Lunares ¿cuándo debemos alarmarnos?

lunar mujer

Es posible que tengas lunares en tu cuerpo  y que te haya acompañado durante mucho tiempo. Desde hace unos años te han asegurado que debes vigilarlo de cerca ante cualquier cambio, puesto que un lunar que cambia puede ser una señal de cáncer. Es cierto, la cautela que tengas es imprescindible y siempre será demasiado poca. Es necesario que no te olvides de observar tu cuerpo cada día.

Nuestro cuerpo es el único que nos muestra que algo no va cómo debería ir, él tiene las respuestas pero un profesional es quien contestará a nuestras preguntas. No es necesario que te obsesiones, pero es importante que no te abandones. Si no lo hacías hasta ahora, ha llegado el momento que repases tus pecas y lunares de vez en cuando, las debes observar, analizar y vigilar que no cambien de aspecto en cuestión de un tiempo.

Dedica un tiempo a explorar tus pecas y lunares

Es necesario que dediques un tiempo a explorar tus pecas y lunares, pero no es necesario que lo hagas todos los días, ni tampoco que pierdas mucho tiempo mirando una a una (¡y menos si eres una persona propensa a tener pecas! Aunque sí deberás dedicar un día al mes a mirarlas para ver que todo marcha correctamente y que no ves nada anormal en tus lunares.

Por qué salen los lunares

La parte más técnica nos dice que estas marcas de la piel crecen cuando las células que se encargan del pigmento, van creciendo en grupos. Es habitual que salgan a una edad temprana como es la niñez, pero esto no quita que puedan seguir haciéndolo años después. Por eso, si nacemos con algunos, se le denominan congénitos y es porque ya las células se pueden concentrar sobre la piel de los bebés.

Lunares espalda

Por otro lado, hay que mencionar que su aparición sea en la edad que sea siempre es progresiva. Pero en ocasiones podemos observar cómo pueden surgir muchos y de manera rápida. Esto también puede ser debido a algún tratamiento que estemos tomando, ya que debilitan nuestro sistema inmunitario. Sin olvidar que también los rayos solares pueden activar su aparición y en algunas ocasiones el que estos se conviertan en nuestra pesadilla.

¿Cómo saber si tu lunar es una señal de cáncer?

La gran mayoría de los lunares no son peligrosos. Pero, ¿cómo saber si un lunar es maligno? Los lunares que tienen más probabilidades de ser cancerígenos son los que cambian de aspecto o son muy diferentes en comparación con los otros lunares existentes en el cuerpo. También pueden ser peligrosos los lunares que aparecen por primera vez después de los 30 años y empieza a tener cambios de color, tamaño o forma. En este caso deberás acudir a un dermatólogo para que evalúe el lunar. Además es necesario que compruebes si alguno de tus lunares sangra, pican o se vuelven sensibles o dolorosos, ya que esto también podría ser una señal de cáncer.

Cuando examines tu piel deberás hacerlo con un espejo o deberás pedir a alguien que te ayude en esto. Deberás prestar especial atención a las zonas de la piel que sueles tener más expuestas al sol como las manos, el cuello, la cara, los brazos, las orejas o el pecho.

Si el lunar no cambia con el tiempo no tendrás que preocuparte, pero si ves cualquier tipo de cabio o si tienes un nuevo y extraño lunar, deberás hablar con tu dermatólogo.

¿Qué debes tener en cuenta al examinar tus lunares?

Lunares

Cuando examines tus lunares deberás tener algunas cosas en cuenta para saber si te está diciendo que puede ser peligroso y que debes acudir a tu médico lo antes posible porque podría ser canceroso. Apunta si es necesario los siguientes puntos para poder tenerlos en cuenta ahora y en otro momento:

  • Es un lunar asimétrico. La mitad del lunar no coincide con la otra mitad.
  • Tiene bordes. Si el lunar tiene bordes desiguales o irregulares.
  • Cambia de color. El color del lunar no es el mismo que los demás o tiene un color marrón, negro, azul, blanco o rojo y empieza a cambiar.
  • El diámetro es grande.  Cuando tienes el diámetro del lunar mayor que la goma de borrar de un lápiz.
  • Si ves que evoluciona. Cuando el lunar cambia de tamaño, de forma o de color.

El melanoma es un cáncer de piel que puede aparecer con manchas o lunares. La ubicación más común para el melanoma en los hombres es en el pecho y en la espalda y en las mujeres en las piernas.

¿Qué tipos de lunares son peligrosos?

Son varios los tipos de lunares que nos podemos encontrar en nuestro cuerpo. Como hemos comentado, las señales de peligro comienzan cuando hay cambios en cada lunar. Pero en este punto nos centraremos en conocer los diferentes tipos de lunares que son peligrosos:

  • El lunar común: Sin duda, no es peligroso pero hay que mencionarlo de igual manera. Es muy raro que un lunar de este tipo se convierta en uno realmente peligroso.
  • Lunares abultados: Los mencionaremos más adelante y es que, son otro de los tipos que nos los podemos encontrar en zonas como las espalda. Pero sucede que, como el lunar común, no suelen ser malignos. Sobre todo cuando llevamos tiempo con ellos y no notamos ningún tipo de cambio.
  • Melanoma: Aquí ya hablamos del cáncer de piel y uno de los más peligrosos. Surgen como si de un lunar se tratara pero esconden mucho más. Ya que cambiará de colores y también de tamaños.
  • Nevo o lunar displásico: A simple vista, parece un lunar común pero como diferencia el displásico es más grande y además, muy plano. Sin olvidar que sus bordes serán totalmente irregulares. Estos sí pueden llegar a convertirse en melanomas pero no la gran mayoría.

Por qué salen los lunares

¿Cómo debes actuar ante un lunar de este tipo?

Si ves que tu lunar puede ser anormal deberás acudir a un dermatólogo para que pueda evaluar tu lunar e incluso que lo pueda eliminar por completo. Primero tomará una pequeña muestra del tejido del lunar para examinarlo bajo un microscopio, es algo simple.

Si el lunar que tienes es cancerígeno entonces el dermatólogo lo eliminará cortando todo el lunar y el borde de alrededor y coserá la herida para cerrarla.

Cómo se pueden quitar los lunares

Por regla general, un lunar no requiere ningún tipo de tratamiento. Por este motivo, tampoco es algo que se extirpe de manera común. Aunque en algunos casos, o bien determinado por el médico o bien porque te molesta, sí es necesario pasar a su retirada.

Por eso, en ocasiones los médicos hacen un corte en la piel con el fin de retirar todo el lunar y evitar su aparición. Te dormirán la zona y luego tendrás que hacerte las curas unos días. Otro de los sistemas para quitar los lunares a través de la aplicación de nitrógeno líquido, lo que hace que se congelen y la parte contraria es quemándolos. A través de una especie de corriente que se deshará de ellos. Eso sí, en todos los casos es preciso ponerte en manos de tu médico.

¿Qué hacer si tenemos un lunar que pica?

tipos de lunares

En primer lugar hay que decir que un lunar que pica, no tiene porqué ser nada malo. A priori, por un simple picor no tenemos de qué preocuparnos. Claro está que tras de él hay unas causas que potenciar dicho picor.

  • Las exposiciones solares: Como todos bien sabemos, hay que cuidar nuestra piel de las exposiciones solares. Además, debemos evitar las horas centrales del día porque es en ese momento cuando el sol es mucho más dañino. Esto puede hacer que tus lunares piquen y como bien hemos comentado, no es malo. Pero sí lo será a la larga si las exposiciones al sol siguen siendo prolongadas.
  • Problemas de dermatitis: Como bien sabemos, la dermatitis causa un picor bastante intenso. Claro que en este caso no será solo en el lunar propiamente dicho sino en toda la zona de su alrededor. Si usas ciertos geles con aromas puede que se intensifique el problema.
  • Alergias: La piel es una de las zonas que hacen saltar las alarmas cuando tenemos algún tipo de alergias. Es por ello que también pueden dar lugar a picores o a irritaciones.

Por este tipo de problemas así como por la sequedad de la piel o por ciertos roces, habrá zonas que nos piquen un poco más. Si en dichas zonas está el lunar, puedes estar tranquilo porque no es síntoma de nada malo. Se dice que cuando hay lesiones mayores sí puede ser que haya un lunar que pique, pero cuando esto comienza ya habrás notado otros cambios antes que el picor.

No debemos confundir estos lunares que pican con la llamada queratosis seborreica. Se pueden denominar como una especie de lesiones en la piel, pero totalmente benignas. Aparecen con el paso del tiempo y en personas mayores. También cuentan con un aspecto similar a los lunares, de color marrón y ligeramente abultadas.

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¿Los lunares abultados son malos?

Lunar abultado

Cuando vemos un lunar abultado tampoco debemos preocuparnos a simple vista. Es decir, dentro de la variedad de lunares que podemos tener, también existe este tipo. Así que, por tener un lunar abultado no significa que estemos ante un problema grave. Los lunares pueden ser tanto planos con tener esta forma más abultada. Solamente hay que empezar a estudiarlos con calma si percibimos cambios en ellos. Si de uno que estaba totalmente plano pasa a contar con una nueva forma o cambiar de color. Entonces sí que debemos acudir al especialista para que nos haga un estudio completo.

Además, también hay que mencionar que existen, los lunares un tanto atípicos y no por ello tienen que ser malignos. Simplemente por causas genéticas pueden aparecer, pero sin mayor importancia. Piensa en el tiempo que llevas con ese lunar, al que seguro lo notarás un poco más saliente de la piel pero por el paso del tiempo. Cuentan con un crecimiento lento y hasta es posible ver cómo algún pelo sobresale de ellos. Aunque sí es cierto que en ocasiones puede llevarnos a la duda. Por eso, no está de más que un dermatólogo tenga la última palabra y quedarnos así de lo más tranquilos.

¿Qué ocurre si hay un lunar que sangra?

Si te encuentras un lunar de sangre o que sangra lo más recomendable es que lo vea un médico. Ahora bien, si te acabas de hacer una herida justo en esa zona, o si tienes un perro o gato que te ha arañado ahí, es normal que sangre y no te has de preocupar por eso, solo limpiártelo con agua tibia. Pero sí que tienes que contactar con un profesional sanitario si empieza a sangrar sin motivo aparente.

En resumen, ¿qué es lo más importante que debes tener en cuenta?

Hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta y que no deberás olvidar cada vez que te examines los lunares para asegurarte que todo está en orden y que no hay peligro de ningún tipo. Pero recuerda que es necesario que si ves algo anormal que acudas a tu médico para evitar que el cáncer se extienda y que pueda poder en riesgo tu salud e incluso tu vida.

  • Fíjate si el lunar tiene cualquier cambio, aunque sea mínimo, en la apariencia de una peca o lunar.
  • Si percibes alguno de estos cambios acude rápidamente al dermatólogo. Pero no seas excesivamente alarmista, hasta que el médico no te confirme un diagnóstico no hay nada definitivo.
  • Ten en cuenta el color. Los cambios de tono en una peca son muy significativos. Si se enrojecen o se oscurecen tienes que consultarlo con un especialista.
  • El tamaño también importa. Los lunares malignos suelen tener un diámetro que supera los seis milímetros. No obstante, en cualquier caso tienes que valorar las oscilaciones. Los cambios en la forma de los lunares puede ser significativa. Analízala y si observas alguna alteración acude al dermatólogo.
  • Las asimetrías y los bordes irregulares. Los lunares no tienen por qué ser perfectamente simétricos. Pero es habitual que en los lunares malignos las irregularidades sean extremas y vayan creciendo y aumentando.
  • El relieve y el volumen. Es cierto que hay algunas pecas que tienen un cierto volumen. Si este no se altera no debería suponer ningún problema para tu salud ni tampoco deberías preocuparte, pero si el relieve aumenta o se extiende deberías acudir al especialista. La aparición de alguna hinchazón próxima al lunar puede ser un motivo de alarma que también tendrás que tener muy en cuenta.
  • Si sangra o tiene costras. Tampoco es normal que el lunar sangre o que nazcan costras a su entorno. Si ocurre, consulta con el médico.

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