Las causas más comunes de los desgarros musculares

Un desgarro muscular es doloroso.

Cuando estamos entrenando, tenemos que tener mucho cuidado con los desgarros musculares, ya que son los culpables de que tengamos lesiones y no podamos seguir con el deporte. Una lesión muscular va desde una lesión leve, a una contractura muscular mínima que se recupera en días, hasta en una rotura muscular completa.

Si tienes dudas en torno a lo que es una rotura muscular, un desgarro o una «rotura de fibras», te contaremos de la mejor forma posible en qué consiste, cuáles son los tipos que encontramos y cuáles son los aspectos que las caracterizan. 

¿Qué es un desgarro muscular?

Una forma sencilla de explicarlo, sería diciendo que el desgarro muscular es la distensión, o la rotura de un músculo o un tendón que por estirar o contraer mucho el tejido muscular, puede llegar a romperse. Los músculos que más se ven afectados con estos desgarros musculares son los que se encuentran en las piernas y los de la parte baja de la espalda. 

Un desgarro muscular también se denomina tirón muscular o rotura muscular, se produce cuando un músculo o un tendón se estira demasiado y se rompe. El desgarro muscular ocurre durante el ejercicio o las actividades deportivas, aunque también puede darse cuando se levantan objetos pesados, que puede desembocar al mismo tiempo en un tirón muscular de espalda o el desgarro muscular de brazo.

El desgarro muscular se puede tratar.

Tipos de desgarros musculares

  • Desgarro muscular en el gemelo: es una rotura de los músculos posteriores de la parte baja de la pierna.
  • Desgarro muscular en el muslo: en este caso, un desgarro en el cuádriceps se encuentra en la ruptura muscular delantera del muslo. El muslo ayuda a enderezar la rodilla.
  • Desgarro muscular en muslo: otro tipo de desgarro en el muslo que se encuentra en la parte posterior, estos músculos isquiotibiales ayudan a reflexionar la rodilla.
  • Desgarro muscular en la espalda: este desgarro lumbar que se encuentra en la parte baja de la espalda es una rotura de los músculos de esta parte, la función principal de este grupos de los músculos paravertebrales es sostener la columna vertebral y soportar el peso de la parte superior del cuerpo.

Grados en los desgarros musculares

Es importante determinar la gravedad de los desgarros musculares, ya que no todos son iguales. El desgarro muscular puede clasificarse de la siguiente manera:

  • De primer grado, son los dañan levemente las fibras musculares.
  • De segundo grado, son las roturas musculares parciales de las fibras.
  • De tercer grado, son aquellas roturas totales de las fibras musculares.

Estos son los síntomas más comunes de un desgarro muscular

Si has sufrido un desgarro muscular leve, es decir, un desgarro de primer grado, puedes tener la zona sensible y el músculo tenso. Con un desgarro leve puedes seguir practicando las actividades sin poner en peligro tu salud.

En cambio, con un desgarro muscular más grave, los que se encuentra en un segundo y tercer grado, es más fácil saber si tienes un desgarro muscular ya que causa mucho más dolor muscular. Cuando existe este desgarro se siente que el músculo está mucho más rígido, se inflama la zona que rodea la lesión. El dolor empeora con el movimiento, por lo que impedirá continuar con las actividades. Puedes tener algunos moretones por la zona afectada.

Por último, si has sufrido una lesión de tercer grado, el dolor será intenso y agudo, se te inflamará la zona y perderá la funcionalidad muscular. Si el desgarro muscular es considerable, puede haber una protuberancia o una desigualdad que antes no estaba presente en la zona lesionada.

Si alguna vez te has preguntado cuáles son las causas de una rotura muscular, para poder evitarlas y no tener que estar semanas de reposo para recuperarte, te contamos cuáles son las principales causas de una rotura muscular. 

Desgarro muscular en la pierna.

Estas son las causas más comunes de una rotura muscular

Balance muscular no adecuado

Debe existir un balance muscular adecuado para que las lesiones no se produzcan, esto se debe a que los grupos musculares comprenden músculos de funciones contrarias, que cuando existe un desequilibrio puede hacer que se lesionen más fácilmente. 

Tener poca elasticidad

Una falta de elasticidad entre las fibras musculares que hace que el músculo sea más rígido, aumentando el riesgo de rotura. Es un aspecto bastante lógico, y se deberá trabajar mucho la elasticidad con ciertos tipos de movimientos y ejercicios.

Tener alteradas las medidas higiénico-dietéticas

Con esto nos referimos a la deshidratación que se tiene antes, durante y después del deporte. Es muy importante tener el músculo hidratado en todo momento, porque así estará más cuidado y alejado de lesiones. El abuso de alcohol, drogas o corticoesteroides, es decir, el dopaje, pueden producir deshidratación no deseada y favorecer a la rotura muscular.

Tener alterados los minerales del cuerpo

Las alteraciones de los oligoelementos, como en el calcio, potasio, magnesio… hace que el metabolismo muscular se vea afectado, esto puede facilitar este tipo de lesiones. Por eso es importante respetar los periodos de recuperación y aportar este tipo de nutrientes.

No contar con un buen apoyo

Con esto nos referimos a tener una mala postura, también es importante tener un buen calzado, dependerá mucho el tipo de zapatillas que elijamos para el deporte que practiquemos, también vemos otros condicionantes como llevar un sobreesfuerzo muscular con la consiguiente sobrecarga. 

No dormir ni descansar lo suficiente

Tener una falta de sueño puede afectar negativamente a nuestra salud, y también a la calidad de nuestros grupos musculares. Llevar un exceso de entrenamiento a las espaldas puede afectar a la recuperación y a la tensión muscular. 

Calentamiento insuficiente

Un calentamiento corto, de poca intensidad y en ocasiones inadecuado, puede no sólo ayudarnos a nuestra forma física, sino que puede favorecer a las lesiones musculares. 

Entrenar con malas condiciones atmosféricas

En un clima frío y húmedo la tensión muscular es mayor, es más difícil llevar a cabo el calentamiento y la recuperación, se reduce la elasticidad, se favorece la aparición de lesiones musculares.

Se tiene en cuenta las propias condiciones del deportista

Es importante diferenciar en el deporte varios aspectos, como la raza, la edad, el género, o las condiciones genéticas que acompañan a la personas, todo esto puede condicionar significativamente en la aparición de roturas musculares. Es importante que cada deportista tenga una diferente capacidad de regeneración o curación. 

Tener una debilidad en un músculo dentro de un mismo grupo muscular

La debilidad de un músculo concreto puede implicar que unos tendones trabajen más que otros y hagan que este se rompa. Es por ello, que ese sobreesfuerzo no debería existir si no queremos sufrir una rotura muscular. 


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