
Con el paso de los años, la piel cambia y el maquillaje también debe adaptarse para resaltar sus mejores atributos. Los expertos en maquillaje coinciden en que la clave está en apostar por texturas ligeras y técnicas que ayudan a rejuvenecer la expresión sin recurrir a excesos. Tanto si buscamos un maquillaje rejuvenecedor como si queremos un aspecto descansado al instante, los trucos que comparten los profesionales pueden marcar una gran diferencia a partir de los 50.
Hemos recopilado los consejos de la maquilladora Álex Saint, que ha presentado la colección Cheek Thrills de Morphe para Douglas, del maquillador Xabier Rodrigues, National Artist de MAC Iberia, y de Charly Salvator, conocido por sus trucos para el calor. Todos ellos insisten en que el objetivo no es parecer más joven, sino potenciar los rasgos respetando la evolución natural del rostro, y que la diferencia entre un maquillaje que rejuvenece y otro que endurece está mucho más en la técnica que en la cantidad de producto.
Cómo levantar la mirada con el maquillaje de ojos
Uno de los cambios más habituales con el paso de los años es la pérdida de firmeza del párpado. Para Álex Saint, el secreto está en trabajar la sombra de ojos ligeramente por encima del pliegue natural y dirigir el maquillaje hacia arriba. Además, recomienda concentrar la intensidad de las sombras o del lápiz en la esquina exterior del ojo para conseguir un efecto óptico ascendente. Xabier Rodrigues añade que un error frecuente es dejar pequeñas zonas sin maquillar al delinear, por lo que aconseja estirar suavemente el párpado antes de trazar el lápiz para que el color quede uniforme y dé sensación de mayor densidad en la base de las pestañas.
En cuanto a los colores, Saint apuesta por tonos neutros como beige, topo, marrones suaves, champán, melocotón o rosas empolvados, que iluminan el ojo sin recargar. Los acabados ligeramente satinados, utilizados de forma estratégica, también ayudan a aportar luz sin acentuar las líneas de expresión. Rodrigues, por su parte, recomienda aplicar los tonos más oscuros en el final de los ojos sin entrar mucho en la parte media, y limpiar de forma ascendente el final de los sombreados con una toallita o corrector para evitar sobrecargar la mirada.
Menos base y más luz: la clave para un acabado natural
Los tres expertos coinciden en que un maquillaje rejuvenecedor empieza mucho antes de abrir el neceser. Mantener la piel limpia, hidratada y exfoliada regularmente permite que cualquier producto se funda mejor y ofrezca un acabado mucho más natural. Rodrigues recomienda utilizar mejores cremas hidratantes faciales y bases ligeras, con alta hidratación y cobertura modulable, y aplicarlas con pinceles para controlar la cantidad. Saint propone aplicar únicamente un corrector ligero en las zonas necesarias y difuminarlo con una esponja, evitando el exceso de maquillaje y de polvos que elimina la luminosidad natural de la piel.
Para el verano, Charly Salvator sugiere sustituir la base de maquillaje por un corrector de larga duración resistente a la transferencia, aplicándolo prácticamente por todo el rostro. Este tipo de corrector unifica el tono de manera natural y ofrece una excelente fijación, evitando que el maquillaje se derrita con las altas temperaturas. En la zona del contorno de ojos, Salvator recomienda mezclar el corrector con una crema para el contorno de ojos para que sea más flexible y no se acumule en las líneas de expresión.
El colorete, las pestañas y las cejas: los aliados del efecto buena cara
Para devolver frescura al rostro, Saint considera que el colorete es probablemente el cosmético más transformador. Los tonos que imitan el rubor natural de la piel funcionan especialmente bien, y las fórmulas en crema o híbridas se integran mejor con la piel madura, evitando el efecto empolvado. La forma de aplicarlo también ha cambiado: ahora los maquilladores prefieren colocarlo ligeramente más alto y difuminarlo hacia la sien para conseguir un efecto visual de elevación de las facciones.
En cuanto a las pestañas, Saint defiende que son una de las herramientas más eficaces para conseguir un efecto de buena cara inmediato. Su truco consiste en utilizar el rizador una vez que la máscara ya está completamente seca y aplicar varias capas para potenciar la curvatura. Rodrigues coincide en que unas pestañas bien curvadas y definidas abren inmediatamente la mirada. Las cejas también juegan un papel fundamental: Saint asegura que una ceja bien diseñada puede abrir la mirada y elevar las facciones, y recomienda rellenar únicamente los huecos con trazos finos que imiten el crecimiento natural del vello.
Errores que conviene evitar y productos imprescindibles
Rodrigues señala que uno de los errores más frecuentes consiste en seguir utilizando los mismos productos durante años, sin adaptarlos a los cambios naturales de la piel. Las fórmulas demasiado pesadas o mates resaltan la textura del rostro y pueden hacer que las arrugas sean más visibles. Saint añade que el exceso de maquillaje y de polvos elimina la luminosidad natural y hace que las líneas de expresión se noten más. Para evitarlo, los expertos recomiendan aplicar la mínima cantidad de producto necesaria y elegir texturas ligeras e hidratantes.
Si tuvieran que elegir tres productos imprescindibles para un neceser de más de 55 años, Saint lo tiene claro: un colorete en crema que aporte frescura, una buena máscara de pestañas que abra la mirada y un labial que aporte color e hidratación. Para el verano, Salvator añade un spray fijador waterproof con acabado mate, que ayuda a mantener el maquillaje intacto incluso durante los días más calurosos. En definitiva, el gesto que más rejuvenece es devolver luz, color y dimensión al rostro respetando la textura natural de la piel, mientras que el que más años suma es cubrir excesivamente el rostro con capas de maquillaje y polvo.




