El maltrato sutil: las heridas que no se ven

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Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) el maltrato afecta a casi el 35% de mujeres de todo el mundo. Es una cifra a tener en cuenta pero que aún así, puede llegar a casi el 70% si tenemos en cuenta, además, ese otro tipo de agresión sutil y encubierta como es la manipulación emocional, la humillación o el desprecio con el que a menudo, debe hacer frente la mujer no solo en sus relaciones afectivas. En ocasiones, estos comportamientos también se ven en los entornos laborales.

Ahora bien, hoy, en “Bezzia” queremos ahondar contigo en ese maltrato psicológico que en ocasiones, puede darse precisamente a nivel de pareja. Hay mujeres que no perciben diferentes indicadores en el trato de sus parejas que puede considerarse claramente como un tipo de vulneración. Porque lo creamos o no, hay heridas latentes que no se ven en la piel pero que se esconden en el corazón, en nuestra mente. Te invitamos pues a tenerlo en cuenta.

Características del maltrato sutil o encubierto

Durante muchas generaciones a lo largo de nuestra historia se ha llevado a cabo una serie de comportamientos donde el papel y la figura de la mujer, ha sido claramente utilizado y vulnerado. El rol de género la ha destinado en exclusiva al hogar durante mucho tiempo. Relegada a una esfera tan íntima donde, en ocasiones, lo que ahí ocurría, era casi tabú. Si había maltrato se callaba o lo que era peor, era algo aceptable o normal.

Afortunadamente el progreso, las leyes y ante todo, la propia lucha de la mujer en su batalla por la igualdad de condiciones, derechos y oportunidades, ha obrado que tengamos una mayor libertad y ante todo, una estructura legal que nos defiende frente al maltrato. Ahora bien, hemos de señalar aquí también que aunque el maltrato a la mujer sea el más abundante y el que, tristemente, más vidas se lleva en todo el mundo, existe cómo no, el maltrato de a mujer hacia el hombre. Una realidad que tampoco es tan conocida, pero aún así, presente.

compararse con los demás

No obstante, lo que pretendemos destacar en este momento es la importancia de saber percibir ese otro tipo de agresión que no deja marcas, ni heridas, ni moretones en la piel. Hablamos cómo no, del maltrato sutil. Estas serían las principales características.

El uso de las ironías

La comunicación es sin duda una de las armas más afiladas y destructoras que pueda usar el ser humano. En ocasiones, ni tan solo son las palabras las que hieren, es el tono, es la mirada, es el desprecio contenido en el modo de comunicar y de dirigirse hacia la persona que tiene en frente.

El uso continuo de ironías a la hora de dirigirse a la pareja, hiere y destruye. Y lo hace porque se utiliza el humor, pero no es ese humor sano donde todos se deleitan, donde hay complicidad. En absoluto, se hace uso de la ironía para humillar, para ridiculizar. Lo peor de todo ello es que en ocasiones se hace de forma pública, delante de otros.

El vacío y el desprecio

Ahora que ya sabemos que las palabras hieren y que incluso el tono utilizado puede llegar a hacernos un daño muy grave, hablemos ahora del vacío emocional y del desprecio.

  • Hacer creer a la pareja que es “un 0 a la izquierda”, que es torpe, que no vale para nada y que la otra persona debe encargarse de todo ante su escasa aptitud vital, es una forma terriblemente dañina de comportamiento. Es maltrato, es manipulación psicológica y es agresión.
  • Lo más complejo de todo ello es que quien lleva a cabo este maltrato sutil controla cada aspecto de la vida de la pareja. La tiene sujeta a él, no le ofrece libertad, se producen celos y desconfianzas, pero aún así, son incapaces de cuidar y atender aquello que supuestamente aman.
  • Además de ofrecer un vacío emocional, desprecian y controlan. Es algo realmente complejo que hemos de tener en cuenta. Porque quien ama no hace daño, quien quiere de verdad se preocupa del otro y evita, por encima de todo, hacer daño.

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No se respetan los espacios privados, no hay intimidad

El impedir que la pareja disponga de sus aficiones, de sus sueños y aspiraciones es sin duda una forma muy clara de maltrato.

  • Quien vulnera los valores, los gustos, los pequeños placeres que todas las personas tenemos, quien ocupa los espacios privados vetando por completo nuestro crecimiento personal, no nos ama. 
  • Es algo que debemos tener muy encuenta: maltrato no es solo un empujón, ni una bofetada. Maltrato es que nos hablen a gritos, que nos ridiculicen en público, que nos hagan creer que somos criaturas débiles que no somos capaces de valernos por nosotras mismas… Todo ello deja huella en nuestra autoestima y heridas en nuestra alma.

No lo permitas, no dejes que el amor se convierta en dolor, en ataque, en hacerte creer que eres pequeña cuando en realidad, eres alguien grande que debe ir de la mano del rumor de la vida, la libertad y por supuesto la felicidad.


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