Ideas y estilos para las fotos preboda

Fotos preboda

Hace algunos años, las sesiones de fotos de preboda eran bastante repetitivas y no suponían mayores desafíos. Los novios elegían siempre los mismos escenarios y sonreían a las cámaras, con una expresión bastante artificial que poco dejaba ver la felicidad que los invadía.

Poco a poco la costumbre ha ido cambiando y hoy las fotos de preboda se han transformado en una pequeña invitación a disfrutar del arte que ofrece la lente. Es una suerte de ensayo previo que permite jugar con la cámara y diseñar una atmósfera especial y hasta de ficción. De aquéllas fotos memorables, tan rígidas y clásicas, hemos pasado a tener fotos que parecen anuncios publicitarios, con una muy bien pensada puesta en escena y un gran arte por detrás.

Además, sirven para romper el hielo y ayudar a que la pareja se sienta cómoda, se relaje y comience a disfrutar del protagonismo.

El juego de las fotos

Fotos preboda

Por supuesto que no todas las parejas son iguales y en algunos casos, la sesión de fotos preboda es un momento muy esperado. Los novios aprovechan para sacar a relucir su costado más lúdico y por un momento se transforman en modelos, jugando con las poses y los ángulos y saliéndose un poco de sus sonrisas habituales para seducir a la cámara.

A pesar de los esfuerzos, los nervios están presentes así como ciertas inseguridades propias de la inexperiencia. Aparecen las dudas y los interrogantes, en especial cuando se trata de pensar en el look personal.

¿Pantalón o falda? ¿Camisa o jersey? La paleta de colores se vuelve una amenaza y el peinado se anticipa como una duda difícil de resolver. Pero es posible seguir algunos tipos básicos para dar con el estilo perfecto para las fotos de preboda.

Los consejos

Fotos preboda

La idea es que en estas fotos se refleje la intimidad y autenticidad del vínculo, que sean fotos alegres y románticas, divertidas y, sobre todo, naturales. Por eso intenta siempre evitar llevar un vestido demasiado protocolar y nunca elijas un vestido blanco. Si insistes, puedes optar por un vestido corto blanco pero siempre muy sencillo. Por otra parte, los colores son mucho más amigables con la cámara que el blanco así es que mejor optar por alguna tonalidad que se destaque en tus fotos. Lo mismo ocurre con el negro: intenta evitarlo pues es algo aburrido.

La idea es que cuentes con al menos dos cambios así es que arma dos o más equipos y ten en cuenta que cada detalle suma a la composición general. Busca estilos diferentes sin alejarte de aquello que te gusta.

Ten en cuenta que los colores de la novia deben estar en sintonía con los del novio, lo que no significa que deban ser idénticos o bien el mismo tono en dos versiones. Hay colores complementarios que funcionan muy bien como el violeta y el amarillo o el aguamarina y el marrón. Una vez más, lo importante aquí es crear una escena bien lograda.

También es importante jugar con las texturas y tener en cuenta que los diferentes tejidos se verán distinto ante la cámara (no es lo mismo una falda rígida que una con mucho vuelo y de una tela suave como la seda). En este orden, la elección del vestuario tendrá también relación con el entorno elegido pues hay tejidos que van mejor en la ciudad mientras que otros se ven bien en escenarios campestres o naturales.

Puedes usar joyas y complementos pero recuerda que el protagonismo –siempre y sin excepciones- lo tiene el anillo de compromiso.


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Bodas

Maria Alm

Soy Argentina, Licenciada en comunicación social, periodista y redactora de contenidos digitales. Y además acuariana y curiosa. Me gusta espiar... Ver perfil ›

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