Mascarillas de tomate fantásticas para la piel

El tomate es uno de los alimentos más completos que podemos consumir, y es además imprescindible para llevar una alimentación sana y equilibrada. Es una gran fuente de antioxidantes y vitaminas A y C, un básico con el que podemos preparar y complementar infinidad de platos. Además, es muy útil también para la belleza, especialmente si hacemos mascarillas de tomate.

El jugo que tiene el tomate ayuda a secar el exceso de aceite, que en la piel puede obstruir los poros, y sus radicales libres ayudan a estimular la producción de colágeno. Además, entre sus propiedades se destacan que ayuda a retrasar la aparición de las arrugas, algo que siempre viene bien. Veamos algunas mascarillas de tomate que puedes preparar fácilmente en casa. ¡Toma nota!

Mascarillas de tomate caseras

Mascarilla facial de tomate

Corta un tomate por la mitad y frota cada mitad contra la piel del rostro, dejando que el jugo se quede ahí al menos durante 15 minutos para que penetre bien hasta los poros. Pasado ese tiempo, enjuaga con agua muy fría para cerrar los poros y evitar que las bacterias se exitendan, sellando así además la humectación. Seca con una toalla fina y sin frotar, con pequeños golpecitos.

Mascarilla reductora de poros

Mezcla dos cucharadas de zumo de lima fresco con otras dos de jugo de tomate y aplica en la zona donde tienes los poros. Dale 15 minutos para que penetre bien y  después retira con agua fría, secando pero sin frotar.

Mascarilla limpiadora de tomate

Otra de las mascarillas de tomate más eficaces es ésta limpiadora, que puedes preparar machacando un aguacate y un tomate maduro, mezclando después hasta tener una pasta homogénea. Aplica en el rostro, con especial incidencia en las zonas que tengan más puntos negros o grasa. Deja que actúe durante 20-30 minutos y enjuaga con agua fría.

Esta mascarilla limpiadora es especialmente recomendable para pieles mixtas. El tomate aportará frescura y eliminará el exceso de grasa, mientras que el aguacate te aportará sus propiedades hidratantes y antisépticas. Una maravilla de mascarilla.

Mascarilla refrescante

Esta mascarilla te vendrá muy bien si tienes alguna quemadura en el rostro que sea por culpa del sol, pero en realidad te la puedes aplicar en cualquier momento del año, especialmente si quieres refrescarte después de un largo día de trabajo o estudio.

Tritura medio tomate y mézclalo con dos cucharadas de yogur natural. Aplica en el rostro y deja que repose durante al menos 20 minutos. Enjuaga con cuidado, con agua fría, y seca con una toalla con golpecitos suaves, sin hacer presión ni frotar.

Mascarilla exfoliante de tomate

Tritura un tomate y mézclalo con el jugo de un limón y una cucharada de avena, hasta que tengas una pasta consistente. Aplica en el rostro y deja que actúe unos 15 minutos, retirando después con las manos, haciendo círculos, así lograrás el efecto exfoliación y podrás eliminar las células muertas. Lava después con agua fría y seca sin frotar.

Sea cual sea la mascarilla que elijas para aplicarte cada día, tanto de tomate como cualquier otra, es muy importante que no te olvides de ponerte también tu crema hidratante habitual. La hidratación es indispensable en cualquier rutina de belleza, ya que una piel hidratada es una piel bonita. Si ves que te aplicas crema hidratante pero tu piel no está en un buen estado, acude a tu médico, quizás tengas algún problema que te impida lucir una piel bella.

¿Qué te parecen estas mascarillas de tomate? ¿Has probado ya alguna de ellas? ¿Conoces otra que tenga como protagonista también a este ingrediente? ¡No lo dudes y compártela con nosotras para que todas podamos probarla!


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *