
La última campaña situó a las legumbres en el centro de la escena: la cosecha alcanzó un récord de 1.292.600 toneladas, un salto interanual del 57% que deja atrás los registros recientes y consolida el repunte del sector.
Además del volumen, la expansión del área cultivada fue clave: se trabajaron 956.000 hectáreas, lo que supone un aumento del 20% frente al ciclo previo y un 27% por encima de la media de las últimas cinco campañas, acompañada por mejores rindes.
Producción y rendimiento en alza
El comportamiento agronómico acompañó de principio a fin: el rendimiento promedio creció 34% respecto de la campaña anterior, una mejora que explica buena parte del salto de producción observado.
Ese empuje llegó, sobre todo, de dos protagonistas: poroto y garbanzo, cuyas performances aportaron la mayor tracción al total y permitieron capitalizar las mejores condiciones del ciclo.
Superficie y reparto por cultivos
La superficie implantada avanzó hasta las 956.000 hectáreas y mostró una distribución clara por especie, donde el poroto volvió a liderar con 666.000 ha de poroto, seguido por otros cultivos que ganaron terreno.
Completan el cuadro el garbanzo con 151.500 ha, la arveja con 107.000 ha y la lenteja con 31.500 ha, un mosaico productivo que diversifica la oferta y refuerza la disponibilidad de recetas de ensaladas originales.
Exportaciones y destinos
Con el salto productivo, se reactivó el flujo comercial: las legumbres locales llegan a 85 países, con una canasta de destinos y productos que consolida la inserción internacional del sector.
Por volumen exportado, el poroto concentra el 51% del total; para el tipo negro, destacan México y Venezuela, mientras que para el poroto alubia sobresalen España y Brasil. La arveja representa el 23% con Venezuela como principal mercado, y el garbanzo otro 23%, con Pakistán, Turquía y países de la Unión Europea entre los compradores más relevantes.
Mapa productivo interno
El liderazgo territorial se mantiene en el noroeste y el norte del país: Salta y Santiago del Estero encabezan la producción, seguidas por otras provincias con fuerte tradición legumbrera y un peso creciente en la cadena.
- Buenos Aires
- Córdoba
- Santa Fe
- Tucumán
- Jujuy
- Entre Ríos
- Catamarca
Perspectivas y efectos sobre el mercado
Más allá de los números, las legumbres aportan beneficios agronómicos en rotación de cultivos y apuntalan la sostenibilidad de los sistemas, un plus que ayuda a sostener rindes y estabilidad productiva a futuro.
Para los mercados importadores, la mayor disponibilidad de porotos, garbanzos, arvejas y lentejas supone una oferta más amplia y competitiva; en particular para España y la Unión Europea, donde la demanda de alubias y garbanzos mantiene un pulso firme en alimentación y canal retail, impulsando su uso en menú de cenas ligeras.
Con una cosecha volumétrica sin precedentes, una superficie en expansión y mejoras claras en el rendimiento, el complejo de legumbres refuerza su perfil exportador —con España, Brasil y la UE como plazas clave— y consolida un récord histórico que marca el tono del mercado para los próximos meses.
