
La escalada de precios en el supermercado sigue siendo una de las principales preocupaciones para los consumidores. Tanto en EspaƱa como en el resto del mundo, los alimentos no dan tregua y las cifras reflejan un encarecimiento sostenido que golpea directamente al bolsillo de las familias. Los datos mƔs recientes confirman que la cesta de la compra se ha convertido en un dolor de cabeza, con subidas que superan la media general en algunos productos de supermercado cuyo precio ha subido mƔs.
Mientras en Europa se observa un repunte de la inflación, los organismos internacionales advierten de que los precios mundiales de los alimentos han alcanzado sus niveles mĆ”s altos en meses. La combinación de factores geopolĆticos, climĆ”ticos y logĆsticos estĆ” detrĆ”s de este fenómeno, que no parece dar seƱales de revertir a corto plazo. A continuación, desglosamos lo que estĆ” ocurriendo tanto en el Ć”mbito espaƱol como en el global.
La situación en España: IPC y cesta de la compra
El Instituto Nacional de EstadĆstica (INE) ha publicado los datos adelantados del Ćndice de Precios de Consumo (IPC) correspondientes al mes de septiembre. SegĆŗn estas cifras, el grupo de los alimentos, las bebidas y el tabaco ha experimentado un incremento interanual del 2,7%. En comparación con el mes anterior, el coste de estos productos ha subido un 0,3%, lo que confirma una tendencia al alza que se mantiene firme.
Dentro de esta categorĆa, los alimentos sin elaboración son los que mĆ”s se han encarecido, con un aumento anual del 5,8% y un repunte del 1,2% respecto al mes precedente. Por el contrario, los alimentos elaborados, las bebidas y el tabaco han registrado un crecimiento del 1,5% en tasa anual, aunque han experimentado un ligero descenso del 0,2% en comparación con el mes anterior. Esta dualidad muestra que los productos frescos y bĆ”sicos son los que mĆ”s encarecen la cesta.
La inflación general se ha situado en el 4,9% anual, lo que representa la cifra mĆ”s elevada contabilizada desde el mes de febrero de 2023 y un repunte de seis dĆ©cimas respecto al dato previo. La subida del indicador responde de forma principal al aumento de precio de los carburantes y lubricantes para vehĆculos particulares, asĆ como al encarecimiento de los paquetes turĆsticos. Por su parte, la inflación subyacente, que se calcula sin tener en cuenta la evolución de los alimentos no elaborados ni de los productos energĆ©ticos por ser mĆ”s volĆ”tiles, se ha elevado a dos dĆ©cimas hasta alcanzar el 3,1% anual.
El Gobierno espaƱol ha mostrado su preocupación por esta evolución. El ministro de EconomĆa, Comercio y Empresa y vicepresidente del Ejecutivo, Carlos Cuerpo, ha anunciado que se pedirĆ” a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que elabore un anĆ”lisis sobre el comportamiento de la cadena alimentaria. El objetivo es detallar el funcionamiento y el grado de competencia a lo largo de la cadena de valor de productos como la carne, el pescado y el sector hortofrutĆcola, que viven una situación Ā«dinĆ”mica especĆficaĀ». AdemĆ”s, se ha prorrogado la ayuda al gasóleo agrĆcola y pesquero hasta final de aƱo para contener los costes.
El Ćndice global de la FAO: mĆ”ximos desde finales de 2022
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha publicado su Ćndice de precios de los alimentos correspondiente a septiembre. Este indicador se situó en un promedio de 136 puntos, lo que supone dos puntos (un 1,5%) por encima del nivel revisado de agosto. En tĆ©rminos interanuales, el Ćndice subió 7,4 puntos (un 5,8%), aunque todavĆa se mantiene un 15,1% por debajo del mĆ”ximo histórico alcanzado en marzo de 2022, cuando llegó a 160,2 puntos.
El desglose por grupos de productos revela comportamientos dispares. Los Ćndices basados en cultivos registraron aumentos, mientras que la carne disminuyó y los lĆ”cteos se mantuvieron estables. A continuación, detallamos los principales:
- El Ćndice de cereales alcanzó 122,8 puntos, un 5,1% mĆ”s que en agosto y un 17,2% por encima de hace un aƱo. Los precios del trigo subieron un 6,3% mensual, marcando su nivel mĆ”s alto desde agosto de 2023, mientras que el maĆz aumentó un 5,6% y el sorgo un 13,7%. El arroz tambiĆ©n subió un 1,4%.
- El Ćndice de aceites vegetales llegó a 198,6 puntos, un 0,9% mĆ”s que en agosto y un 18,3% superior al aƱo pasado. El aceite de palma impulsó el alza, compensando la caĆda del girasol, mientras que la soja y la colza se mantuvieron estables.
- El Ćndice de carne se situó en 127,9 puntos, un 1,1% menos que en agosto y en lĆnea con el aƱo anterior. Las bajadas de precios de la carne de aves y cerdo explicaron este descenso, mientras que el bovino y el ovino apenas variaron.
- El Ćndice de lĆ”cteos, con 119,1 puntos, bajó un 0,1% respecto a agosto y un 19,1% en comparación interanual. La disminución del queso fue casi compensada por el aumento de la leche en polvo, con la mantequilla sin cambios significativos.
- El Ćndice de azĆŗcar registró 114 puntos, un 6,1% mĆ”s que en agosto y un 14,7% mĆ”s que un aƱo antes. Se trata del tercer aumento mensual consecutivo y el nivel mĆ”s elevado desde abril de 2025.
En su informe sobre oferta y demanda de cereales, la FAO pronostica que la producción mundial caerĆ” un 2,1% en 2026 respecto al aƱo anterior, hasta 2.979 millones de toneladas, lo que aun asĆ serĆa la segunda mayor cosecha registrada. El comercio mundial de cereales tambiĆ©n disminuirĆa un 3,5%, hasta 505,8 millones de toneladas, debido en gran medida a las restricciones en las rutas marĆtimas del mar Negro.
Causas: disrupciones geopolĆticas y climĆ”ticas
El economista jefe de la FAO, MĆ”ximo Torero, ha explicado que Ā«estamos viendo una acumulación persistente y cada vez mĆ”s generalizada de los precios de los productos bĆ”sicosĀ». Las disrupciones en el estrecho de Ormuz y el mar Negro, junto con los choques climĆ”ticos, estĆ”n presionando la energĆa, el transporte y los productos alimentarios clave. Si estas condiciones se mantienen, se trasladarĆ”n pronto a los precios al consumidor, especialmente en los paĆses dependientes de las importaciones de alimentos y energĆa.
El conflicto en la región del mar Negro alteró, desde que fuerzas rusas atacaron Ucrania en febrero de 2022, el suministro mundial de trigo y otros cereales, asĆ como de aceite comestible y fertilizantes, con impacto sostenido en los precios. En el Medio Oriente, los cierres en el estrecho de Ormuz āsalida del golfo PĆ©rsico hacia el ocĆ©ano Ćndicoā por los ataques de Estados Unidos e Israel contra IrĆ”n, y las rĆ©plicas iranĆes en la región, mermaron el suministro mundial de petróleo, gas y fertilizantes, con impacto en los costos de la energĆa, el transporte y los cultivos.
A esto se suman factores climĆ”ticos como el fortalecimiento de El NiƱo, que aƱade incertidumbre a las perspectivas de producción, especialmente para el arroz en el sur y el sudeste de Asia. Las elevadas tarifas de flete, los mercados de fertilizantes mĆ”s firmes y las disrupciones logĆsticas configuran un entorno de mercado mĆ”s incierto. En el caso del azĆŗcar, las expectativas de una oferta mundial mĆ”s ajustada en la temporada 2026/27, con menor producción en Tailandia, lluvias por debajo de lo normal en India y una reducción del Ć”rea plantada de remolacha en la Unión Europea, han impulsado los precios.
Con este panorama, los expertos coinciden en que la volatilidad seguirÔ marcando la evolución de los precios de los alimentos en los próximos meses. Tanto en España como a nivel global, los consumidores deberÔn estar atentos a las fluctuaciones de la cesta de la compra, mientras los gobiernos y organismos internacionales buscan medidas para contener el impacto.





