
El actor español Javier Bardem, de 57 años, se encuentra en plena promoción de su último trabajo, ‘El ser querido’, una película dirigida por Rodrigo Sorogoyen que llega a los cines el 26 de agosto. En una extensa entrevista con la revista Esquire, el intérprete ha hablado sin tapujos de su vida personal, su carrera y sus convicciones. No es habitual que Bardem se abra tanto, pero esta vez ha querido aprovechar el foco mediático para desmontar algunos mitos y reivindicar su lado más humano.
El filme, producido por Movistar Plus, cuenta la historia de Esteban, un director de cine que regresa a España para rodar una película y aprovecha para reencontrarse con su hija, interpretada por Victoria Luengo. Un relato sobre el perdón, la paternidad y la masculinidad tóxica que ha dado mucho que hablar. Bardem, que se ha convertido en el centro de todas las miradas, ha aprovechado la ocasión para sincerarse sobre su propia vida, dejando claro que, por encima de los premios y los focos, su familia es lo que más le importa.
Una película que habla de reencuentros
En ‘El ser querido’, Bardem se mete en la piel de un cineasta que vuelve a su país natal después de años de ausencia. El personaje arrastra una relación rota con su hija y un pasado marcado por la violencia y la adicción>. Durante el rodaje, el actor ha confesado que se sintió muy identificado con algunos aspectos del personaje, sobre todo en lo que respecta a la dificultad de reconocer los propios errores. «Es un viaje hacia el epicentro del conflicto, que es la incapacidad de reconocerse», ha explicado.
La cinta, que ya pasó por Cannes con excelentes críticas, aborda también el tema del Sáhara Occidental, un conflicto que siempre ha estado presente en la vida de Bardem. El director Rodrigo Sorogoyen ha asegurado que eligieron ese escenario por su carga simbólica de abandono, que conecta directamente con la historia del protagonista. «La película habla del perdón, pero ¿cómo perdonar algo que ni siquiera pasó?», reflexiona el cineasta.
Paternidad: la regla de las dos semanas
Uno de los temas que más ha llamado la atención de la entrevista es la paternidad. Bardem, padre de Leo y Luna, de 15 y 13 años, respectivamente, ha confesado que lo más importante de su vida son sus hijos>. «Los amo y tengo la suerte de sentir su amor, que es un regalo», ha dicho. Pero también ha revelado una regla que ha establecido con Penélope Cruz para compaginar sus carreras con la vida familiar: «Mi cuerpo y mis contratos solo permiten estar sin ver a mis hijos dos semanas. En nuestra casa hay algo innegociable: al menos uno de los dos debe estar siempre con ellos».
Esta norma, que ya había mencionado en otras ocasiones, demuestra el compromiso del actor con su faceta más personal. Bardem también ha hablado de la educación de sus hijos y de su deseo de que sean independientes>. «Prefiero pensar en la alegría y el orgullo que sentiré al comprobar que pueden volar solos», ha confesado. Y añade: «Sobre todo quiero que sean buenas personas. Y lo son, me consta».
Su relación con España
Otra de las revelaciones más contundentes ha sido su respuesta a la pregunta de si se siente un outsider en Hollywood o en el cine español. Bardem ha sido tajante: «Siempre he vivido en España. Nunca he residido en EE.UU., aunque hay mucha gente que repite ese mantra»>. El actor ha explicado que lo máximo que estuvo fuera fueron seis meses por trabajo, coincidiendo con el nacimiento de su hijo, y que siempre ha cotizado en España. «Hubo un momento en el que no recibía proyectos aquí porque pensaban que no me interesarían, que era demasiado caro o que vivía fuera», ha lamentado.
Afortunadamente, directores como Fernando León de Aranoa y ahora Rodrigo Sorogoyen han contado con él, y Bardem se muestra agradecido. «Echo de menos mi idioma, poder expresarme desde mi origen», ha confesado, dejando claro que su corazón sigue en España. Esta declaración contrasta con la imagen que a menudo se tiene de él como una estrella afincada en Los Ángeles.
Compromiso social y denuncia
Bardem no ha eludido los temas polémicos. En la entrevista, el actor ha vuelto a denunciar la situación en Palestina, un asunto que le quita el sueño. «La opresión del pueblo palestino durante más de setenta años es una de las situaciones más simbólicas», ha afirmado. También ha criticado a aquellos compañeros que callan por miedo o por intereses económicos: «Son muy cobardes. Su silencio solo da fuerza a los asesinos».
En cuanto a la masculinidad, Bardem ha reflexionado sobre su generación y la necesidad de educar en igualdad. «Es prioritario educar a los chavales desde el respeto para que no germine el negacionismo machista», ha señalado. El actor, que creció con su madre, reconoce que ha tenido suerte de recibir una educación sensible, algo que no todos pueden decir.
Con todo, Bardem se muestra optimista y cree que los avances son reales. «Las nuevas generaciones han dicho basta», ha dicho en referencia a las protestas contra el genocidio. Y aunque reconoce que queda mucho por hacer, confía en que la justicia acabe llegando.
En definitiva, esta entrevista ha servido para ver a un Javier Bardem más humano que nunca, que compagina su faceta de estrella internacional con la de padre entregado y ciudadano comprometido. Su nueva película, ‘El ser querido’, es el reflejo de muchas de sus inquietudes, y promete ser uno de los estrenos más potentes del año. Mientras tanto, el actor sigue demostrando que, pese a los años y los éxitos, no ha perdido ni un ápice de su esencia.





