
Durante toda la mañana, el mercado se ha transformado en un auténtico escenario gastronómico, con el público siguiendo de cerca cada emplatado y cada explicación de los participantes. En ese ambiente, el chef Jesús Iván Anaya, del restaurante El Mirador de La Mancha (Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real), se ha erigido en protagonista al lograr el primer premio del certamen.
Jesús Iván Anaya se proclama vencedor con su gamba roja al ajillo
El gran protagonista de la jornada ha sido Jesús Iván Anaya Gómez, que se ha alzado con el máximo galardón gracias a una versión muy personal de la gamba roja de Dénia al ajillo. Su propuesta ha destacado por el equilibrio entre técnica moderna y respeto absoluto a la materia prima, un punto que el jurado ha valorado de forma especial.
El cocinero manchego, que lidera la cocina de El Mirador de La Mancha, ha defendido una receta centrada en realzar el sabor del crustáceo sin ocultarlo con artificios. En ediciones anteriores había platos de corte más experimental, pero en esta ocasión su trabajo ha brillado por una combinación de sencillez aparente, precisión en las cocciones y matices bien medidos.
En declaraciones tras conocerse el fallo, Anaya ha explicado que su intención era ofrecer una interpretación creativa de la gamba roja manteniendo intacta su esencia. En alguna de las crónicas del evento se detalla que el chef ha jugado con diferentes puntos de cocción y texturas del mismo producto, buscando sorprender en boca sin perder de vista el protagonismo del marisco.
El triunfo en Dénia supone para este cocinero un importante reconocimiento dentro del calendario gastronómico nacional, ya que el concurso se ha consolidado como una plataforma de visibilidad para chefs emergentes y para proyectos que apuestan por el producto local interpretado con un lenguaje contemporáneo.
Un podio muy reñido: Casadevall y Ortiz completan la terna ganadora
La victoria de Jesús Iván Anaya ha llegado en una final muy disputada, donde ocho chefs finalistas han cocinado en directo ante el público del mercado. Entre ellos, el segundo premio ha recaído en Arnau Casadevall Lloveras, del restaurante Divinum (Girona), gracias a su plato «Gamba con crema de piñones y salvia», una propuesta que combina mar y bosque a través de contrastes de sabor y aromas.
El tercer puesto ha sido para Sara Ortiz, del proyecto Ver Aguas en Barcelona, con su creación «Cartas del Mar a la Tierra». En este caso, la propuesta ha jugado con la idea de diálogo entre el producto marino y elementos de raíz terrestre, en una elaboración donde la gamba roja de Dénia sigue siendo el hilo conductor de todo el plato.
Los tres cocineros que han subido al podio han recibido, además del reconocimiento profesional, un importante respaldo económico. El certamen otorga 3.000 euros al primer clasificado, 1.500 al segundo y 1.000 al tercero, unas cantidades que se complementan con el codiciado Trofeo de la Gamba Roja de Dénia.
Este galardón físico es una escultura original del artista Toni Marí, pieza que se ha transformado con el paso de las ediciones en el símbolo del concurso. Para muchos cocineros, hacerse con esta obra es casi tan importante como el premio en metálico, ya que representa formar parte de la historia reciente de la gastronomía ligada a Dénia.
El resto de finalistas, seleccionados entre decenas de candidaturas de toda España, han contado también con su momento de protagonismo, elaborando sus platos en un tiempo limitado y bajo la mirada atenta de un público muy implicado y de un jurado de máximo nivel.
Un jurado de élite con once estrellas Michelin
La responsabilidad de escoger a los ganadores ha recaído en un jurado de primer nivel, presidido un año más por la periodista gastronómica Julia Pérez Lozano. A su lado se han sentado algunas de las voces más influyentes de la crítica culinaria y varios cocineros con reconocimiento internacional.
Entre los miembros del tribunal han estado nombres tan conocidos como José Carlos Capel, fundador y presidente de Madrid Fusión, y el chef Quique Dacosta, al frente de Quique Dacosta Restaurante en Dénia, con tres estrellas Michelin que lo sitúan entre los referentes europeos de la alta cocina.
También han formado parte del jurado Mario Sandoval (Coque, Madrid), con dos estrellas Michelin, y Fina Puigdevall (Les Cols, Olot), también distinguida con dos estrellas. Junto a ellos han participado Rafa de Bedoya (Aleia, Barcelona), con dos estrellas, Santi Taura (DINS Santi Taura, Palma), con una, y Elio Ferpel (Ferpel Gastronómico, Asturias), igualmente con una estrella Michelin.
La composición del jurado se ha completado con Sergio Terol, presidente de la Academia de Gastronomía de la Comunitat Valenciana, aportando una visión más institucional y de territorio. En conjunto, el panel ha sumado once estrellas Michelin, un dato que subraya el peso del concurso dentro del panorama culinario español.
En sus valoraciones, los jueces han tenido en cuenta varios criterios clave: sabor, técnica, creatividad, presentación y relevancia del producto principal en cada propuesta. Algunos de ellos han destacado el alto nivel general de los platos y lo ajustado de la decisión final, marcada por pequeños matices y por el grado de respeto mostrado hacia la gamba roja de Dénia.
Reflexión sobre la presencia femenina y el talento emergente
Entre las voces del jurado, ha tenido especial eco la reflexión de Fina Puigdevall, que ha querido llamar la atención sobre la escasa presencia de mujeres tanto entre las personas finalistas como en la propia composición del tribunal. A pesar de la tercera posición lograda por la chef Sara Ortiz, la cocinera catalana ha señalado que todavía queda camino por recorrer en términos de representación.
Puigdevall ha subrayado que en la Comunitat Valenciana y en el conjunto de España hay muchas cocineras con un nivel altísimo, por lo que ha expresado su deseo de ver un número mayor de mujeres compitiendo y juzgando en próximas ediciones. Esta llamada de atención se suma a un debate que ya está presente en otros grandes encuentros gastronómicos europeos.
Al mismo tiempo, el certamen ha servido para poner foco en el talento emergente que llega de distintas regiones. Los ocho finalistas, procedentes de comunidades como Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana o Asturias, han demostrado que la cocina de autor que se hace hoy en España sigue mirando al producto local con una mentalidad contemporánea.
La propia presidenta del jurado, Julia Pérez Lozano, ha definido esta competición como «uno de los concursos más representativos de España», y ha insistido en la importancia de vincular un producto a su territorio. Según ha explicado, cuando se piensa en gamba roja, mucha gente asocia de inmediato este marisco con Dénia, algo que no es casualidad sino resultado de años de trabajo conjunto entre pescadores, hosteleros y administración.
En ese sentido, el concurso no solo premia platos concretos, sino que ayuda a consolidar una identidad gastronómica propia que se reconoce tanto dentro como fuera del país, en línea con otros destinos culinarios europeos que se apoyan en productos muy concretos para posicionarse.
Dénia refuerza su posición como destino gastronómico de referencia
El Concurso Internacional de Cocina Creativa de la Gamba Roja de Dénia está organizado por la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta (AEHTMA), en colaboración con el Ajuntament de Dénia. Con el paso de las ediciones, la cita se ha consolidado como un escaparate de la cocina contemporánea y una herramienta de promoción turística de primer orden.
El director del certamen, Rafa Soler, ha recordado que el proyecto arrancó hace ya más de una década con la idea de situar la gamba roja de Dénia en el lugar que merece dentro del mapa culinario. Según sus palabras, aquel planteamiento se ha hecho realidad y hoy este marisco se percibe como un producto excepcional que muchos chefs desean trabajar en sus menús.
Para la presidenta de AEHTMA, Amor López, el concurso tiene un valor añadido: contribuye a que la gamba se convierta en herramienta de promoción turística para Dénia. La directiva ha defendido que este crustáceo funciona como estandarte de la ciudad y como altavoz de un sector pesquero resiliente, que ha sabido adaptarse a los cambios sin renunciar a la calidad.
El alcalde de Dénia, Vicent Grimalt, ha aprovechado su intervención para agradecer el trabajo de la organización y de todos los implicados en el evento, mostrando la satisfacción del consistorio por ver cómo el concurso se consolida año tras año. Para el Ayuntamiento, la cita encaja con la estrategia de posicionar a la ciudad como destino gastronómico de referencia en el Mediterráneo.
Esta apuesta institucional se alinea con la condición de Dénia como Ciudad Creativa de la UNESCO en el ámbito de la gastronomía, un reconocimiento que refuerza la importancia de iniciativas que dan visibilidad al producto local y al ecosistema culinario de la Marina Alta.
La última edición del Concurso Internacional de la Gamba Roja de Dénia deja una imagen clara: un mercado lleno, un producto estrella elevado a la alta cocina y un puñado de chefs dispuestos a seguir innovando a partir de la tradición. El triunfo de Jesús Iván Anaya, el alto nivel de las propuestas de Arnau Casadevall y Sara Ortiz, y el respaldo de un jurado plagado de estrellas Michelin reafirman el peso de esta cita en el calendario gastronómico español y consolidan a Dénia como punto de encuentro imprescindible para quienes miran al Mediterráneo buscando sabor, identidad y creatividad en un mismo plato.
