¡Motívate para hacer deporte!

Hablando desde una perspectiva bastante personal os diré que hasta hace poco, concretamente en enero de este mismo año, no encontré la motivación suficiente para hacer deporte y cumplir por fin con ese “propósito de año” que muchas nos marcamos pero pocas cumplimos. Pero, ¿por qué pasa esto? Yo años antes estuve apuntada a un gimnasio durante muchísimo tiempo, creo que llegué a estar registrada algo más de un año. De esos 12 meses o más, fui tan sólo 3 de ellos… Y ahora que he descubierto la verdadera motivación no sólo para empezar sino para continuar, que es lo verdaderamente difícil, tengo claro porqué sucede esto.

¿Por qué no tenemos constancia con el deporte?

Dar el primer paso para empezar a hacer deporte es relativamente fácil, lo complicado viene cuando hay que ir un día, y después otro, y después otro, sin rechistar, sin dejarnos vencer por la pereza o por las mil excusas más que en ocasiones ponemos.

Pero, ¿por qué no tenemos esa constancia? Mi respuesta es clara: Por no tener ni la motivación correcta, ni la suficiente.

La mayoría de mujeres, nos solemos apuntar a un gimnasio o solemos empezar a correr básicamente por dos razones: para adelgazar y vernos mejor físicamente. Estas razones y motivaciones están muy bien, pero no deben ser las únicas. Si son tus únicas motivaciones, no tendrás constancia a largo plazo, porque llegarán fechas como cumpleaños, bodas, barbacoas con la familia, etc., en la que comerás más de la cuenta y sentirás que la hora o dos horas que has corrido en días anteriores no ha valido para nada.

Debes buscar dentro de ti, pararte a reflexionar el tiempo que sea necesario y requieras y encontrar esas motivaciones reales que de verdad te empujen a salir a hacer deporte. Cuantas más encuentres, mayor constancia tendrás.

Razones para hacer deporte

Si no las encuentras, aquí te voy a decir algunas de ellas y cuáles de todas fueron las mías propias:

  1. Hacer deporte es ganar en salud: Tenemos que romper con la vida sedentaria que desde hace cientos de años llevamos y movernos. El cuerpo debe estar activo y cuanto más activo esté menos dolencias tendremos, más tonificados tendremos los músculos y más sanos nos sentiremos.
  2. Siéntete bien por dentro y por fuera: Hacer deporte es por controvertido que parezca, ganar en energía. Si haces deporte y vas motivada a ello, al finalizar puedo asegurarte que sí, te sentirás cansada, falta de aliento y con muchísimas ganas de tumbarte en un sofá o en la cama, pero te sentirás viva, te sentirás realizada… ¡Te sientes orgullosa de ti misma! Y toda esa energía, todo ese bienestar, también se refleja en tu físico y en tu rostro.
  3. ¡Despeja tu mente! Hacer deporte no sólo te libera físicamente, sino que también te despeja mucho la mente: de preocupaciones y rutinas diarias, de problemas, etc. Ese tiempo que dedicas a tu físico, también estás fortaleciendo tu salud mental, porque le estás dando descanso a la cabeza, no estás pensando en nada, simplemente te dedicas a esforzarte físicamente y a dar el máximo de ti en cada ejercicio o actividad.
  4. Si quieres adelgazar, hacer ejercicio a la par que hacemos una dieta es lo más beneficioso que puedes hacer para tu cuerpo. ¿Por qué? Si haces dieta pero no haces ejercicio no sólo perderás grasa sino que también perderás masa muscular. De ahí vendrá la falta de firmeza muscular y por tanto, la falta de tonificación. Sin embargo, si haces dieta a la vez que haces ejercicio, pasarás menos hambre, porque deberás comer más para poder aguantar las sesiones de ejercicio físico y además irás perdiendo grasa a la misma vez que irás tonificando tu cuerpo. ¡Adiós flacidez!

En mi caso, en un principio cuando me apunté a fitness funcional, me enfoqué principalmente en las razones 2 y 4 que os he indicando anteriormente, sin embargo, fui conociendo a gente, fui dedicándole más horas al cabo de la semana, y poco a poco (al cabo del mes o mes y medio), esa hora y media casi diaria que le dedicaba a hacer deporte se convirtió en una necesidad, porque empezó a cubrir las otras dos razones:

  • Cuando no iba me sentía mal conmigo misma y también me sentía el cuerpo más “pesado” y con menos energía. También había días que me dolía el cuello o la espalda.
  • Y por otro lado, también me ayudó, y me sigue ayudando, a liberar la mente por momentos y despejarme de todo.

Si quieres hacer deporte y tener constancia, tienes también que asegurarte de elegir el deporte que más te guste. Actualmente está de moda hacer running’, salir a correr, pero hay personas que no les motiva ni les gusta eso de ponerse unas zapatillas y hacer kilómetros. Quizás sea el zumba, el fitness, la natación, el yoga, etc., tu deporte preferido y aún no lo sabes. Así que ponte manos a la obra en su búsqueda y empieza con la motivación necesaria no sólo para empezar sino también para continuar. Ten claro también, que el deporte requiere de mucho sacrificio, por lo que ármate de paciencia para ver resultados y de fuerza de voluntad para continuar en él.

“Odié cada minuto de entrenamiento, pero dije, “no abandones”. Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”. (Muhammad Ali)


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