en los siguientes recursos del sistema sanitario regional, tanto públicos como privados: hospitales, centros de salud, consultorios y servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP). No se trata de una simple recomendación, sino de una obligación que afecta a todo aquel que acceda a estos espacios.
El consejero de Salud, Juan José Pedreño, ha explicado que esta prórroga se adopta con el aval del Servicio de Epidemiología y con un objetivo claro: «proteger a los pacientes, a las personas más vulnerables y a los profesionales» y anticiparse a posibles tensiones en la red asistencial derivadas del repunte de virus respiratorios.
Durante su visita al Hospital Comarcal del Noroeste, Pedreño recordó que la mascarilla no es solo para quien está enfermo, sino también para quienes acuden a acompañar o visitar a personas ingresadas, dado que cualquier visitante puede convertirse en vehículo de transmisión dentro del hospital.
Razones epidemiológicas: repunte de gripe y otras infecciones respiratorias
La prórroga de la mascarilla se apoya en los datos del último informe del Servicio de Epidemiología, correspondiente a la semana del 15 al 21 de diciembre. En ese periodo, el conjunto de las infecciones respiratorias agudas en la Región de Murcia aumentó un 19 % respecto a la semana anterior, confirmando la tendencia al alza registrada desde comienzos de mes.
Dentro de este repunte global, destacan especialmente los casos de bronquitis y bronquiolitis, cuyo índice de incidencia se disparó un 31 %. También la gripe siguió creciendo, aunque de forma más moderada que en semanas previas: un 15,3 % de aumento entre el 15 y el 21 de diciembre, frente a subidas mucho más acusadas en fechas anteriores.
La evolución de la gripe, según advierten los especialistas, se encuentra en una especie de fase de meseta: los datos apuntan a que la epidemia gripal podría haber alcanzado su pico, pero no se descarta un nuevo repunte tras las reuniones familiares y sociales de Navidad y Año Nuevo.
En contraste con estas cifras, la incidencia de la COVID-19 ha descendido un 23 % en el mismo periodo analizado. No obstante, las autoridades sanitarias subrayan que la caída del coronavirus no compensa el fuerte crecimiento de otros virus respiratorios, que son los que actualmente están saturando las consultas de Atención Primaria y los servicios hospitalarios de Urgencias.
De hecho, la combinación de gripe, bronquitis, bronquiolitis y virus respiratorio sincitial (VRS) está generando una presión asistencial muy elevada. En hospitales como el Reina Sofía, por ejemplo, los ingresos por gripe han comenzado a bajar ligeramente —con 33 pacientes frente a los 45 de semanas anteriores—, pero sigue habiendo «mucha presión en Urgencias», donde se han llegado a atender más de 300 personas diarias durante el fin de semana, según apuntó su director médico, Fernando de la Cierva.
Navidades, más contactos y mayor riesgo de contagios
Uno de los factores clave que ha tenido en cuenta la Consejería de Salud a la hora de decidir esta prórroga es el contexto social de estas fechas. Como recordó el consejero Pedreño, las fiestas navideñas multiplican las interacciones sociales, tanto en espacios cerrados como en reuniones familiares, celebraciones y eventos, lo que incrementa el riesgo de propagación de virus respiratorios.
En este escenario, las autoridades temen que la alta circulación del virus pueda traducirse en un nuevo aumento de contagios en las semanas posteriores a Navidad y Reyes, con el consiguiente impacto en las consultas y hospitalizaciones. De ahí que se haya optado por mantener la mascarilla obligatoria al menos hasta el 14 de enero, con la idea de abarcar todo el periodo navideño y los días inmediatamente posteriores.
La Consejería insiste en que la mascarilla es una barrera física sencilla y eficaz para reducir la transmisión en espacios donde conviven personas vulnerables, como son los hospitales y centros de salud. Junto a ella, se recalca la importancia de reforzar las medidas de higiene, especialmente el lavado frecuente de manos.
Salud recuerda que los principales mecanismos de contagio de estas infecciones son el contacto directo con personas infectadas a través de gotas respiratorias y la transmisión aérea en espacios mal ventilados, además del contagio indirecto mediante objetos y superficies contaminadas. Por eso se pide extremar la prudencia en salas de espera, pasillos hospitalarios y zonas comunes.
Recomendaciones fuera de los hospitales: centros sociosanitarios, consultas privadas y farmacias
Aunque la orden fija la obligatoriedad únicamente en el ámbito sanitario, la Consejería de Salud amplía sus recomendaciones a otros entornos sensibles. En concreto, el documento que se prorroga hasta el 14 de enero aconseja el uso de mascarilla en los centros y servicios del ámbito social que atienden a personas mayores y/o con discapacidad, tanto residencias como centros de día, sean públicos, concertados o privados.
También se recomienda que se utilice mascarilla en las consultas sanitarias privadas donde exista una relación muy estrecha y cercana entre profesional y paciente, por ejemplo en determinadas pruebas diagnósticas o consultas con contacto físico prolongado.
Otro punto destacado de la orden es la recomendación explícita para los establecimientos sanitarios, en especial las farmacias. Estos espacios, muy concurridos en temporada de gripe, concentran a personas con síntomas y a población vulnerable, por lo que el uso de la mascarilla se considera una medida prudente para reducir las posibilidades de transmisión.
El mensaje que lanza la administración regional es claro: no se trata solo de protegerse uno mismo, sino de proteger a los demás, especialmente a quienes tienen más riesgo de desarrollar complicaciones, como mayores, personas con enfermedades crónicas, embarazadas o inmunodeprimidas.
Planes de contingencia y alta presión asistencial
El incremento de las infecciones respiratorias se ha traducido en una carga asistencial muy alta en los centros sanitarios de la Región de Murcia. Urgencias hospitalarias y Atención Primaria están soportando un volumen de pacientes superior al habitual, con un mes de diciembre muy complejo marcado, según reconoce la propia Consejería, por «la mayor epidemia gripal en años».
Para hacer frente a esta situación, el Servicio Murciano de Salud (SMS) dispone ya de planes de contingencia específicos frente a la gripe en todas las áreas de salud. Estos planes, que se activan cada temporada, contemplan medidas como la ampliación de camas hospitalarias, la habilitación de espacios de preingreso y el refuerzo de los servicios de Urgencias.
En cada hospital se ha planificado la posible ampliación de camas y puestos en Urgencias para absorber el incremento de pacientes con patologías respiratorias. El objetivo es poder reorganizar recursos con rapidez si la afluencia sigue creciendo en las próximas semanas.
El consejero Pedreño subraya que «el SMS está preparado, como todos los años, para adoptar las medidas que hagan falta» y garantizar la atención a la población. Aun así, desde la administración se insiste en la importancia de que la ciudadanía colabore utilizando mascarilla en los entornos indicados y siguiendo las recomendaciones sanitarias para aliviar, en la medida de lo posible, la saturación de los servicios.
Vacunación, la otra gran herramienta de prevención
Junto a la mascarilla y las medidas de higiene, la Consejería de Salud insiste en que la vacunación sigue siendo la mejor herramienta de prevención frente a la gripe y otras infecciones respiratorias graves. La campaña de vacunación continúa activa, con especial foco en los grupos de riesgo.
Las autoridades sanitarias dirigen un llamamiento concreto a las personas mayores de 60 años, a quienes padecen enfermedades crónicas, a embarazadas y mujeres en periodo de lactancia, así como a los niños de entre 2 y 9 años, que también forman parte de la estrategia de inmunización frente a la gripe.
Pedreño ha recordado que la vacunación no solo reduce la probabilidad de contagio, sino que disminuye de forma notable el riesgo de desarrollar cuadros graves que requieran ingreso hospitalario o puedan derivar en complicaciones. En un contexto de alta circulación viral, cada dosis efectiva contribuye a rebajar la presión sobre el sistema sanitario.
En paralelo, la Consejería anima a los profesionales sanitarios y sociosanitarios a mantenerse vacunados, tanto por su propia protección como por la de los pacientes a los que atienden, dado que su exposición al virus es mayor y constituyen un eslabón clave en la cadena de prevención.
Con la mascarilla obligatoria en hospitales y centros de salud hasta el 14 de enero, la recomendación de usarla en entornos con población vulnerable y la campaña de vacunación en marcha, la Región de Murcia afronta estas semanas críticas con un conjunto de medidas que buscan frenar el impacto de la ola de infecciones respiratorias y preservar la capacidad de respuesta de su sistema sanitario, al tiempo que se pide a la ciudadanía un plus de responsabilidad y prudencia en plena temporada de virus y reuniones navideñas.

