Mitos sobre alimentos que no debemos creer

A día de hoy tenemos una idea algo equivocada de los alimentos que consumimos y compramos a diario. En Internet, prensa, radio o televisión se habla a diestro y siniestro de muchos alimentos que pueden ser dañinos para nuestra salud, pero en realidad, son tan sólo mitos o leyendas.

Por ejemplo, todos hemos escuchado que es nocivo tomar leche en la edad adulta, sin embargo, nuestro organismo si que necesita el calcio y las vitaminas de los derivados de la leche para tener los huesos fuertes.

 En algunas ocasiones tenemos ideas erróneas sobre algunos alimentos, si conocemos a fondo cuáles son esos mitos y podremos tener claro cuáles son ciertos y cuáles son falsos. Además, conocerlos te permitirá saber más la historia de esos alimentos y podrás forjar tu propia opinión al respecto.

Recordamos por último, que cada organismo es caprichoso y diferente, un alimento que a ti te pueda sentar mal, a otra persona le puede ir la mar la bien, en estos temas es cuestión de dejar aflorar el sentido común y la lógica.

Mitos sobre alimentos, todos son falsos

Durante las comidas si se bebe agua se engorda

No sabemos por qué razón, pero se ha extendido la creencia que si bebemos agua mientras la comida aumentamos de peso. Esto rotundamente no es así, es una afirmación completamente falsa. El agua como tal no aporta nada de calorías, obviamente aumentamos de peso en ese instante, sin embargo, no no hará engordar durante ningún periodo de tiempo.

Dependiendo del organismo lo que sí que puede provocar es retención de líquidos por varios motivos.

Los productos light te ayudan a bajar de peso

Directamente estos productos no nos ayudan a perder peso, en ocasiones nos provoca un engorde inesperado. Los productos que son 0% grasa, aportan menor cantidad de calorías, sin embargo, para contrarrestar el sabor y demás por haber quitado la grasa les añaden más cantidad de azúcares y edulcorantes artificiales que a la larga nos hacen engordar.

Por otro largo, hay productos “light” y más ligeros que sí que tienen menos calorías que sus versiones normales, sin embargo, siguen engordando igual porque siguen siendo productos calóricos.

Los alimentos integrales tienen menos calorías

No es cierto que tengan menos calorías, es un mito que está muy extendido, pueden tener las misma cantidad e incluso en ocasiones son más calóricas. Sin embargo, éste tipo de alimento integral es más beneficioso para el organismo.

Esta variedad aporta más cantidad de fibra y otros nutrientes, sin embargo, a nivel calórico a penas se notará la diferencia, tan sólo que es más salubable para el organismo.

Los adultos no necesitan lácteos

Sí que es cierto que los adultos no necesitan tantas cantidades de calcio en su organismo como los niños, sin embargo, es importante que las dosis de calcio y vitamina D se mantengan porque a la larga puede causar daños.

Se deberán consumir derivados de la leche, que nos aporten nutrientes y proteínas.

La mantequilla es más saludable que la margarina

No hay distinción entre estos dos productos, tan sólo la cantidad de calorías que nos aportan y su procedencia. Por ejemplo, la margarina proviene de grasas vegetales mientras que la mantequilla proviene de la leche. 

Es igual de beneficiosa o igual de dañina, son dos productos de los que no debemos abusar porque sino nuestra presión arterial podría subir y podría además, ocasionarnos colesterol.

Comer fruta después de las comidas nos hace aumentar de peso

Este mito es falso, consumir fruta como postre después de comer una comida principal no hará que aumentes de peso. No importa si se consume antes o después la fruta, no tiene nada que ver porque el organismo no engordaría más por tomarla. 

La fruta si se consume antes de la comida lo que sí que nos hará será saciarnos más y comeremos m´s cantidad por lo que podremos comer menos cantidad. El importe calórico será el mismo si se come antes o después.

Estos son algunos de los mitos que se escuchan a todas horas sobre los alimentos, existen muchísimos más, no obstante tenemos que centrarnos en saber cuáles son reales y cuáles son falsos. Hay que documentarse siempre.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *