
Ir a ver un desfile es la excusa perfecta para sacar tu lado más fashion sin sentir que vas disfrazada, pero encontrar ese punto medio entre ir a la última y seguir siendo tú misma no siempre es tan fácil. Entre el dress code «Runway Ready», las tendencias de street style de las Fashion Weeks y lo que ya tienes en el armario, puede parecer un mundo… aunque en realidad, con un poco de criterio, puedes bordarlo.
La clave está en entender que no se trata de ponerse todo lo que está de moda a la vez, sino de elegir una prenda o elemento protagonista y construir el resto del look alrededor de ella con piezas más atemporales. Y si tu estilo diario es más bien básico o minimalista, no pasa nada: siempre puedes sumar ese toque de pasarela con accesorios especiales, texturas trabajadas, colores potentes o patrones que marcan la diferencia sin dejar de ser ponibles.
Cómo entender el dress code «Runway Ready» sin disfrazarte
Cuando el código de vestimenta indica «Runway Ready» significa, básicamente, que se espera que lleves algo más especial de lo habitual, piezas que no usarÃas para ir a la oficina un martes cualquiera, pero sin llegar a disfrazarte ni parecer que vas a una gala de alfombra roja (a no ser que el evento lo requiera).
Si tu estilo personal es minimalista, la idea no es que de repente te plantes un vestido de lentejuelas neón si no va contigo, sino que apuestes por silhuetas depuradas con un giro actual: un pantalón distinto, un tejido llamativo, un color inesperado o un accesorio potente pueden ser suficientes para elevar el conjunto.
Las editoras y profesionales de moda que acuden todos los dÃas a pasarela son un buen termómetro: muchas de ellas se visten casi siempre de negro o tonos muy oscuros, con looks sobrios, funcionales y cero estridentes. No es casualidad: proyecta profesionalidad, minimiza errores de protocolo y facilita vestirse en jornadas maratonianas de desfiles y presentaciones.
Esto no significa que debas ir obligatoriamente de negro, pero sà que puedes inspirarte en esa fórmula y adaptarla: un total look oscuro muy bien construido, con un par de detalles especiales (velvet, joyas de color, unos zapatos con personalidad, un bolso icónico…) suele ser una apuesta ganadora y muy fácil de replicar con piezas de segunda mano o vintage.
La estrategia ganadora: una pieza estrella y el resto neutro
Uno de los errores más habituales cuando vamos a un desfile por primera vez es querer llevar todas las tendencias juntas: color flúor, hombreras, lentejuelas, animal print y botas extremas en un mismo look. El resultado suele ser un estilismo demasiado recargado y sin coherencia. Funciona mucho mejor elegir un foco de atención y que todo lo demás juegue a su favor.
Esa prenda estrella puede ser desde un blazer de terciopelo, un pantalón con patrón especial, un vestido de satén o una gabardina con volumen, hasta un bolso con forma escultórica o unas sandalias de plumas. La clave es que el resto del outfit se mantenga más limpio, con bases atemporales y colores neutros para que el conjunto se vea pulido y actual, no caótico.
Si no te identificas con determinadas tendencias de ropa, una forma muy sencilla de actualizar tu estilo es recurrir a accesorios de impacto: unas joyas en color, un cinturón escultórico, salones de acabado metalizado, una riñonera colocada a modo de bandolera o un bolso clásico de firma (que puedes buscar de segunda mano) transforman por completo un look sencillo.
En este sentido, merece la pena invertir en tres básicos de armario que funcionan casi como uniforme de invitada a desfile y que, además, reutilizarás en mil ocasiones: una americana o chaqueta de terciopelo, una camiseta o top negro de lÃneas minimalistas y unos buenos pantalones de traje negros. Con solo estas tres piezas tienes una base perfecta a la que ir añadiendo capas según el tipo de evento.
Los valores seguros del momento para acertar en pasarela
Más allá del dress code, hay una serie de tendencias que se repiten en colecciones y street style de las diferentes Fashion Weeks y que son, ahora mismo, apuestas muy seguras para ir a un desfile sin fallar. Lo interesante es ver cómo se interpretan para adaptarlas a tu estilo y a lo que ya tienes en el armario.
Topos con aire actual
Los lunares, que ya son un clásico de primavera, este año están teniendo un protagonismo especial tanto en pasarela como en el street style. Su gran ventaja es que pueden verse muy clásicos o muy modernos según el tamaño del topo, el contraste de color y las prendas donde se utilicen.
Para un desfile, funcionan de maravilla en un vestido midi de caÃda fluida o en una blusa amplia y ligera combinada con pantalones lisos. De esta forma consigues un equilibrio muy favorecedor entre feminidad y sofisticación, sin necesidad de recurrir a cortes extremados. Juega con complementos contemporáneos (botas altas, zapatos metalizados, bolsos de estructura rÃgida) para que no se vea demasiado retro.
El reinado del marrón chocolate
El marrón chocolate se ha consolidado como uno de los colores dominantes de la temporada. Lo vemos en todo tipo de prendas y accesorios, pero donde realmente brilla es en versión total look: traje, abrigo y bolso en este tono generan una imagen muy sólida y elegante.
Para evitar que el conjunto resulte plano, conviene jugar con distintas texturas dentro de la misma gama: punto grueso, satén, piel, lana ligera, terciopelo… Eso da profundidad visual y hace que, aunque el color sea el mismo, el look tenga matices y parezca mucho más trabajado.
Pantalones flare: silueta favorecedora
Los pantalones ligeramente acampanados desde la rodilla vuelven con fuerza. El corte flare tiene la virtud de equilibrar la figura y estilizar la pierna, asà que es un gran aliado si quieres verte más alta y con proporciones armónicas en fotos y vÃdeos del desfile.
Si los combinas con un top estructurado o con volumen (por ejemplo, con hombreras marcadas o mangas abullonadas), creas un contraste interesante que aporta fuerza y un cierto dramatismo, muy adecuado para un contexto de semana de la moda y street style fotografiable.
Blusas drapeadas con movimiento
Las blusas con drapeados, frunces y pliegues suaves en tejidos con caÃda se han convertido en una pieza clave del momento. Tienen tanta presencia que elevan un vaquero o un pantalón sastre básico sin necesidad de nada más llamativo.
Si te apetece centrar la atención en la parte superior del cuerpo, elige este tipo de blusas y manten la parte inferior más limpia: pantalones lisos, faldas rectas o largos midi sin demasiado vuelo. Asà consigues un resultado muy equilibrado, actual y, sobre todo, fácil de mezclar con cosas que ya tengas.
El pantalón barrel como guiño ultra moderno
Uno de los patrones más comentados de la temporada es el barrel pant: un pantalón con silueta curva, más ancho en la parte central de la pierna y estrecho en el bajo. Visualmente añade de golpe un aire muy moderno y editorial al look.
En denim resulta especialmente interesante, porque fusiona un tejido tan cotidiano como el vaquero con una forma inesperada. Combinado con sandalias altas o salones clásicos crea un contraste estupendo entre lo relajado y lo sofisticado, algo que define muy bien el tono actual de la moda de pasarela.
Inspiración real: el look negro de experta de moda
Hay una fórmula que se repite una y otra vez entre aristócratas, editoras y mujeres muy vinculadas a la industria en la primera fila de los desfiles: el total look negro muy depurado. No falla y se adapta tanto a un desfile de dÃa como a uno de noche.
Un ejemplo perfecto es el de esos estilismos compuestos por un top negro de manga larga, minimalista, combinado con unos pantalones de pinzas negros y una tercera pieza especial encima: una chaqueta de terciopelo apoyada sobre los hombros, que añade textura y cierto aire de alfombra roja sin resultar excesiva.
Los accesorios marcan la diferencia: unos salones clásicos negros, un bolso de mano estructurado (tipo Lady Dior o similares, que puedes encontrar en tiendas de segunda mano o plataformas de lujo pre-loved) y joyas en tonos verdes u otros colores intensos que aporten un punto de luz. Todo esto convierte un look monocromático en algo mucho más interesante.
Este tipo de conjunto, construido solo con tres prendas principales (americana de terciopelo, camiseta negra lisa y pantalón de traje) es tan versátil que funciona igual de bien para cenas formales, cócteles, teatro o eventos de empresa. Si estás pensando qué comprar de segunda mano, estas tres piezas son una inversión muy inteligente.
Lo que hemos aprendido del street style de las grandes Fashion Weeks
Si quieres ideas que vayas a poder replicar, mirar lo que se lleva en las calles de Nueva York, Londres, Milán o ParÃs en plena Fashion Week es casi como tener un catálogo en directo de tendencias aplicadas a la vida real. No todo es ponible para todo el mundo, pero sà hay patrones claros que puedes adaptar.
New York Fashion Week: color, sport chic y trench
En la semana de la moda neoyorquina hemos visto cómo algunos complementos se consolidan como imprescindibles. Uno de los más claros es la riñonera llevada con rollo, ya sea en la cintura o cruzada al pecho. Es un accesorio práctico, urbano y perfecto para animar un look sobrio.
El color también ha tenido mucho peso: una auténtica oleada de tonos intensos, flúor y neón se ha colado en los mejores outfits, demostrando que los colores llamativos también pueden ser elegantes si se combinan bien. Para un desfile, puedes incorporar un solo toque flúor (en un jersey, un bolso, un zapato) sobre una base neutra.
Otro protagonista de Nueva York es el trench renovado, pero no la gabardina clásica de siempre, sino versiones renovadas con cortes diferentes, tejidos especiales o detalles inesperados. Es la prenda ideal de entretiempo: protege de la lluvia, estiliza y se puede llevar abierta sobre un total look de punto, traje o vestido.
Por último, la mezcla sport ha llegado para quedarse: chándal, zapatillas y prendas deportivas combinadas con tacones o abrigos de vestir han demostrado que se puede ir cómoda y sofisticada a la vez. Si tu estilo es básico, añadir unas sneakers de colores a un traje puede ser un guiño moderno perfecto para un desfile de dÃa.
London Fashion Week: ciclistas, total denim y todo al rojo
En Londres, una de las tendencias más visibles en el street style han sido los pantalones tipo ciclista, ceñidos al muslo y cortados por encima de la rodilla, muy similares a los que usan los ciclistas profesionales. Se han combinado con americanas oversize, blazers estructuradas y camisas largas, creando looks muy actuales y arriesgados.
Otra apuesta que no falla es el total denim: chaqueta vaquera y jeans a juego, o camisas de mezclilla con pantalones del mismo tejido, dan como resultado conjuntos muy sencillos de recrear pero con mucha personalidad. Si los llevas con tacones finos o botas altas, el conjunto sube de nivel al instante.
En cuanto al color, el rojo se ha consolidado como uno de los grandes comodines de la temporada. Es llamativo pero extremadamente versátil: se mezcla bien con neutros, denim, negros e incluso tonos tierra. Un abrigo rojo, un vestido midi o un pantalón sastre en este tono pueden resolver un look de desfile en segundos.
Milán Fashion Week: traje creativo y animal print al poder
Milán ha dejado claro que el traje de chaqueta seguirá dominando, pero con una lectura muy alejada de lo clásico. Los dos piezas se reinterpretan con tejidos poco habituales, estampados llamativos y colores vibrantes. Es una forma perfecta de vestir algo cómodo y conocido, pero con un giro diferente.
En muchas tiendas ya encuentras trajes de este tipo, y en el mercado de segunda mano puedes localizar versiones de firmas italianas con mucho carácter. Se han visto tanto en clave oversized como con cortes muy femeninos, ajustados a la cintura o con hombreras potentes.
El animal print es otro de los grandes protagonistas: leopardo, cebra, serpiente, tigre… todos ellos se han subido a los looks más potentes de Milán. La idea es tratar el estampado salvaje como un básico elevado: en abrigos, faldas, vestidos o tops, combinado con negro, beige o marrón, funciona mejor que como mezcla de estampados extrema.
Las 50 tendencias de pasarela que puedes bajar a la calle
Las colecciones de las grandes firmas para los próximos meses han dejado un arsenal de ideas que, lejos de ser solo fantasÃas de pasarela, se pueden adaptar a tu dÃa a dÃa y, por supuesto, a un look redondo para ir a un desfile de moda. Estas son algunas de las más interesantes.
Total looks claros y punto de lujo
En el extremo opuesto de la paleta, el burgundy (un cereza oscuro muy profundo) se ha coronado como color estrella del otoño. Lo hemos visto en vestidos largos con transparencias sutiles, perfectos como invitada, y en gabardinas cortas de piel que roban todas las miradas. Es un tono que favorece a casi cualquier tono de piel y encaja tanto en ropa como en complementos.
Boho actualizado, hombreras y capas para invitada
El estilo boho-chic regresa pero con una versión más cuidada: vestidos vaporosos con toques de transparencia combinados con botas altas de piel, chalecos de ante, camisas de encaje y vaqueros reinterpretan el espÃritu libre de los 70 con una mirada actual.
Las hombreras siguen marcando territorio, especialmente en trajes de chaqueta. Firmas como Saint Laurent han reforzado el hombro en dos piezas de corte relajado y tonos intensos, mientras que marcas como Carolina Herrera apuestan por chaquetas cortas con botones joya que resultan ideales para la oficina y, con los complementos adecuados, también para un front row.
En el terreno de la invitada perfecta, las capas coordinadas con vestidos han tomado las pasarelas. Desde propuestas fluidas en tonos arena con aire de diosa griega hasta versiones más coquette con escote palabra de honor, las capas añaden movimiento, cierto dramatismo y mucha presencia a cualquier look de evento.
Verde oliva, abrigos voluminosos y animal print imbatible
El verde oliva se perfila como otro de los colores clave para los meses de frÃo. Lo hemos visto en total looks de punto con polos relajados y faldas midi, y en gabardinas largas de piel para las más arriesgadas. Es un tono muy combinable con negros, beiges y marrones, asà que resulta sencillo integrarlo.
En cuanto a abrigos, las propuestas ganadoras son las de gran volumen: piezas oversize, con tejidos como plumas o lanas muy mullidas, que se convierten en el auténtico foco del look. Aunque aún falten semanas para el frÃo intenso, conviene tener en mente que el abrigo será el protagonista absoluto más adelante.
El animal print, especialmente el leopardo, deja de ser una microtendencia para consolidarse como opción estrella. Desde gabardinas sesenteras al estilo Dior hasta blusas amplias con lazada, las pasarelas han demostrado que este estampado puede ser tan versátil como un cuadro o una raya si se maneja bien.
Esmoquin femenino, satén y doble denim
El esmoquin negro clásico, popularizado por Yves Saint Laurent, vuelve con fuerza como comodÃn de noche para ellos y ellas. Viene con detalles de terciopelo, proporciones renovadas y versiones más juveniles con cortes amplios. Es perfecto para un desfile nocturno seguido de una cena o fiesta.
Las prendas satinadas se consolidan como la opción segura en eventos de gran calibre: vestidos, faldas, camisas y trajes de satén, en diferentes tonos y cortes, dibujan silhuetas sofisticadas, atemporales y muy favorecedoras. Si tu estilo es minimal, un slip dress de satén con blazer puede ser todo lo que necesitas.
El doble denim, con la influencia de principios de los 2000, vuelve a asomar en clave más femenina: tops que marcan la cintura, pantalones con bajos amplios, camisas entalladas… Firmas como Carolina Herrera y Zimmermann han mostrado combinaciones que van desde lo chic a lo más western.
Brillos, cuadros y el poder del cinturón
Para la noche, las casas de moda lo tienen claro: no habrá noche sin brillo. Vestidos lenceros satinados, diseños cubiertos de lentejuelas metalizadas y tops con destellos se convierten en los protagonistas. La clave está en compensar: si llevas una pieza muy brillante, mantén el resto simple.
El estampado de cuadros grandes es otro aliado infalible del frÃo. En abrigos de aire campestre o en trajes de dos piezas llenos de personalidad, los cuadros en colores inesperados se presentan como una apuesta atemporal que siempre funciona y que da mucho juego de estilismo.
Un complemento que ha tomado por sorpresa la pasarela es el cinturón en todas sus versiones: desde modelos finos y minimalistas en piel hasta diseños casi escultóricos que parecen piezas de arte. Son perfectos para dar nueva vida a vestidos rectos, abrigos amplios o blazers, redefiniendo la silueta.
Cuello alto, cuero brillante y capas de lana
Los jerséis y tops de cuello alto vuelven con fuerza como básicos de 2024. Se llevan ceñidos, combinados con trajes de chaqueta o faldas midi, aportando una mezcla de funcionalidad y elegancia. Son una excelente base para lucir collares o pendientes llamativos.
Para quienes no son fans de los abrigos largos convencionales, las capas de lana amplia se presentan como la compra maestra del momento. Se pueden llevar con vestidos de boda, con vaqueros y zapatillas o sobre trajes, añadiendo un gesto dramático y muy fotogénico al movimiento.
Transparencias, plumas, falda de cuero y vuelta a los 70
Las transparencias continúan como una de las tendencias más arriesgadas. La clave está en jugar con capas y forros estratégicos para no caer en la vulgaridad: vestidos vaporosos con interiores opacos, bodies bajo blusas de tul, faldas con zonas veladas… Las firmas han demostrado que se puede ser sensual y sofisticada al mismo tiempo.
Los apliques de plumas se convierten en detalle estrella para vestidos de alfombra roja y looks de noche: desde diseños de impacto hasta conjuntos más contenidos de top y falda midi con plumas discretas, perfectos para una velada especial.
La falda larga de cuero reaparece, esta vez con un punto más atrevido: aberturas pronunciadas, combinaciones con jerséis de cuello vuelto o con tops semitransparentes con cristales, creando looks que mezclan lo cañero con lo sofisticado.
La estética de los 70 también regresa con fuerza: vestidos largos de flores, chalecos de ante, abrigos con pelo en cuello y puños, botas… Todo ese aire hippie y rebelde de la época se actualiza en clave moderna para quienes buscan un look con mucha personalidad.
Barrel pants, pink soft y grunge renovado
Los barrel pants, que ya hemos mencionado, son una tendencia muy marcada y también un guiño a los 80 y 90: holgados, más anchos en cadera y rodilla y ajustados en el tobillo, generan un efecto óptico que suma centÃmetros de altura. Lo ideal es combinarlos con tops ceñidos para equilibrar volúmenes.
El llamado pink soft, un rosa muy clarito y romántico, se posiciona como el color fetiche de quienes huyen de los tonos oscuros tÃpicos del otoño. Diseñadores de renombre lo han usado en vestidos delicados, conjuntos de invitada y piezas de aire muy femenino, ideal para citas especiales o eventos diurnos.
Por último, la estética grunge renace con un aire renovado: mezclas de satén y piel, transparencias, minifaldas, plataformas y botas contundentes dan forma a looks que evocan los 90 y los 2000, pero con acabados de lujo y patrones muy estudiados. Es una opción para quienes se atreven a arriesgar en un desfile nocturno.
Con todo este arsenal de tendencias, referencias de street style y consejos prácticos, crear un look en tendencia para ir a un desfile de moda pasa por combinar de forma inteligente una pieza protagonista (o un par de detalles muy especiales) con bases atemporales, buenos accesorios y una paleta cromática que te favorezca. Sea cual sea tu estilo, desde el más minimal hasta el más atrevido, hay una manera de interpretar el código «Runway Ready» sin perder tu identidad y, de paso, construyendo un armario que seguirás usando mucho más allá de la pasarela.


