Multas de hasta 1.500 euros en Cartagena por no recoger las heces de las mascotas

  • Cartagena refuerza el control sobre la recogida de excrementos de mascotas con sanciones de 100 a 1.500 euros.
  • La campaña municipal incluye reparto gratuito de bolsas, fundas con agua y jabón y folletos informativos.
  • El Ayuntamiento busca mejorar la convivencia, la higiene y la imagen de la ciudad con pautas sencillas para los dueños.
  • Se hace un llamamiento a la responsabilidad individual y al uso correcto del espacio público compartido.

Campaña municipal sobre recogida de excrementos de mascotas

En Cartagena, dejar los excrementos de las mascotas tirados en la calle puede salir muy caro. El Ayuntamiento ha decidido dar un paso más en la lucha contra esta mala práctica y ha recordado que la ordenanza municipal contempla sanciones económicas que pueden alcanzar los 1.500 euros para quienes no recojan las heces de sus animales.

La medida se enmarca en una campaña de concienciación ciudadana que no solo insiste en las multas, sino que también pone el foco en la responsabilidad de cada propietario de mascotas. El objetivo es mejorar la limpieza de las calles, la convivencia vecinal y la imagen general de la ciudad, problemas que se ven seriamente afectados por la presencia de excrementos y orines en la vía pública.

Multas de 100 a 1.500 euros por no recoger los excrementos

La normativa municipal de Cartagena es clara: no retirar los excrementos de las mascotas de la vía pública constituye una infracción leve. Aun así, las consecuencias económicas pueden ser importantes, con sanciones que oscilan entre los 100 y los 1.500 euros en función de la gravedad y de la reincidencia.

Durante los actos de presentación de la campaña, se recordó a los vecinos que la calle, las aceras y las plazas son espacios compartidos, y que todos los usuarios tienen derecho a disfrutar de ellos en condiciones de higiene adecuadas. Por ello, el Ayuntamiento ha insistido en que va a reforzar la aplicación de la ordenanza y la vigilancia sobre este tipo de conductas incívicas.

La concejala de Política Social, Cristina Mora, ha subrayado que estas sanciones no persiguen recaudar, sino corregir comportamientos que deterioran la convivencia y la salud pública. Según explicó, la presencia de heces y orines en el entorno urbano continúa siendo uno de los asuntos que más quejas genera entre los residentes.

En distintos puntos del municipio, como la calle Carlos III o el sector Estación, se ha aprovechado el contacto directo con la ciudadanía para aclarar dudas sobre la ordenanza que regula la tenencia responsable de animales y para recordar que la sanción se puede imponer siempre que un propietario deje los excrementos en la vía pública sin recoger.

Una campaña para fomentar el comportamiento cívico

Multas por no recoger excrementos de mascotas

Para acompañar el refuerzo de la normativa, el Consistorio ha puesto en marcha una campaña de comunicación orientada a cambiar hábitos en el día a día de los dueños de mascotas. No se trata solo de informar sobre las multas, sino de insistir en la importancia de pequeños gestos que, sumados, marcan una gran diferencia en la limpieza de la ciudad.

Esta iniciativa se ha desarrollado en colaboración con la concesionaria municipal de limpieza, Lhicarsa, que participa activamente en el reparto de materiales y en la difusión de los mensajes clave. En algunos barrios también se han implicado la Junta Municipal y asociaciones vecinales, reforzando el carácter comunitario de la campaña.

En los puntos informativos instalados en diferentes zonas se han distribuido folletos que resumen la normativa y las posibles sanciones, además de recordar los beneficios de mantener calles y plazas libres de suciedad. Estos materiales explican de manera sencilla qué se considera infracción y qué conductas se esperan de los propietarios de animales.

A lo largo de estas jornadas, representantes municipales han insistido en que la limpieza urbana no depende solo del servicio de recogida, sino también de la implicación de cada vecino. La campaña anima a entender que cada gesto, por pequeño que parezca, contribuye a construir una Cartagena más cuidada y agradable para todos.

El mensaje de fondo es claro: tener un animal conlleva derechos, pero también obligaciones. Una de las más básicas, y al mismo tiempo más visibles, es recoger sus excrementos y minimizar el impacto de sus orines en el entorno urbano.

Reparto de bolsas, fundas y botellas para facilitar el cumplimiento

Para que la teoría se traduzca en práctica, el Ayuntamiento y Lhicarsa han optado por poner al alcance de los ciudadanos herramientas sencillas y gratuitas. Entre las acciones previstas, destaca el reparto de bolsas desechables específicas para recoger las heces, facilitando así que los propietarios siempre dispongan de un recurso a mano.

Junto a las bolsas, se entregan también fundas o pequeños recipientes preparados para llenarse con agua y jabón. Estos envases están pensados para que los vecinos puedan usarlos inmediatamente después de que su mascota orine en la vía pública, ayudando a diluir y limpiar la zona afectada.

En algunos puntos, los responsables de la limpieza han explicado además el uso de pequeños depósitos donde se mezcla una parte de agua con tres de vinagre, una proporción que ayuda a neutralizar el olor del orín y reduce el impacto en pavimentos y fachadas. Esta solución casera se ha presentado como un complemento práctico y fácil de aplicar.

Durante las actividades de la campaña, la concejala Cristina Mora y representantes de la empresa de limpieza han ido entregando también portarrollos de bolsas compostables, que los dueños pueden llevar colgados de la correa o del cinturón. De este modo, se busca que, al salir de casa, resulte más difícil olvidar las bolsas.

Los usuarios que se han acercado a estos puntos de información han valorado positivamente la iniciativa, señalando que contar con materiales gratuitos y recordatorios constantes hace más sencillo incorporar estas rutinas a su vida diaria y contribuye a que más personas se sumen al cuidado del espacio público.

Recomendaciones básicas para los dueños de mascotas

La campaña gira en torno a una serie de pautas muy concretas que el Ayuntamiento considera esenciales para mantener la ciudad limpia y evitar sanciones. Se trata de normas sencillas, asumibles para cualquier propietario responsable.

La primera recomendación es llevar siempre bolsas al sacar al perro a la calle. No basta con confiar en que habrá papeleras cercanas o que alguien más se hará cargo: cada dueño debe recoger de inmediato las heces de su animal y depositarlas correctamente en un contenedor o papelera.

En segundo lugar, se insiste en el uso de botellas con agua, con o sin jabón, para diluir los orines. Aunque los orines no son tan visibles como las heces, su acumulación genera malos olores, manchas y un deterioro progresivo de la vía pública, especialmente en aceras y zonas muy transitadas.

Otro punto clave es evitar que las mascotas hagan sus necesidades en fachadas, portales, esquinas de edificios o zonas infantiles. Estas áreas son particularmente sensibles, ya que afectan directamente a viviendas, comercios y espacios de juego para niños, donde la tolerancia a la suciedad es mínima.

La administración local recuerda igualmente que el espacio público es compartido por peatones, ciclistas, menores, personas mayores y todos los vecinos, con o sin mascotas. Por ello, respetar la normativa de higiene se entiende como una muestra básica de respeto hacia los demás.

Por último, se anima a los propietarios a informarse bien sobre la ordenanza municipal para conocer no solo las sanciones, sino también el resto de obligaciones vinculadas a la tenencia responsable de animales, como la identificación, el control en zonas comunes o el uso de correa en determinadas áreas.

Impacto en la convivencia, la higiene y la imagen de la ciudad

Más allá de las multas y de las campañas puntuales, el Ayuntamiento de Cartagena insiste en que el problema de los excrementos y orines en la vía pública tiene un impacto directo en la calidad de vida de quienes residen o trabajan en la ciudad. Las quejas vecinales suelen ir en aumento cuando se percibe dejadez en este ámbito.

La acumulación de suciedad en aceras, parques o portales perjudica la convivencia diaria entre vecinos, ya que genera conflictos entre quienes cumplen las normas y quienes no lo hacen. Además, condiciona el uso de determinados espacios, como zonas infantiles o jardines, que muchas familias evitan por la presencia de heces.

En términos de salud, la presencia de excrementos en la calle puede suponer un riesgo añadido, especialmente para niños y personas con movilidad reducida, que están más expuestos a entrar en contacto con estas zonas sucias. De ahí que las autoridades municipales insistan en su retirada inmediata.

También la imagen global de Cartagena se ve afectada cuando las calles aparecen llenas de restos de animales. Turistas, visitantes ocasionales y los propios residentes perciben el nivel de limpieza de la ciudad como un indicador de cuidado y de civismo, lo que influye en la reputación del municipio.

La administración local ha destacado que, con la colaboración ciudadana y el cumplimiento de unas normas básicas, es posible reducir considerablemente la presencia de excrementos y orines en la vía pública, mejorando así el entorno urbano sin necesidad de aumentar de forma desproporcionada los recursos destinados a limpieza.

En conjunto, la iniciativa municipal de Cartagena combina información clara sobre las sanciones, reparto de materiales prácticos y un llamamiento a la responsabilidad individual para que los dueños de mascotas asuman su papel en el cuidado de la ciudad. Quien pasea con su animal por la calle es, en buena medida, quien tiene en sus manos que las aceras estén limpias, que las multas no entren en juego y que la convivencia diaria sea más agradable para todos.

pasear perros durante la cuarentena
Artículo relacionado:
Pasear perros en cuarentena: reglas, consejos y cuidados