La anorexia infantil, uno de los problemas frecuentes en los pequeños

En los últimos años, los medios de comunicación han incrementado sus noticias en torno a los problemas que los jóvenes de hoy sufren a causa de problemas alimentarios. Algunos de estos trastornos de alimentación son la bulimia, la obesidad morbida o la anorexia.

Sin embargo, a pesar de achacar este problema a las mujeres y a la juventud, no nos damos cuenta de que cada vez es mucho más frecuente que estas enfermedades sean originadas en edades muy tempranas. Los últimos estudios calculan que un 8% de los que padecen estas enfermedades tienen menos de 10 años.

En un artículo pasado os hablábamos de la obesidad infantil y cómo afectaba en los niños. Hoy nos centraremos en la anorexia, ya que las consultas de pediatría han aumentado en gran número de pequeños pacientes que sufren esta terrrible enfermedad.

¿Qué es la anorexia y por qué se origina?

La anorexia adulta es un transtorno alimenticio por el cual las personas se obsesionan con estar delgadas. Su mente refleja un cuerpo totalmente distinto al que ven sus ojos, por lo que no quieren comer para no aumentar de peso. Sin embargo, la anorexia infantil se diferencia de la adulta en la que el niño, aún cuando teniendo apetito, se niegan a comer por inapetencia, sin tener una clara idea de por qué.

La consecuencia principal de que se produzca la anorexia en edades tan tempranas son los graves conflictos familiares que afectan al propio niño. Todo esta preocupación vivida en un hogar separado hace que el pequeño se sienta mal, disminuyendo su autoestima y afectando a la relación con su padres y demás personas de su entorno.

La originalidad del problema puede variar por distintas causas:

  • Psicológicas – En torno a las relaciones conflictivas con uno de los progenitores, celos hacia su hermano pequeño, etc.
  • Orgánicas – Debido a una enfermedad subadyacente que provoca inapetencia. En este caso, hay que identificar y curar esta enfermedad.
  • Funcional – una alteración en el desarrollo del hábito alimentario. Los malos hábitos de alimentación pueden llevar a la anorexia.

Por otra parte, la anorexia infantil no se debe confundir con la anorexia nerviosa, un cuadro clínico distinto que puede aparecer en otro momento de la vida, como por ejemplo en la pubertad (hacia los 12 años de edad). Además de esta existen otros tipos de anorexia.

Tipos de anorexia

  • Anorexia del lactante – Es muy poco frecuente aunque se asocia más a una enfermedad asociada con algunos síntomas similares a esta enfermedad.
  • Anorexia fisiológica – Relacionada con la disminución de las necesidades del organismo en el segundo año, con la idea errónea que tienen los padres y abuelos de que deben seguir ingiriendo los mimos alimentos desde los 12 meses de edad.
  • Anorexia psicógena – imposición excesiva en cuanto a la alimentación.

Signos y síntomas para detectar la anorexia en los niños

  • Los signos característicos para darnos cuenta de que los niños están padeciendo esta terrible enfermedad son:

– Tener en cuenta la pérdida de peso en exceso en un período corto de tiempo.

Deseo desmesurado de adelgazar aún estando delgado, retrasando así su desarrollo y crecimiento.

Ejercicio físico constante.

Observación excesiva de las calorías de todos los alimentos que va a ingerir.

– Uso de laxantes y diuréticos de forma incontrolada.

  • En cuanto a los síntomas de la anorexia nerviosa:

Coloración amarillenta de la piel a consecuencia del aumento de carótenos en el organismos.

Uñas quebradizas.

Caída del pelo.

– Niveles bajos de glóbulos rojos en la sangre ocasionando anemia.

– Numerosas grietas por toda la superficie de la piel.

Tratamiento para prevenir la anorexia

La hora de alimentarse debe ser primordial para los niños, donde se mezcle la familia y la comunicación en todo momento. En una correcta comunicación familiar donde haya respeto y tolerancia en cuanto a las correcciones típicas en los niños relacionando los modales y la conducta alimenticia , será motivo de felicidad en el niño mostrándose mucho más receptivo a la hora de comer o ingerir alimentos desconocidos y mantener un orden sentado en la mesa.

Hay que enseñarles desde muy pequeños que la comida y, por tanto, comer o alimentarse es un proceso vital en la supervivencia y, mantener unos hábitos de vida saludables serán la consecuencia de tener un cuerpo y una salud excelente.

En los últimos tiempos, los concursos de belleza infantil han tenido mucho, y siguen teniéndolo, mucha repercusión mediática en muchos países, originando un excesivo culto al cuerpo y la estética contrayendo etapas difíciles en un futuro no muy lejano.

Por ello, someter a los niños a tratamientos de belleza y dietas para ganar un simple concurso es un método poco educativo para edades tan tiernas, ya que esto origina una obsesión temprana y un comportamiento extremo en cuanto a lo físico, sin tener en cuenta lo intelectual. En otras palabras, haciendo una infancia de adultos en un mundo de pequeños.


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