Los mejores restaurantes gallegos en Madrid para saborear Galicia

  • Madrid ofrece una amplia variedad de restaurantes gallegos, desde grandes marisquerías de Pescaderías Coruñesas hasta tabernas clásicas y propuestas contemporáneas.
  • El eje común de todos ellos es el producto de máxima calidad traído a diario desde Galicia: mariscos, pescados, carnes de vaca rubia, verduras y empanadas.
  • Existen opciones para todos los gustos y bolsillos, desde alta cocina con estrella Michelin como Lúa hasta casas de comidas y mesones de barrio como As Fontes.
  • Estos locales reproducen el ambiente y los sabores de Galicia en la capital, convirtiendo a Madrid en un auténtico escaparate de su gastronomía.

Restaurantes gallegos en Madrid

Si hay un rincón de España donde la comida se vive con auténtico fervor, ese es Galicia. Mariscos de escándalo, pescados insuperables, carnes de fama internacional, huertas generosas, quesos únicos y panes con historia convierten a esta tierra en el sueño de cualquier amante del buen yantar. Podríamos llenar un bodegón entero solo con productos gallegos y aún así nos quedaríamos cortos.

Lo ideal es disfrutarlos allí, entre las Rías Baixas, sus pueblos marineros y el ambiente de las pulpeiras, pero quienes viven en la capital están de enhorabuena: Madrid mantiene una conexión diaria con esa despensa privilegiada. Lonjas, ganaderías y huertas gallegas envían género a diario, y un buen puñado de cocineros ha sabido trasladar todo ese sabor a la ciudad con propuestas que van desde la taberna más clásica hasta la alta cocina de vanguardia.

Restaurantes gallegos en Madrid: por qué enganchan tanto

La capital cuenta con una oferta sorprendentemente amplia de locales gallegos, desde casas de comidas de toda la vida hasta templos gastronómicos donde es casi imposible reservar. Lo que todos comparten es el culto al producto y la capacidad de trasladarte a Galicia sin salir de Madrid. Pulpo, empanadas, mariscadas, carnes a la brasa, guisos con grelos o tortillas melosas de estilo Betanzos: aquí se juega en serio.

En muchos de estos sitios vas a encontrar esa mezcla tan gallega de tradición ancestral y toques de modernidad bien medidos. Algunos reproducen al detalle el ambiente de una pulpería o una taberna de pueblo, otros optan por un diseño nórdico o contemporáneo, pero todos tienen algo en común: el respeto absoluto por una despensa que no admite atajos.

Además, varios de estos restaurantes forman parte de grupos hosteleros muy potentes, especialmente los ligados a Pescaderías Coruñesas o a tabernas gallegas con larga trayectoria en la propia Galicia. Esto se traduce en un flujo constante de género de primer nivel: percebes, cigalas, navajas, centollos, pescados de roca, vaca rubia gallega o verduras de temporada llegan a diario a sus cocinas.

También hay espacio para propuestas más personales y viajeras, donde la cocina gallega se cruza con influencias japonesas, mexicanas, peruanas o de otras regiones españolas. Verás sashimis de corvina con guiños a la tradición, croquetas transformadas en nigiris, gyozas que saben a caldeirada de pulpo o escabeches preparados con cerveza artesana.

En definitiva, si te apetece una buena mariscada, una tortilla que casi se come a cucharadas, un cocido de Lalín que cure nostalgias o una parrilla de carne gallega hecha como manda la tradición, hay un restaurante gallego en Madrid perfecto para cada antojo, presupuesto y ocasión.

Los templos del mar y del producto: Pescaderías Coruñesas y compañía

Dentro del panorama de restaurantes gallegos de Madrid, hay un grupo que destaca especialmente cuando hablamos de pescado y marisco de altísima calidad: Pescaderías Coruñesas. Con varias direcciones icónicas en la ciudad, son referencia absoluta para quien busca el mejor género del mar, tratado con una cocina que respeta al máximo su esencia.

Estos restaurantes combinan cartas que cambian según la lonja, brasas cuidadas al milímetro, salones elegantes y un servicio de corte clásico que encaja de maravilla con la idea de “gran marisquería gallega”. Desde 1911, O’Pazo y Filandón, junto a otros proyectos hermanos, forman un pequeño universo gastronómico que se ha convertido en lugar de peregrinación para sibaritas.

Desde 1911: el puerto gallego de Madrid

Desde 1911 es el gran buque insignia del grupo Pescaderías Coruñesas. Está considerado por muchos el restaurante gallego más prestigioso de Madrid en la actualidad y conseguir mesa puede suponer una espera de varios meses. Es el típico lugar al que se viene a celebrar o a darse un auténtico homenaje de marisco y pescado del día.

Su carta se ajusta a lo que llega de la lonja, con una entrega absoluta al producto y a las técnicas tradicionales de cocción. Aquí los pescados y mariscos llegan fresquísimos a diario y se cocinan de manera sencilla, precisa, sin disfraces, para que brillen por sí solos. No buscan fuegos artificiales, sino que el protagonista sea la calidad del género.

El espacio es amplio, elegante y muy cuidado, con cocina vista, un patio interior ajardinado y varios ambientes pensados para una experiencia gastronómica contemporánea. No es raro escuchar que se le llame “el mejor puerto de Madrid”, y no va desencaminado: es uno de los grandes puntos de encuentro para quienes quieren probar lo mejor del mar gallego en un entorno de diseño.

Su reconocimiento no se queda solo en la ciudad. Desde 1911 fue elegido número uno en la lista de los 30 mejores nuevos restaurantes europeos de Opinionated About Dining en 2022 y cuenta con un sol Repsol, lo que refuerza todavía más su estatus de place to be para aficionados al producto del mar.

Datos útiles de Desde 1911: se encuentra en la calle Vivero, 3 (distrito de Tetuán), el teléfono de reservas es el 915 45 72 86, el precio medio ronda los 130 € y dispone de web propia (https://desde1911.es) donde puedes conocer mejor su propuesta.

O’Pazo: marisquería clásica con fama internacional

O’Pazo es otro de los grandes nombres cuando se habla de restaurantes gallegos de referencia en Madrid. Inaugurado en 1969 y en manos de Pescaderías Coruñesas desde 1981, se ha consolidado como un clásico entre los clásicos, con una clientela fiel que lo elige una y otra vez para comer marisco de altísima calidad.

Su cocina se apoya en la tradición y en una materia prima excelente, especialmente en pescados y mariscos. El objetivo es que los productos del mar lleguen a la mesa con el menor maquillaje posible, respetando su sabor natural. El resultado son platos aparentemente sencillos, pero con un nivel de ejecución y un punto de cocción muy afinados.

Entre sus imprescindibles están las almejas de Carril, el salpicón de marisco, las angulas, el rodaballo al horno o los grandes mariscos de la ría como centollos, percebes o cigalas de Marín. Aunque la especialidad sea el mar, también es un buen sitio para dejarse tentar por carnes como un buen solomillo de buey, que recuerdan que Galicia también manda mucho en el mundo cárnico.

El local ofrece un ambiente elegante y sobrio, perfecto tanto para comidas de negocios como para celebraciones especiales. A nivel de reputación, ha sido incluido en listas internacionales, como la de Opinionated About Dining de los mejores restaurantes casual de Europa, lo que confirma que su nombre pesa dentro y fuera del país.

Datos útiles de O’Pazo: está en la calle Reina Mercedes, 20 (zona de Cuatro Caminos), el teléfono es el 915 53 23 33, el precio medio está en torno a los 80 € y puedes ampliar información en su web (https://opazo.es).

Filandón: brasa gallega en plena naturaleza madrileña

Filandón es un caso curioso: un restaurante de aire gallego en plena naturaleza, a muy pocos minutos del centro de Madrid. Ubicado en la carretera de El Pardo a Fuencarral, combina un entorno privilegiado con una cocina en la que manda el producto del mar y la brasa como método estrella.

Perteneciente también al universo Pescaderías Coruñesas, es garantía de que en sus cámaras vas a encontrar algunos de los mejores pescados y mariscos del país. La clave está en cómo los trabajan al fuego, manteniendo la jugosidad y el sabor del producto mientras le dan ese punto ahumado y goloso tan característico de la parrilla.

Entre las recomendaciones habituales aparecen las croquetas de carabinero, las navajas a la brasa en escabeche, las patitas de pulpo de roca a la brasa y las almejas de Carril a la sartén como entrantes para compartir. Después llega el turno de los grandes pescados a la brasa: rodaballo, lenguado Evaristo, besugo de la pinta, además de gambas gordas cocidas o a la plancha y bogavante gallego a la parrilla.

Todo ello se sirve en un espacio amplio, muy cuidado y con una atención que muchos clientes califican de exquisita, perfecta para largas sobremesas. Es uno de esos sitios donde el plan de ir “a comer pescado” se convierte en una experiencia completa, entre el entorno verde y la calidad del producto.

Datos útiles de Filandón: se sitúa en la carretera de El Pardo a Fuencarral, km 1,9 (Fuencarral-El Pardo), el teléfono es el 917 34 38 26, el precio medio ronda los 70 € y más detalles en su web (https://filandon.es).

Portonovo: un jardín que sabe a ría

Quien busque disfrutar de la gastronomía gallega al aire libre tiene en Portonovo uno de sus mejores aliados. Este restaurante, abierto desde finales de los 60, es uno de los grandes clásicos de la cocina gallega en Madrid y presume de un espacio ajardinado espectacular, con hórreo incluido, que te transporta directamente a las Rías Baixas.

Su filosofía se ha mantenido intacta durante décadas: producto de máxima calidad, especialmente pescados y mariscos traídos directamente de Galicia, y una cocina tradicional muy reconocible. Su carta pasea por todos los grandes éxitos gallegos: pulpo a feira, merluza, zamburiñas, arroces marineros y mariscadas generosas.

En los últimos años han incorporado horario non stop en la terraza y una carta de tapas pensada para el tardeo y el picoteo, lo que permite disfrutar del lugar también en clave más informal. Eso sí, siempre con un servicio muy clásico y una forma de entender la mesa muy gallega: sin prisa y con raciones abundantes.

Datos útiles de Portonovo: está en la calle Aguarón, 7 (Aravaca, Madrid), su teléfono es el 913 07 01 73, el precio medio ronda los 60 € y disponen de web propia (https://restauranteportonovo.com).

Alta cocina y gallego contemporáneo en el centro

Más allá de las grandes marisquerías, Madrid cuenta con una serie de restaurantes que apuestan por una cocina gallega más contemporánea, creativa y, en algunos casos, de corte gastronómico. Aquí el producto sigue siendo sagrado, pero se combina con técnicas modernas, influencias internacionales y presentaciones más refinadas.

Algunos de ellos han sido reconocidos con estrellas Michelin, soles Repsol u otros premios, mientras que otros se han consolidado como proyectos muy personales que ofrecen una visión diferente del recetario gallego, sin romper del todo con la tradición pero reinterpretándola desde otro ángulo.

Alabaster: Galicia con técnica viajera

Entre el Retiro, Cibeles y la Puerta de Alcalá se esconde Alabaster, un restaurante donde la gastronomía gallega se viste de alta cocina urbana. La materia prima llega desde el Atlántico, pero las técnicas y algunos matices del recetario tienen un aire viajero y contemporáneo que lo hacen único en la capital.

En su carta conviven platos como croquetas de cigalas de la ría, sashimi de corvina curada “a la gallega”, zamburiñas fritas en polvo de gamba o navajas a la brasa con vinagreta de algas. Todo con cocciones muy calculadas, salsas ligeras y un punto de vanguardia que no se olvida de dónde viene.

Aunque el mar marca el ritmo, también destacan platos de carne como un steak tartar de solomillo con patatas soufflé que se ha convertido en uno de los favoritos de muchos clientes. Otro de sus puntos fuertes es la bodega, muy bien trabajada, que permite maridar la experiencia con vinos gallegos y de otras denominaciones.

Se le considera uno de los mejores restaurantes gallegos de Madrid en relación calidad-técnica-precio dentro del segmento gastronómico. El ambiente es elegante pero sobrio, ideal para comidas de negocio o cenas especiales sin excesiva formalidad.

Datos útiles de Alabaster: está en la calle Montalbán, 9, el teléfono es 915 12 11 31, el precio medio se sitúa en torno a los 70 € y puedes conocer más detalles en la web del grupo (https://grupoamicalia.com/alabaster).

Agarimo: una mirada íntima y sostenible

Agarimo, cuyo nombre en gallego significa “cariño”, es un pequeño restaurante que se ha ganado su hueco como una de las propuestas más personales de cocina gallega contemporánea en Madrid. El local es reducido, de ambiente íntimo y estética sencilla, lo que centra toda la atención en el plato.

Su cocina se aleja del modelo de taberna clásica para situarse en un terreno más actual, con una carta breve y cambiante que respeta a rajatabla la temporada y la disponibilidad de producto. Hay un enfoque muy marcado hacia el aprovechamiento integral de los ingredientes y una filosofía de trabajo cercana, casi artesanal.

En sus elaboraciones conviven pescados, verduras, guisos reinterpretados y técnicas modernas con sabores reconocibles del recetario gallego. No reniegan del origen, pero lo miran con otros ojos: menos raciones gigantes y más detalle en cada bocado, sin perder el alma.

Datos útiles de Agarimo: se encuentra en la calle Bretón de los Herreros, 27 (Madrid), su teléfono es el 917 02 52 09, el precio medio ronda los 55 € y su web (https://agarimomadrid.com) permite hacerse una idea general de su enfoque.

La Lorenza: taberna gallega con toques viajeros

En pleno Lavapiés, La Lorenza se ha convertido en una taberna moderna con raíces gallegas y espíritu viajero. El local tiene alma de bar de barrio, pero la carta deja claro que aquí hay mucha intención gastronómica sin perder el carácter canalla.

Su propuesta mezcla platos tradicionales con pequeños giros de modernidad. Un ejemplo muy claro son las gyozas de caldeirada de pulpo con espuma de patata ahumada, o una tortilla melosa de patata elaborada con huevos de Galiña de Mos, una raza autóctona gallega muy apreciada.

Si en la pizarra aparece el cocido de Lalín, es casi de obligado cumplimiento probarlo, porque recrea uno de los grandes iconos del invierno gallego. También trabajan otros platos que juegan con el contraste entre tradiciones culinarias, como el tuétano de vaca vieja con steak tartar, logrando un equilibrio entre sabores potentes y guiños contemporáneos.

Datos útiles de La Lorenza: está en la calle Doctor Piga, 3 (Lavapiés), su teléfono es el 911 82 69 28, el precio medio ronda los 45 € y cuentan con web propia (https://www.lalorenza.es).

Tabernas y casas de comidas gallegas de toda la vida

En Madrid también abundan los locales que apuestan por una cocina gallega clásica, de raciones abundantes, recetas reconocibles y ambiente distendido. Son esos sitios donde el pulpo con cachelos, el caldo gallego, las empanadas y las mariscadas siguen siendo el centro de la fiesta, con una puesta en escena menos solemne que en las grandes marisquerías.

Muchos de ellos funcionan como tabernas o casas de comidas al estilo tradicional, con barra para el picoteo, salones interiores pensados para grupos y una relación calidad-precio muy atractiva. Varios están situados en barrios emblemáticos como Salamanca, Chamberí, Lavapiés o Arganzuela.

O’Caldiño: un clásico del barrio de Salamanca

O’Caldiño lleva décadas siendo uno de los referentes gallegos del barrio de Salamanca. Su propuesta se basa en la cocina clásica gallega de producto, con género que llega a diario desde Galicia, y en mantener vivo el espíritu de las casas de comidas de siempre.

El local combina una barra de aire tabernero, ideal para tapas y raciones informales, con un comedor más tradicional al fondo. En la carta mandan los mariscos y pescados, pero también platos icónicos como el pulpo con cachelos, el caldo gallego o distintas empanadas caseras.

Las raciones son generosas y los sabores muy reconocibles, sin florituras. Es el típico sitio al que vuelves cuando te apetece comer “como en Galicia” en pleno centro de Madrid, sin complicarte con menús degustación ni técnicas sofisticadas.

Datos útiles de O’Caldiño: lo encontrarás en la calle Lagasca, 74, su teléfono es el 915 75 70 14, el precio medio se sitúa entre 45 y 50 € y tiene web propia (https://ocaldino.com).

Atrapallada: cocina de siempre con algún guiño moderno

En Arganzuela, Atrapallada funciona como un clásico gallego donde manda la cocina de toda la vida. La base es claramente tradicional, aunque se permiten algún que otro detalle moderno muy discreto en las presentaciones o en ciertos matices.

El local tiene decoración sencilla, con aires marineros, y está pensado para compartir raciones sin prisas. Pulpo, arroces, empanadas, mariscos y pescados gallegos se suceden en la mesa sin complicación, siempre con el foco en el producto.

Es un lugar al que se va a ir pidiendo varias cosas para el centro, probando, charlando y disfrutando de una cocina gallega accesible y muy reconocible. Ideal para quienes quieren autenticidad sin necesidad de lujos.

Datos útiles de Atrapallada: está en el Paseo de las Acacias, 12 (Madrid), el teléfono es 915 39 08 92, el precio medio ronda los 45 € y puedes consultar su web (https://restauranteatrapallada.com).

Naveira D’O Mar: sin florituras, solo producto

Naveira D’O Mar es uno de esos sitios que quizá no entren por los ojos a primera vista, pero que conquistan por la boca. No presume de decoración espectacular ni de artificios, su carta se concentra en ofrecer mariscos, carnes y pescados de primera, con el sello de calidad gallego.

Aquí se viene a comer bien, sin distracciones ni postureos. La idea es que cada cliente pueda elegir entre una buena selección de productos del mar y de la tierra, y salir más que satisfecho con el resultado. Funciona casi como una casa de comidas gallega puesta al día.

Datos útiles de Naveira D’O Mar: está en la calle Santa Juliana, 57 (Madrid), el precio medio ronda los 50 € y es recomendable reservar por teléfono, aunque el número no siempre aparece destacado en las reseñas públicas.

La Pulpería de Mila: el reino del pulpo en Salamanca

En el corazón del barrio de Salamanca, muy cerca del Retiro, La Pulpería de Mila es uno de los restaurantes gallegos más conocidos de Madrid cuando hablamos de pulpo. Pertenece al reputado grupo Ote y su propio nombre ya deja claro quién manda en la carta.

El local se inspira en las pulperías tradicionales del norte, con una decoración marinera en tonos claros y abundancia de madera. El objetivo es trasladar a la capital la esencia de esos locales donde el pulpo se cuece en grandes potas de cobre y se sirve sobre madera con un chorro de aceite y pimentón.

La oferta gastronómica gira en torno al producto procedente del mar gallego, con el pulpo como gran protagonista preparado de varias maneras. A partir de ahí se suman mariscos, empanadas, pescados como la merluza o el rodaballo y otros platos típicos de la cocina gallega, siempre con un enfoque muy clásico.

Datos útiles de La Pulpería de Mila: se encuentra en la calle Lagasca, 11 (Madrid), su teléfono es el 915 76 00 85, el precio medio ronda los 50 € y en su web (https://lapulperiademila.com) detallan su propuesta.

Taberna Sacra: barra gallega con toques creativos

En la zona del mercado de Vallehermoso (Chamberí), Taberna Sacra ofrece una de las propuestas gallegas más singulares e informales de Madrid. Su formato es de taberna de barra con pocas mesas, ideal para picar, probar cosas distintas y dejarse sorprender.

El local es pequeño, de estética sencilla y ambiente muy relajado. La carta parte de la tradición gallega, pero se permite reinterpretaciones y una creatividad bastante libre. Pulpo, mejillones, empanadas y otros productos del mar y la tierra gallegos conviven con bocados menos clásicos.

Una de sus señas de identidad son las broas, una especie de empanadas elaboradas con diferentes masas y rellenos que varían según la temporada. Como buena casa de mercado, su oferta cambia con frecuencia en función del producto disponible, así que cada visita trae novedades.

Datos útiles de Taberna Sacra: se ubica en la calle Vallehermoso, 36 (Madrid), su teléfono es el 633 00 00 27, el precio medio ronda los 30 € y se mueven bastante en redes sociales bajo el perfil @tabernasacra.

Carnes, brasas y asadores con alma gallega

Cuando se habla de Galicia casi todos piensan en marisco, pero sería un error pasar por alto su impresionante mundo cárnico, especialmente la vaca rubia gallega a la brasa. En Madrid hay varios asadores y restaurantes donde la parrilla es la gran protagonista y el producto llega desde las mejores ganaderías del norte.

Estos locales mezclan estética de asador moderno, cocina vista y una bodega bien nutrida para acompañar cortes de gran tamaño pensados para compartir. Todo ello sin dejar de lado algunos mariscos y pescados gallegos para completar la experiencia.

Gonzaba: asador gallego de vaca rubia

En el barrio de Salamanca, Gonzaba funciona como un asador gallego con espíritu de taberna contemporánea. Forma parte de un grupo con varios “hermanos mayores” en Galicia, lo que les permite trabajar con producto de altísima calidad, especialmente en carnes.

El local transmite desde la entrada una estética de asador actual, con cocina vista y una parrilla que actúa como corazón del restaurante. Desde allí salen chuletones imponentes, con la vaca rubia gallega como gran estrella de la carta.

Además de las carnes, trabajan pescados y mariscos, junto a elaboraciones como pulpo a la brasa, zamburiñas o navajas procedentes en su mayoría de lonjas gallegas. La carta está pensada para compartir platos al centro, sin prisas, acompañados por una bodega amplia con referencias nacionales e internacionales.

Datos útiles de Gonzaba: está en la calle Hermosilla, 103 (Madrid), su teléfono es el 913 77 97 67, el precio medio es medio-alto acorde al producto, y puedes ampliar información en su web (https://asadorgonzaba.com/restaurantes/asador-carne-madrid/).

Grupos gallegos con varias sedes en Madrid

Otro fenómeno interesante es la presencia de grupos hosteleros gallegos que han ido expandiendo sus tabernas y restaurantes por distintos barrios de Madrid. Esto ha permitido que mucha gente tenga un “gallego de confianza” relativamente cerca de casa o del trabajo.

Entre ellos destacan proyectos dedicados a difundir la tortilla estilo Betanzos, las empanadas caseras, la croca, el pulpo o las mariscadas, muchas veces con locales de corte tabernero y ambiente informal, ideales para grandes reuniones de amigos.

Taberna Garelos: Betanzos en versión madrileña

Taberna Garelos se ha consolidado como uno de los restaurantes gallegos clásicos de Madrid, con varias direcciones repartidas por la ciudad. Es el proyecto del chef Antonio Couceiro, natural de Betanzos, que llegó a la capital tras pasar por otros conocidos gallegos como La Penela y Ocafú.

Su propuesta se centra en la gastronomía de Galicia con ingredientes que llegan directamente de allí. En sus mesas se han vivido mariscadas memorables, gracias a la calidad del género que traen de la costa gallega.

Entre sus imprescindibles están las navajas, el pulpo, las zamburiñas, las empanadas, los pimientos de Padrón o el típico cañón de Sanchón, servidos sobre vajillas de Sargadelos que ponen un toque aún más gallego a la mesa. Especial mención merece su tortilla de estilo Betanzos: sin cebolla, muy melosa y casi comible a cucharadas, que muchos sitúan entre las mejores de Madrid.

Además, su empanada de zamburiñas y su ternera asada con patatas están en la lista de favoritos de una buena parte de su clientela. Todo ello en locales que mantienen un ambiente cálido, con servicio cercano y precios razonables para el nivel de producto.

Datos útiles de Taberna Garelos: cuentan con varios locales en Madrid, incluyendo direcciones en Paseo de Eduardo Dato, 5; Zurbano, 34; Alcalá, 12; El Españoleto, 11 y Monte Esquinza, 26. El precio medio ronda los 50 € y más información en https://www.garelos.es.

Grupo Ocafú: de La Penela a las tabernas madrileñas

El Grupo Ocafú comenzó su aventura madrileña con La Penela, toda una institución en A Coruña, y hoy cuenta con cinco tabernas repartidas por distintos puntos de la ciudad. Su éxito radica en la fidelidad a la tradición gallega y en una carta que parece pensada para compartir entre amigos.

Su plato más famoso es, sin duda, la tortilla al estilo Betanzos, considerada una de las mejores de España. Jugosa, sin cebolla y con el huevo en su punto perfecto, se ha ganado una legión de seguidores. Pero no se quedan ahí: también destacan la empanada de bonito, la cazuela de pulpo o los taquitos de croca, todos ellos muy representativos de la cocina gallega más popular.

Los locales de Ocafú tienen alma de taberna, con ambiente animado y precios ajustados para la calidad de la materia prima. Son el clásico “gallego de referencia” al que recurres para una quedada numerosa y sin complicaciones.

Datos útiles del Grupo Ocafú: tienen sedes en calles como Jorge Juan, 29; Infanta Mercedes, 98; Prado, 50; Sagasta, 24 y otras, con un precio medio en torno a los 45 €. Más información en https://ocafu.com.

Otros gallegos imprescindibles que no deberías pasar por alto

Además de todos los anteriores, Madrid cuenta con otros restaurantes y tabernas con sello gallego que han ido ganándose un hueco en la agenda de quienes buscan buen producto y cocina sabrosa. Algunos tienen un enfoque más de bar de barrio, otros se acercan a la fusión, pero todos añaden matices interesantes al mapa gallego de la capital.

Lúa: estrella Michelin con raíces gallegas

Lúa es único en su especie: es el único restaurante gallego de Madrid con estrella Michelin. Bajo la batuta del chef Manuel Domínguez, este local combina tradición y vanguardia en platos que se mueven entre la memoria gustativa gallega y técnicas contemporáneas.

En su propuesta aparecen creaciones como tacos de rabo de toro con carabinero, carrillera de ternera estofada con curry rojo y parmentier, paletilla de cordero con miel o bacalao sobre espuma de coliflor y espinacas. No es una carta exclusivamente gallega, pero sí se notan las raíces en el gusto por la cuchara, los fondos bien trabajados y el respeto al producto.

El local es elegante, con ambiente sobrio y servicio muy cuidado. Funcionan con menús que cambian regularmente y que permiten probar su cocina de autor con una estructura pensada al detalle.

Datos útiles de Lúa: se encuentra en Paseo de Eduardo Dato, 5 (Chamberí), el precio está en la franja alta acorde a su categoría y reconocimiento.

La Caníbal: cerveza artesana y tapas con acento gallego

En Lavapiés, La Caníbal se define como cervecera nómada que elabora su propia cerveza sin fábrica propia, pero que ha ido dando cada vez más peso a su cocina. De hecho, sus tapas han recibido premios, como el galardón a la mejor tapa de Madrid en 2023 otorgado por el Salón del Gourmet.

Al frente de la cocina está Josemi Santamaría, que aporta un marcado acento gallego en platos como el pulpo o el vacuno, tratados como en las buenas tabernas de su tierra. También destacan sus berberechos en escabeche con salsa de cerveza, que han despertado más de un elogio.

Datos útiles de La Caníbal: está en la calle Argumosa, 28 (Lavapiés), con precio medio ajustado y una carta que cambia con frecuencia.

Arallo: neotaberna de fusión con alma gallega

Arallo se presenta como una neotaberna gallega con espíritu viajero. Su cocina cruza el recetario gallego con influencias mexicanas, japonesas, peruanas o indias, generando platos con mucho juego y combinaciones poco habituales.

En su carta hay preparaciones fijas que definen su estilo, junto a otras que van cambiando según la temporada. Una de las más llamativas es su croqueta-nigiri, en la que sustituyen el arroz por una croqueta de salsa verde coronada con sashimi de merluza. Es el ejemplo perfecto de cómo reinterpretan la tradición desde un enfoque global.

Datos útiles de Arallo: está en la calle de la Reina, 31 (Chueca), con un precio medio moderado y fuerte vocación de cocina informal pero muy pensada.

Restaurante Orzán: clásicos bien hechos cerca de Príncipe Pío

Orzán basa su propuesta en algo tan sencillo —y tan difícil— como hacer bien los platos más emblemáticos de la cocina gallega. Sin grandes artificios, han logrado convertirse en una dirección muy a tener en cuenta para quien quiera sabores intensos y raciones para compartir.

Entre sus imprescindibles destacan el pulpo a la plancha con patata revolcona y un impresionante chuletón de vaca rubia a la piedra para dos personas. Es un lugar perfecto para disfrutar de la cocina gallega en clave relajada, con una terraza muy bien situada a pocos metros de Príncipe Pío.

Datos útiles de Orzán: tienen local en Paseo de la Florida, 18 (Príncipe Pío) y otra dirección en Gran Vía, 33 (Majadahonda), con un precio medio en la franja media.

La Falda: pequeña taberna y gran tortilla

En Lavapiés, La Falda se ha hecho un nombre como una de las pequeñas tabernas con mejor tortilla de Madrid. El local es modesto, pero lo que sale de su cocina habla por sí solo.

Su tortilla comparte protagonismo con platos como lomo de bacalao con grelos, garbanzos con cachucha y vieira o ensaladilla de pulpo con pan de La Miguiña. Todo ello en un ambiente distendido y sin pretensiones, ideal para comer a base de picoteo y compartir.

Datos útiles de La Falda: se encuentra en la calle Miguel Servet, 4 (Lavapiés), con precios asequibles y una clientela fiel del barrio.

Mesón y Restaurante As Fontes: espíritu gallego en General Lacy

As Fontes es un restaurante de origen gallego situado en la concurrida calle General Lacy, que ha ido ganándose el favor de quienes lo visitan por su cocina honesta y su trato cercano. Lo regenta Miguel, un joven gallego emprendedor que transformó el antiguo Restaurante Fidel en el actual Mesón y Restaurante As Fontes en 2015.

En su carta aparecen los grandes clásicos de la región: caldo gallego, empanadas, pulpo, además de carnes, pescados y mariscos de calidad. Funcionan tanto como restaurante con carta como con menú del día, y también es un buen lugar para tapear o compartir raciones de manera informal en sus salones.

Abren todos los días de la semana, de 7:00 a 24:00, lo que los convierte en una opción muy versátil para desayunar, comer, cenar o tomar algo a cualquier hora. El trato amable y cercano es otra de sus señas de identidad, junto a la posibilidad de celebrar eventos en sus espacios interiores.

Para quien viva o trabaje por la zona de Delicias, es una dirección estupenda para quitarse la morriña de casa sin salir del barrio.

Con este panorama de marisquerías legendarias, tabernas con tortillas inolvidables, asadores de vaca rubia, neotabernas viajeras y proyectos íntimos centrados en el producto, Madrid se ha convertido en un auténtico mapa comestible de Galicia. Basta con elegir el ambiente y el presupuesto para encontrar un restaurante gallego que encaje: desde una mariscada de lujo que se reserva con meses de antelación hasta un plato de caldo gallego de diario, todos comparten el mismo hilo conductor, ese respeto casi sagrado por el producto y una manera de entender la mesa donde lo importante, al final, es disfrutar.