
Seis años despuĂ©s del sonado Megxit, el prĂncipe Harry y Meghan Markle han decidido dar un giro a sus vidas y regresar al Reino Unido. La pareja, que se instalĂ³ en California en 2020 buscando independencia econĂ³mica y privacidad, tiene previsto mudarse a una residencia privada a las afueras de Londres antes de que termine agosto. La noticia, adelantada por The Telegraph y confirmada por la BBC, ha sorprendido a propios y extraños, pero no implica una vuelta a la agenda oficial de la Casa Real.
Los duques de Sussex mantendrĂ¡n su estatus de miembros no trabajadores de la Familia Real y no recuperarĂ¡n funciones institucionales. Sin embargo, el traslado tiene un claro componente familiar: Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, comenzarĂ¡n el curso escolar en un colegio britĂ¡nico en septiembre. La ubicaciĂ³n del centro y de la nueva vivienda se mantendrĂ¡ en privado por motivos de seguridad, aunque se sabe que la propiedad no pertenece a la Corona y que la familia conservarĂ¡ su mansiĂ³n en Montecito y su casa en Portugal.
Un regreso cargado de simbolismo
El anuncio llega apenas unas semanas despuĂ©s de que la familia al completo visitara al rey Carlos III en su finca de Highgrove. Ese encuentro, el primero de los niños con su abuelo en cuatro años, parece haber allanado el camino para la reconciliaciĂ³n. SegĂºn The Telegraph, el monarca estĂ¡ «naturalmente encantado» con la oportunidad de ver con mĂ¡s frecuencia a su hijo, nuera y nietos, tanto en el plano privado como personal. Fuentes cercanas al cĂrculo de los Sussex apuntan a que Carlos es una de las principales razones del regreso.
La relaciĂ³n entre padre e hijo ha mejorado notablemente desde la entrevista que Harry concediĂ³ a la BBC en mayo de 2025, en la que admitĂa que no hablaba con su padre y expresaba su deseo de reconciliarse. Desde entonces, las llamadas telefĂ³nicas son habituales y la visita de julio ha servido para normalizar el contacto. No obstante, el hielo persiste con el prĂncipe Guillermo, con quien Harry no ha logrado reunirse en sus Ăºltimas visitas al paĂs.
La seguridad, la gran incĂ³gnita
Uno de los aspectos que mĂ¡s dudas genera es la seguridad. Harry perdiĂ³ el derecho a la protecciĂ³n policial financiada por el Estado al abandonar sus funciones reales en 2020, y su batalla legal para recuperarla terminĂ³ en mayo de 2025 con una derrota en los tribunales. En aquella entrevista a la BBC, el duque asegurĂ³ que no veĂa posible traer a su familia al paĂs sin garantĂas. Un año despuĂ©s, la situaciĂ³n ha cambiado, aunque no se ha anunciado ningĂºn acuerdo excepcional.
La elecciĂ³n de una residencia privada cuya ubicaciĂ³n no se divulgarĂ¡ y la confidencialidad sobre el colegio sugieren que los Sussex intentarĂ¡n controlar al mĂ¡ximo su exposiciĂ³n pĂºblica. El coste de la seguridad, estimado por el Daily Express en unos 5 millones de libras anuales si fuera asumido por el contribuyente, sigue siendo un tema espinoso que la pareja no ha querido comentar.
Meghan, ¿de vuelta a la interpretaciĂ³n?
En paralelo a la mudanza, ha surgido la noticia de que Meghan podrĂa retomar su carrera como actriz. SegĂºn el medio australiano news.com.au, a la duquesa le han ofrecido un papel en una producciĂ³n britĂ¡nica, y fuentes cercanas a la pareja no lo han desmentido. La BBC se ha hecho eco de esta informaciĂ³n, que apunta a que el regreso a la interpretaciĂ³n podrĂa ser uno de los motivos del traslado.
Meghan es conocida por su papel de Rachel Zane en la serie Suits, que abandonĂ³ en 2018, el año de su boda. Desde entonces, solo ha realizado un cameo interpretĂ¡ndose a sĂ misma en la comedia Close Personal Friends, protagonizada por Lily Collins y Brie Larson, aĂºn pendiente de estreno. AdemĂ¡s, la duquesa planea ampliar el alcance internacional de su marca de estilo de vida y cocina, As Ever, desde su nueva base britĂ¡nica.
Una tercera vĂa entre dos mundos
Este movimiento no debe interpretarse como un Megxit a la inversa. Harry y Meghan no vuelven a Frogmore Cottage ni a trabajar para Buckingham. Conservan su casa en California, sus proyectos profesionales y su independencia econĂ³mica. Lo que recuperan es una vida familiar estable en Reino Unido, algo que parecĂa descartado hace apenas un año.
La nueva residencia tambiĂ©n facilitarĂ¡ la participaciĂ³n de Harry en eventos benĂ©ficos y en los preparativos de los Invictus Games de Birmingham 2027, de los que es fundador y patrono. Su presencia en el paĂs serĂ¡ mĂ¡s habitual, y la logĂstica transatlĂ¡ntica que hasta ahora rodeaba cada apariciĂ³n pĂºblica se simplificarĂ¡ notablemente.
El rey Carlos III, que continĂºa con su tratamiento contra el cĂ¡ncer, ve con buenos ojos este acercamiento, aunque no hay informaciĂ³n que relacione la mudanza con un empeoramiento de su salud. La relaciĂ³n con Guillermo y Kate sigue siendo distante, y no se espera una reconciliaciĂ³n inmediata. La proximidad geogrĂ¡fica entre Archie y Lilibet y sus primos George, Charlotte y Louis podrĂa, con el tiempo, facilitar las cosas, pero nadie da nada por hecho.
En definitiva, los duques de Sussex han decidido construir una tercera vĂa: vivir en Reino Unido sin renunciar a su autonomĂa ni a su vida en Estados Unidos. Un movimiento que, segĂºn las fuentes consultadas, responde a un deseo de estabilidad familiar y de acercamiento al padre de Harry, pero que no implica un retorno a la instituciĂ³n. La incĂ³gnita de la seguridad y la relaciĂ³n con Guillermo seguirĂ¡n marcando los prĂ³ximos capĂtulos de esta historia.




